Recuerdos del terror en voz de teniente coronel
El Ejército presentó ante la Justicia Federal a un oficial que quiere contar lo que vio durante la represión en jurisdicción del Tercer Cuerpo. "Es un día histórico, es la primera vez que esto sucede", dijo el titular de Defensa, Pampuro.
El Ejército presentó ante la justicia el testimonio de un militar en actividad de esa fuerza que da detalles sobre lo ocurrido durante la última dictadura militar en Córdoba.
La decisión podría activar la paralizada causa que investiga las violaciones a los derechos humanos cometidas en el III Cuerpo del Ejército en esa provincia. La causa fue presentada el jueves pasado ante la Cámara Federal porteña con tres denunciantes: el Estado Mayor General del Ejército; el titular de esa fuerza, Roberto Bendini, y el teniente coronel Guillermo Enrique Bruno Laborde, el militar en cuestión.
Por su parte, el ministro de Defensa, José Pampuro consideró como un «hecho histórico» que por primera vez un militar en actividad del Ejército testimonie ante la justicia lo ocurrido durante la última dictadura militar.
«Es un hecho histórico, es la primera vez que un oficial en actividad hace semejante denuncia, de mucha gravedad. Veremos las consecuencias finales y ahora le corresponde a la justicia determinar las responsabilidades», dijo el ministro.
Laborde decidió -después de más de 20 años- contarle a la justicia los hechos ocurridos durante la dictadura en el ámbito del Batallón de Comunicaciones 141 de Córdoba, donde se desempeñó durante esos años.
Según confirmaron fuentes tribunalicias, la causa recayó en el juzgado federal número 9, a cargo de Juan José Galeano, con la intervención de la secretaria María Susana Spina.
El magistrado «le dio vista» al fiscal Carlos Stornelli para que dictamine acerca de la procedencia de la denuncia, quien tiene plazo hasta mañana para expedirse.
Si los hechos denunciados ocurrieron en la provincia de Córdoba, el fiscal podría plantear la incompetencia por razones de jurisdicción y pedir que el expediente se tramite en esa provincia, donde sigue la causa la jueza Cristina Garzón de Lascano.
La declaración de Laborde podría activar la causa conocida como III Cuerpo del Ejército, con sede en Córdoba, paralizada a la espera de un fallo de la Cámara Federal de esa provincia, y que mantiene detenidos al ex jefe de ese organismo Luciano Benjamín Menéndez y otras cinco personas.
Según fuentes vinculadas a la causa, Laborda se habría decidido a hablar más de veinte años después de ocurridos los hechos, no por un verdadero «arrepentimiento» sino porque se le estaría negando el ascenso al grado de coronel del Ejército Argentino.
En «venganza» o para demostrar que «no estuvo solo» en la comisión de aquellos delitos, el teniente coronel estaría dispuesto a relatar ante la justicia los delitos cometidos en aquellos años e incluso mencionar nombres de sus superiores, que también están en actividad, indicaron las fuentes.
Se trata del primer caso de un oficial en actividad que decide involucrarse en la represión ilegal, con el antecedente del marino Jorge Scilingo quien está detenido en España, tras su recordado testimonio de los «vuelos de la muerte» que partían de la Escuela de Mecánica de la Armada.
Desde Córdoba, la representante en Córdoba del Servicio Paz y Justicia (Serpaj), María Elba Martínez, dijo en diálogo con Télam, que con las declaraciones de Laborde la causa «al fin explotó».
«Por fin se ha roto una especie de pacto de sangre en el III Cuerpo de Ejército impulsado por Luciano Benjamín Menéndez, uno de los grandes ideólogos del sistema represivo», sostuvo Martíne Y luego acotó que esperaba «que no se trate de alguien que se quebró, sino que haya tomado conciencia de lo que significó todo esto», al tiempo que señaló que la causa «no está trabada y sigue su curso».
Por la causa del III Cuerpo del Ejército, además de Menéndez están detenidos cuatro militares y un civil. (Télam)