Rosales trepadores

Los vigorosos son ideales para espacios amplios. Es imposible sujetarlos con poda.

Para muchos “locos por las plantas” la llegada de la primavera es una fecha especial, porque es cuando tradicionalmente van a los viveros revendedores a comprar las plantas para el jardín. Indudablemente es todo un acontecimiento, que se vive con mucha intensidad y expectativas… que se verán gratificadas al cabo del año vegetativo en el caso de los rosales.

En mis años de “curtir” esta profesión me han sucedido muchas anécdotas, la mayoría de ellas agradables. Pero también las hay de las otras, en donde he sido testigo de grandes decepciones, a menudo con referencia a los rosales y especialmente con los trepadores.

Como son las señoras las más fervientes cultoras de este hobby, recuerdo muchos casos en que la dueña del jardín, entre desconcertada, decepcionada y enojada, me decía: “he comprado estos rosales para embellecer la entrada de mi jardín, pero en todo el año no me han dado una sola flor y encima largan unas guías enormes que molestan a todos los que pasan”… de allí a decir que “le metieron el perro”, hay un solo paso.

La gran diversidad de hábitos vegetativos mueve a confusiones, pero en la mayoría de los casos la respetable señora le erró en la compra… en lugar de una poliantha o una híbrida de té le vendieron una trepadora. Allí comienza el segundo problema… dónde replantarlos. En ese momento he sabido optar por una “retirada táctica”… “soldado que huye, sirve para otra guerra”. Todo esto, dicho un poco en serio y otro poco en broma.

CAUSA Y EFECTO

Por lo general si no ha florecido en ese primer “verde”, se debe a que los trepadores florecen a partir del segundo “verde”, o sea sobre ramas del año anterior, lo que los diferencia del resto de los rosales, que lo hacen sobre las ramas del año.

Esta demora en florecer se vuelve eterna si la señora, desesperada, los poda permanentemente para evitar las molestias ya señaladas. Se estarán formando continuamente ramas jóvenes, sin capacidad de florecer. La ilusión termina con la eliminación de “esas porquerías”.

Otra causa bastante frecuente, es cuando se pierde el injerto y en su lugar brota el pie silvestre. Esto generalmente se debe a una plantación defectuosa y de ello hablaremos en la próxima nota.

Pida catálogos para elegir y exija que cada planta esté debidamente identificada. Los trepadores suelen llevar la identificación “clg.” (“climbing”, “trepador” en inglés). Los trepadores vigorosos se sentirán cómodos en muros amplios o glorietas y los de menor vigor para sitios con menos espacio.

Y si quiere una variedad trepadora que florezca hasta el otoño, busque las identificadas como “remontantes” (reflorecientes). Solamente algunas lo son.

————–

Fuente: Laura Rosauer.

TEODORICO HILDEBRANDT

ELJARDIN@RIONEGRO.COM.AR

jardinería


Para muchos “locos por las plantas” la llegada de la primavera es una fecha especial, porque es cuando tradicionalmente van a los viveros revendedores a comprar las plantas para el jardín. Indudablemente es todo un acontecimiento, que se vive con mucha intensidad y expectativas... que se verán gratificadas al cabo del año vegetativo en el caso de los rosales.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora