Recuerdos, lágrimas y un abrazo interminable

Redacción

Por Redacción

El abrazo con que Jorge Rojas, el saliente Nochero, recibió a Alvaro Teruel, su nuevo integrante, sobre el escenario, fue una de las partes más emotivas del multitudinario recital del último sábado en el estadio de Ferro, bajo el título «Adiós a un amigo». «Es el inicio de un nuevo ciclo, tanto para mí (comenzará su etapa solista), como para Los Nocheros, con la figura de Alvaro. Fue una noche de mucha emoción, de recuerdos y también de rememorar muchas cosas que vivimos en estos 12 años de convivencia», remarcó Rojas en diálogo con Télam.

«Imágenes de todos los escenarios, los ensayos, los viajes, los grandes festivales, se fueron sucediendo en mi memoria, cuando me tocó subir al escenario y responderle con una buena actuación a toda esa gente que llegó para vernos y que nos viene acompañando en todos estos años», agregó.

Ante la consulta sobre cúal fue el momento relevante durante su participación en el conjunto salteño, Jorge destacó que «sin dudas que aquel momento de la consagración del Cosquín 1994, cuando no lo imaginábamos y te aseguro que también hubo lágrimas en nosotros, similares a la noche de Ferro. Todavía falta un concierto más (el de Córdoba en la plaza Sarmiento el próximo sábado) y luego debo ponerme de lleno en mi proyecto solista, para el cual me encuentro preparando los temas y también seleccionando los músicos que me van a acompañar», dijo.

En cuanto a su alejamiento del grupo considerado hoy el número uno del folclore en cuanto a ventas de discos y presentaciones en vivo, el también productor del Chaqueño Palavecino y Los Carabajal, argumentó que «son ciclos, cosas que se terminan. Algunas diferencias de criterio y musicales, pero es lógico, seguramente teníamos sueños diferentes y de esa forma se fue dando el desgaste, ahora hay que pensar en el futuro, sin renegar del pasado».

Por su parte, Alvaro Teruel, sostuvo que «me toca vivir una enorme responsabilidad y espero estar a la altura de las circunstancias de ser un Nochero con todas las letras».

«Sentí un apoyo muy fuerte sobre el escenario tanto de mi padre (Mario), como de mi tío (Kike) y de Rubén (Ehizaguirre), pero fundamentalmente el abrazo sincero de Jorge (Rojas), que en el oído me decía, vamos que vos podés, eso no lo voy a olvidar jamás», mencionó el nuevo «Nochero».

«Me tocó a mí y estoy orgulloso, más porque me crié con el ascenso de ellos y todo lo que significaron y significan para el folclore, por lo tanto sé que no puedo equivocarme y asumir el compromiso», afirmó el joven salteño de 18 años.

Los que estuvieron en Ferro llevarán en sus retinas y en el corazón el abrazo final de los cinco sobre el escenario, pero para los que tuvieron la posibilidad de visitar los camarines, les quedará en su memoria las lágrimas y el abrazo de Rubén y Jorge en el camarín de este último, que se prolongó durante varios minutos. (Télam)

Nota asociada: Una noche amiga de las emociones

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El abrazo con que Jorge Rojas, el saliente Nochero, recibió a Alvaro Teruel, su nuevo integrante, sobre el escenario, fue una de las partes más emotivas del multitudinario recital del último sábado en el estadio de Ferro, bajo el título "Adiós a un amigo". "Es el inicio de un nuevo ciclo, tanto para mí (comenzará su etapa solista), como para Los Nocheros, con la figura de Alvaro. Fue una noche de mucha emoción, de recuerdos y también de rememorar muchas cosas que vivimos en estos 12 años de convivencia", remarcó Rojas en diálogo con Télam.

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