Las medidas de la Justicia tienden a terminar de una buena vez con este problema por el que San Antonio reclama desde hace tiempo.

El plomo abandonado en SAO no estaba sólo en la superficie

Un geólogo analizó por qué la firma que debía remediar los metales pesados dio por finalizado el contrato sin completar el saneamiento. El especialista sostiene que hubo error de cálculo.

16 may 2018 - 00:00

¿Por qué la empresa Taym, que debía remover el plomo y otros metales pesados abandonados hace décadas en el acceso a esta ciudad, no logró completar la obra?.

Para el geólogo local Renzo Bonucelli la falla provino de otra firma, la consultora URS Corporation, que fue la que se ocupó de medir la cantidad de escoria y ofrecer un plan para sanearla.

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“Hubo un error de cálculo del suelo a remediar, y no se contempló tampoco el proceso geoquímico de los distintos metales”, opinó Bonucelli.

En consecuencia, el contrato que posteriormente se firmó con Taym “finalizó sin que pudieran removerlo todo, porque hallaron mucho más material”.

¿En qué se fundó esa falla de cálculo?. Para el geólogo “URS consideró que los depósitos de escorias se mantenían dentro de la zona de oxidación. Es decir, sólo en la capa superficial (de suelo) de las áreas impactadas” .

Sin embargo el experto explicó que “esto no es así. La contaminación llega hasta el agua existente bajo la superficie (de cada pila de plomo). Es decir, hay contaminantes del nivel freático para abajo”. Esos acuíferos no desembocan de manera directa en el mar. Pero esa polución puede propagarse mediante escorrentías provocadas, por caso, cuando llueve.

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De allí que Taym al empezar a remover y eliminar el plomo, detectó la incidencia de una gran cantidad de otros metales asociados a éste. Como el zinc, que, además, fue incrementando su presencia a medida que la remoción avanzaba.

“Esto es por la geoquímica de cada mineral. El plomo, por ejemplo, no es móvil, se mantiene en la zona de oxidación (superficie). Pero el zinc se mueve mucho y continúa hacia abajo, enriqueciéndose al alcanzar el nivel freático. Es decir, aumentando su concentración a medida que se aproxima al agua”, explicó el técnico.

Lo cierto es que hoy, para el profesional, “se necesitarían cerca de 3.000.000 de dólares para completar la tarea (de saneamiento total) que quedó inconclusa”.

De hecho, como forma parte de la multisectorial de vecinos que se ocupa del seguimiento del tema, actualmente Bonucelli está trabajando ad honorem en la confección de un modelo geoestadístico.

Se trata de un estudio que busca determinar cómo quedó la composición de metales pesados en la pila que está justo en el ingreso, cerca de donde antes se hallaba el monolito conocido como “La Estanciera”.

Es la más grande de las existentes. Y, para el experto, en ella “quedarían remover 3 o 4 metros más, para sacar todo el material hasta el nivel freático”. Luego, para recuperarla por completo, “habría que determinar el uso que se le daría al suelo. No sería un uso civil. Habría que pensar en un gran espacio verde, tratado de una manera que garantice su sanidad”.

La realización de esa geoestadística contaría con el apoyo de la Universidad del Sur, de Bahía Blanca.

“Fui docente de esa casa de altos estudios y un ex alumno mío que actualmente es profesor de la cátedra ambiental cooperaría”, relató Bonucelli.

Mientras tanto, su panorama sobre cómo quedaron las cosas tras la remediación inconclusa es alarmante.

“De acuerdo a los resultados obtenidos hasta ahora, en la pila 1 (zona ex monolito Estanciera) la mayor parte de la superficie expuesta aún arroja valores por encima de las máximas permitidas, sobre todo en el caso del zinc. Hay todavía miles de m3 para remover si queremos recuperar el suelo afectado”, alertó el hombre.

“Además –agregó– aún resta remediar por completo la pila 2 (cercana a la pila 1) , la pila del Autódromo y la parte más importante de la zona de la fundición”. Esa zona a la que alude Renzo es la que corresponde a dos manzanas en las que, a través del tiempo, se levantaron casas. Allí se realizaron acciones de saneamiento, aunque en muchos casos mediante una modalidad distinta a la que indicaba el pliego presente en el contrato.

Sin embargo, las veredas y calzadas no fueron remediadas, aunque recientemente la Justicia federal ordenó sanearlas, para completar al menos esa parte de la obra.

La llegada de Nación para buscar una salida alienta expectativas de encontrar un solución definitiva al grave problema de la ciudad.

En cifras
3.000.000
de dólares es lo que, según el cálculo del especialista, se necesitan para completar la tarea.
3/4
metros de plomo quedan por remover en la pila más grande de las que se trabaja.
70.000.000
de pesos es la suma inicialmente destinada a la remediación. Sin embargo, el trabajo quedó sin terminar por errores de cálculo.
“En el desajuste en la evaluación por parte de URS está parte del dinero que falta para la remediación total proyectada”
Renzo Bonucelli, geólogo local.
La historia que quedó incompleta
En marzo de este año Nación dio por terminado el contrato con Taym, la empresa que desde abril de 2017 estuvo saneando el pasivo ambiental abandonado por la ex empresa fundidora Geotécnica. Ese contrato se culminó sin haber finalizado la ejecución de la obra.
La firma de ese acuerdo para remediar el plomo y otros metales pesados se realizó en minería nacional en marzo de 2017. El monto fue de $ 70.552.897 provistos por crédito del BID.
Se perdieron cerca de $ 15 millones del mismo crédito tras la rescisión del contrato con la firma Ezequiel Walter Silva, que cobró ese adelanto financiero y no cumplió con las obras.
Antes, en 2010, la consultora URS Corporation inició un estudio que demandó 14 meses y se desarrolló en tres etapas. Éstas incluyeron una evaluación detallada de la problemática, el diseño del plan de remediación y un informe general con la elaboración de tres alternativas para realizar el saneamiento. Por esta tarea URS cobró alrededor de $14 millones. Ahora, expertos alegan que la firma cometió “errores de cálculo” que impidieron remover la totalidad de la escoria de fundición.
La Justicia Federal
ya intervino
El 17 de abril la Justicia Federal hizo lugar a un recurso de amparo presentado por la multisectorial de vecinos de esta ciudad y ordenó que, como medida cautelar, Nación arbitre los medios para sanear las calles y veredas de las dos manzanas donde antiguamente funcionaba la planta de fundición de la ex empresa fundidora Geotécnica.
Debido a esto, el jueves se hará presente en la ciudad un equipo técnico del programa nacional dependiente de la cartera de minería, para evaluar el sector en el cual las tareas deberán retomarse de forma inmediata.
Cabe recordar que la Justicia anunció también que seguiría en curso la solicitud de máxima expresada en el amparo, que apunta a que no quede inconclusa la obra de remoción del plomo y otros metales pesados que afectan la salud de la población. Por lo pronto habrá que ver qué tareas se priorizan.
Para el especialista, el plomo no es móvil y queda en la etapa de oxidación. Distinto es el zinc, que se mueve mucho y continúa hacia abajo.
La salud de los habitantes en grave riesgo
San Antonio Oeste

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