El increíble truco casero para evitar que las toallas blancas se pongan grises

Las toallas blancas aportan una sensación de limpieza, frescura y orden en casa, pero con el uso y los lavados tienden a ponerse grises. Te contamos un truco casero y fácil para devolverle la blancura a tus toallas.

Redacción

Por Redacción

Las toallas blancas aportan una sensación de limpieza, frescura y orden en casa. Sin embargo, con el uso y los lavados frecuentes, pierden su blancura original y se tornan grises o apagadas, lo que les da un aspecto viejo y descuidado. Pero existe un truco casero que ayuda a mantenerlas siempre impecables, suaves y radiantes. Te contamos cómo hacer.


El increíble truco casero para evitar que las toallas blancas se pongan grises


Aunque el juego de toallas en tonos claros resulta estético, y combina con todo en casa, presenta un gran dilema: con el tiempo y a pesar de los lavados, el blanco se convierte en gris. Este drama no distingue de lavarropas o lavado a mano e incluso separando la ropa por colores, es casi inevitable.

El calvario con las toallas blancas arranca cuando ese blanco empieza a deteriorarse por el uso o lavados poco apropiados para la tela. Cuando esto ocurre, las toallas suelen volverse de un tono blanco amarillento o grisáceo y pierden su suavidad.

Sin embargo, existen ingredientes aliados que todos tenemos en casa para devolverle el blanco a nuestras toallas. No hace falta usar productos industriales ni lavandina. Con este truco casero y natural, podés devolverles su color original y evitar que se deterioren con el tiempo.

  • Los grandes aliados: vinagre blanco y bicarbonato de sodio.

Paso a paso: cómo blanquear tus toallas grises


Qué necesitás:

  • 1 taza de vinagre blanco
  • ½ taza de bicarbonato de sodio
  • Agua caliente
  • Lavarropas o recipiente para lavado manual
  • Cómo aplicar el truco paso a paso:
  • Colocá las toallas blancas en el lavarropas.
  • En vez de detergente o suavizante, agregá el vinagre blanco directamente en el compartimento del jabón.
  • Iniciá un lavado con agua caliente (o la más caliente que tolere la tela).
  • Cuando termine el ciclo, hacé un segundo lavado, esta vez agregando el bicarbonato de sodio directamente en el tambor.
  • Enjuagá bien y colgá al sol, si es posible. La luz solar ayuda a blanquear naturalmente.

Hacer este tratamiento una vez por mes ayuda a mantener el blanco perfecto. También, podés dejar las toallas en remojo con los mismos ingredientes y después enjuagar a mano.


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