Lo que hay que saber sobre epilepsia

Es el segundo motivo de consulta en los consultorios de los neurólogos de Roca. Aunque no se puede prevenir, sí es posible manejarla con medicación. Pero el éxito de los tratamientos depende del cumplimiento de la indicación médica.

12 jul 2017 - 00:00

La epilepsia es el segundo motivo de consulta en los consultorios de neurólogos que atienden en Roca. Especialistas aseguran que la enfermedad no se puede prevenir pero sí manejar con medicación, pero el éxito de los tratamientos depende del cumplimiento de la indicación médica, de la capacidad de afrontar los costos de los medicamentos –no todas las obras sociales garantizan las coberturas al 100% y son caros– y de la respuesta de los pacientes. Es que se estima que el 30% padece un tipo que no responde a las drogas.

Lorena Ornella (34) es la única pediatra especialista en Neurología Infantil que trabaja en el hospital Francisco López Lima. Su radio de cobertura abarca desde Choele Choel a Allen, toda la Línea Sur y Río Colorado, y la demanda de turnos se traduce hoy en unos 50 pacientes en lista de espera.

En la región, hay equipos para realizar el diagnóstico y especialistas para la atención de la enfermedad, que se presenta a cualquier edad y se acentúa en la infancia o la edad adulta. Lo que no hay aún es un centro especializado en la enfermedad, por lo que los casos más graves de epilepsia se derivan al hospital Italiano, a la Fundación Favaloro, el Fleni o el Garrahan, en Buenos Aires.

Las convulsiones febriles, por ejemplo, son motivos de derivación a su consulta, aunque asegura que en la infancia existen las llamadas “epilepsias benignas”.

“El 1% de las personas puede llegar a tener una convulsión única en su vida”, remarcó y puntualizó que para llegar al diagnóstico al menos tienen que darse dos episodios. “Antes ante una convulsión febril los medicaban por 5 u 8 años. Ahora no, porque no es sólo la convulsión sino evaluar todo el contexto”, explicó.

“Las crisis epilépticas siempre son de origen cerebral, pero no siempre implican epilepsia”, añadió el neurólogo Javier Moschini. Una intoxicación con drogas o alcohol, o un pico en la glucosa a un diabético, pueden ser generadores de una crisis, pero eso no significa que sea epilepsia.

Una vez confirmado el diagnóstico, “el paciente que toma la medicación está libre de crisis epilépticas desarrolla una vida normal. El que toma la mediación y no se alcanza el control, tiene limitaciones en su estilo de vida”, remarcó Moschini.

“Tengo una paciente que tiene 22 años. Tiene epilepsia desde los 14años, tuvo crisis hasta los 18, interrumpe la medicación y hace dos años que la enfermedad se volvió a despertar. Se quería ir a vivir a Mar del Plata, tiene crisis muy frecuentes y poca respuesta a la medicación. La obligó entre otras cosas a interrumpir sus estudios, lo mismo se da con la conducción de vehículos, no pueden”, ejemplificó. “Tiene implicancias laborales, familiares, sociales, es adaptación social, falta de acceso al empleo”.

En el caso de los niños, Ornella indicó que “pueden hacer actividad normal, se genera todo un temor invitar al chico a los cumpleaños, a las convulsiones nocturnas, a los golpes externos, al viaje de egresados, se genera al principio una sobreprotección, es difícil”, agregó la neuróloga.

¿Por qué falla el tratamiento? “El motivo principal por el cual los pacientes con epilepsia tienen mal control de la enfermedad es la falta de toma correcta de los medicamentos”, coincidieron los especialistas.

“El 70 % de los pacientes controla su enfermedad con medicamentos anticonvulsionantes pero la selección del medicamento es caso por caso, un traje a medida ”, indicó Moschini.

Qué hacer ante
una crisis epiléptica
Si está en un lugar de riesgo, como la calle, correrlo cuidadosamente.
Quitarse el pulóver o la campera y colocarlo debajo de su cabeza para evitar golpes.
Ponerlo de costado, para que no se aspire en caso de vómitos.
Desabrochar la camisa.
No colocar nada en la boca, ni tirarle agua.
Las recomendaciones para adolescentes
No meterse en el canal a nadar, ni subir a la barda a hacer trekking, son algunas de las recomendaciones a adultos con diagnóstico de epilepsia. La lista es más larga para los adolescentes y jóvenes que quieren participar de actividades nocturnas. Las luces intermitentes en las pistas de los boliches, sumado al consumo de alcohol y otras sustancias como marihuana y cocaína, pueden derivar en una crisis epiléptica. Otro factor que incide es la alteración del sueño. Para una persona con ésta enfermedad es importante respetar las horas de descanso. Sobre los videojuegos se informó que se da un tipo de epilepsia que genera fotosensibilidad, pero no es la más común. Dos horas frente a las pantallas, como máximo por día.
Hoy a las 19 Moschini y Ornella brindarán una charla en Roca sobre convulsiones y epilepsia en niños y adultos. La convocatoria es en Fundesur, Rodhe 1471.
Roca

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