Quieren frenar los remates de casas hipotecadas 

Ayer un grupo de adjudicatarios del Banco Hipotecario trató de impedir la subasta de una propiedad a raíz de una deuda de 5.000 pesos.

 NEUQUEN (AN).- Durante 10 años pagó las cuotas de su casa, pero se la remataron porque no pudo afrontar una deuda de 5.000 pesos con el Banco Hipotecario Nacional. Ayer medio centenar de adjudicatarios de viviendas agrupados en la Asociación de Usuarios de Servicios Financieros (Asuserfi) se agolpó para tratar de impedir la subasta y firmó un acta con la que pretende anular el acto.

El intento de frenar el remate de la casa de Rolando Riveros, un portero que vive en el barrio Mercantiles de Plottier, se transformó en la primera acción pública iniciada por Asuserfi.

La entidad sin fines de lucro se gestó en Santa Fe, y tiene apenas unos meses en la región, con una incipiente organización que pretende extenderse a todo el Alto Valle.

El damnificado es viudo y tiene cinco hijos a su cargo. Según explicó el coordinador de Asuserfi, Miguel Angel González, el portero hace más de 10 años que pagaba las cuotas de su casa, pero se atrasó y el banco le aplicó nuevas cuotas de más 750 pesos, una cifra que supera ampliamente su sueldo.

«Es como una bola de nieve, se atrasa, lo envían a hablar con los abogados del banco, empiezan a correr los punitorios, la deuda crece y ni siquiera se pudo defender, porque se acude a hablar con el BHN de buena fe, sin representación legal ni nada», dijo González.

Describió que a Riveros le restaba pagar unos 13.000 pesos de la vivienda, tenía una acreencia de casi 5.000 y no podía hacerle frente porque con lo que cobra no alcanza a cubrir siquiera la cuota «aunque con los aportes que hizo en todos estos años, la casa ya se pagó, el Banco hasta le debería devolver plata», dijo.

El remate fue decidido por el juzgado civil cinco y se llevó a cabo ayer a las 11 en Alderete 231. Unas 50 personas se agolparon en la sede de la subasta con pancartas, banderas, escarapelas en el pecho y bajo la consigna a viva voz de «suspensión». Con visible impotencia, el dueño de la casa preguntó a los gritos: «qué pretenden, que robe el banco para pagar los 4.000 ó 5.000 pesos que debo».

En medio del bullicio, los encargados del remate explicaron que no estaban facultados para detener el proceso y comenzaron el acto en medio de abucheos, y la entonación del Himno Nacional. Como la voz cantante de la subasta era inaudible, el proceso continuó en una oficina privada con un único oferente, que aparentemente pudo entrar al lugar antes que los manifestantes coparan el estrecho recinto.

Los gritos se unificaron en calificativos de «usureros», «suspensión», y el Himno Nacional que se entonó varias veces mientras caía el martillo.

Cuando el propietario supo que la casa ya no le pertenecía, cayó al piso en medio de la desesperación. Los vecinos gritaron que el comprador no podría vivir en el barrio, en tanto el hombre se reincorporó desorbitado, con la bronca contenida en la garganta.

Pero un abogado que presenció el proceso pidió ingresar al despacho donde se había realizado la venta, y dejó constancia que el acto no fue público como lo exige la ley. Se alegó también la presencia de otros oferentes fuera de la sede de la subasta, quienes no accedieron a la compulsa porque el lugar fue colmado por los manifestantes.

González explicó que buscarán la anulación del acto, ya que la venta -aparentemente en los 13.000 pesos de base que se pedían- sólo quedará en firme dentro de cinco días.

En el remate de ayer, no sólo había vecinos de Plottier, sino también integrantes de Asuserfi de Neuquén capital y Centenario. Todos tienen historias en común, aseguran haber pagado el valor de sus casas «varias veces» con cuotas y refinanciaciones, aunque viven con el temor de la caída del martillo sobre su propiedad en cualquier momento.

Actualmente se reúnen en un espacio cedido por el CTA y según adelantaron en los próximos días buscarán adhesiones en Allen, Roca, Cipolletti y Cinco Saltos. «Se viene una catarata de remates en marzo», dijo una de las integrantes, Marta de Colino.

Se organizan en Allen

ALLEN (AA).- El «Movimiento de Resistencia», organizado por los vecinos de tres planes de viviendas construidos por el Banco Hipotecario, que tratan de impedir los remates de sus viviendas, buscará constituirse en un grupo regional.

Tal como estaba previsto días atrás se realizó la reunión de adjudicatarios de viviendas del Banco Hipotecario Nacional donde se evaluó la situación de un centenar de familias temen perder sus hogares.


 NEUQUEN (AN).- Durante 10 años pagó las cuotas de su casa, pero se la remataron porque no pudo afrontar una deuda de 5.000 pesos con el Banco Hipotecario Nacional. Ayer medio centenar de adjudicatarios de viviendas agrupados en la Asociación de Usuarios de Servicios Financieros (Asuserfi) se agolpó para tratar de impedir la subasta y firmó un acta con la que pretende anular el acto.

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