Qué dice la letra chica de los alimentos

Comer productos naturales hoy en día es todo un desafío en medio de tantos productos refinados y con exceso de agregados artificiales.



Seguir una alimentación natural y saludable implica conocer y ser conscientes de lo que se ingiere, aprender a leer las etiquetas de los productos es una de las formas.
Según explica Gabriela Di Leandro, licenciada en nutrición, hay determinados alimentos que parecen “saludables” y no lo son. Lo ideal es estar atentos a la letra chica de cada producto, es importante fijarse en la lista de ingredientes, no tanto en el valor nutricional.

Un alimento natural es aquel que se consume completo con todos sus nutrientes. Uno de los principales problemas de hoy es el refinamiento. Se les suele agregar emulsionantes, conservantes, colorantes y endulzantes, todos son elementos extraños que modifican el color, textura, consistencia y sabor, pero son carentes de nutrientes y a veces hasta perjudiciales para la salud.

El primer ingrediente que aparece en el listado es el que más contiene el producto. Uno de los más usados en reemplazo del azúcar es el jarabe de maíz de alta fructuosa (JMAF), es más soluble y económico, se usa para resaltar el sabor y color de los alimentos, pero en grandes cantidades es perjudicial ya que aumenta el colesterol LDL, estimula la insulina aumentando el apetito y puede producir lesiones hepáticas.

Otro de ellos es el glutamato monosódico E o INS 621, presente en caldos, salchichas, envasados al vacío entre otros. Muy usado para resaltar los sabores, puede producir síntomas como dolor de cabeza, tensión muscular, hormigueo, hiperactividad, déficit de atención, insomnio y aumento de la secreción de insulina.
Di Leandro recomienda informarse sobre lo que uno consume, evitar los que tengan ingredientes desconocidos, buscar alternativas, volver a la cocina casera, incentivar el consumo de frutas, verduras y legumbres, citando al Doctor Vitale: “menos paquetes y más cáscaras” sería su máxima.

Se puede comenzar con cambios graduales, reemplazando aquellos alimentos no tan saludables por los que sí lo son. Por ejemplo, cambiar harina blanca por harina integral, azúcar por azúcar mascabo; también se pueden sustituir las gaseosas y jugos en polvo por aguas saborizadas o evitar la compra de enlatados.

UNA RECETA BIEN NATURAL

Muffins de espinaca

2 o 3 atados de espinaca
500 gramos de ricota magra
2 huevos
1/4 taza de leche vegetal o descremada
3/4 taza harina integral con 2 cditas de polvo de hornear
3 cdas de queso rallado
pimienta y nuez moscada

Precalentar el horno a fuego medio (180 grados). Hervir la espinaca y escurrirla bien, colocarla en un bowl y agregarle los demás ingredientes. Mezclar bien y llenar moldes de muffins previamente rociados con spray vegetal. Llevar al horno por 20 o 30 minutos. Se pueden acompañar con bastones de zanahoria al horno.


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