San Martín captará a los brasileños con tiempo para la pesca

Los 'mosqueros' del Brasil podrían traer unos $ 3,5 millones. El directivo que los agrupa hizo contactos en la zona.

Redacción

Por Redacción

SAN MARTIN DE LOS ANDES- Los pescadores de «fly casting» o «mosca» del Brasil podrían dejar en San Martín y Junín de los Andes entre 1.250.000 y 3.500.000 pesos, si prospera la iniciativa lanzada desde la secretaría de Turismo del municipio para captar ese mercado. Su interlocutor es Luiz Fernando Pinheiro, presidente de la Asociación de Pesca con Mosca del Brasil y asesor del gobierno federal de ese país en materia de pesca deportiva.

La «movida» se inició el año pasado con una serie de reuniones facilitadas por el consulado argentino en San Pablo, y los frutos recién podrían comenzar a recogerse en el 2001, si es que se logran acuerdos para poner en marcha una fuerte promoción de la pesca regional, que apunte al mercado brasileño.

Pinehiro es considerado el principal referente de aquel país en la pesca con mosca, autor de decenas de trabajos y estudios sobre la especialidad, habitual columnista de los principales medios especializados del Brasil, titular de la asociación nacional y consultor de empresas y del gobierno.

En diálogo con este diario, Pinheiro dijo que «la pesca deportiva crece en Brasil de manera espectacular». Estimó que existen alrededor de 2.000.000 de licencias y unos 2.500 «fly fisherman», cuyo número se multiplica año a año.

Cuando se le preguntó cuántos potenciales pescadores de mosca podrían estar dispuestos a incursionar en este destino, Pinheiro no dudó: «sólo en mis registros personales tengo un mailing de 2.500 pescadores deportivos con carnada artificial, y estoy seguro que todos son potenciales interesados por venir a esta maravillosa región».

Sin embargo, advirtió que se necesita de una «fuerte promoción» para «sensibilizar al mercado brasileño». Explicó que «en Brasil existe una gran identificación con Bariloche; pero sólo los realmente expertos en la pesca con mosca conocen Junín de los Andes y diría que San Martín es prácticamente desconocido» para los cultores de esta actividad.

Los costos de una campaña no son poca cosa. Pinheiro estimó que una promoción que asegure frecuencia y secuencia en el año, con medios especializados y espacios en la televisión brasileña, costaría alrededor de 12.000 pesos mensuales.

Pero la tasa de retorno podría ser francamente jugosa. Según fuentes vinculadas a la actividad, cada brasileño qu e haga su visita por medios propios, debería dejar en la zona unos 1.300 dólares por cinco días de estada, contando hotelería, comida, equipo y guías de pesca; sin incluir el costo de eventuales «flotadas» o jornadas completas de embarque en lancha y sin mencionar el costo de los pasajes aéreos.

Si las estimaciones de Pinheiro son correctas, un mercado potencial de 2.500 pescadores representaría para la zona unos 3.500.000 pesos por temporada.

En cambio, el gasto promedio se reduciría sensiblemente si los pescadores llegaran aquí mediante paquetes contratados previamente. Un operador local dijo que cuatro días y tres noches, con media pensión e incluyendo las salidas de pesca, se podrían obtener por 500 pesos por persona. El dato en este caso, arroja una cifra final de 1.250.000 pesos siempre para un número estimado en 2.500 visitantes por temporada.

Como sea, el negocio de la pesca es millonario. Según especialistas del Centro de Ecología Aplicada con asiento en Junín de los Andes, sólo el río Chimeuhín produce unos 7.000.000 de pesos por temporada, derivados de las utilidades mundiales que genera.

El especialista brasileño llegó a la región por segunda vez en el año para tomar contacto con autoridades y operadores locales.

Ayer, ensayó la pesca con mosca en la naciente del río Quilquihue, merced a un permiso especial ya que aún no comenzó la temporada. Pinheiro insistió en que el número de pescadores deportivos crece en Brasil de manera vertiginosa. Puntualizó que «el 98 fue un año de crisis muy fuerte para el Brasil, por las devaluaciones respecto del dólar y la recesión, pero sin embargo fue un año récord para los comercios que se dedican a la venta de artículos de pesca».

Pinheiro recordó que los pescadores deportivos tienen en vista destinos como Australia o Estados Unidos, que les cuestan unos 6.000 dólares por una semana. En el mismo territorio brasileño, los pescadores de San Pablo (ciudad que con el gran San Pablo alcanza los 18.000 millones de habitantes) se movilizan a lugares como Matto Groso o Goyas, con un promedio de gasto de 1.200 dólares o 3.000 en la región de Amazonas (incluyendo pasaje aéreo).

De manera que «San Martín y Junín de los Andes conforman una zona de potencialidad excepcional para el mercado brasileño de pescadores deportivos, y los que realmente estamos en el tema sabemos de la calidad de las piezas que se obtienen en vuestros ríos y lagos». Para el 'fly fisherman' brasileño, la pesca de la trucha «es lo máximo, ya que nosotros, por una cuestión de clima y aguas, no tenemos lo que ustedes tienen aquí. Así que con una buena gestión de promoción, regular en el tiempo, y asegurando el contacto adecuado con las agencias y operadores, creo que estarían dadas las condiciones para un vuelco de los pescadores brasileños a este destino».

Estimó que si se empezara este año con las campañas de promoción, los resultados recién podrían verse en el 2001, porque para la próxima temporada la inmensa mayoría de los deportistas ya tienen hechas sus reservas.

El perfil del «mosquero» es atractivo para la región

El perfil de los pescadores deportivos cultores de la pesca con mosca es de «clase media alta y alta en el Brasil», dijo Luiz Pinheiro, presidente de la Asociación de Pesca con Mosca de ese país.

Por lo común, tienen más de cinco años en la práctica de la pesca con carnadas artificiales y buscan nuevos desarrollos y destinos. «Tienen la plata suficiente para hacerlo», dijo Pinheiro.

El experto brasileño agregó que «aunque parezca curioso, nuestros relevamientos indican que la mayoría de ellos son odontólogos, abogados y jueces».

Esa estadística corresponde a los 2.500 fly fishers que son cultores de esta especialidad en su país.

Otro dato significativo es la complementariedad de las temporadas de pesca deportiva entre la Argentina y Brasil. En ese país, se abre entre abril y noviembre, mientras que en la región va de noviembre a mayo.

Pero el dato relevante es que el grueso de los brasileños tienen sus vacaciones anuales entre enero y febrero, justamente en el pico de la temporada de pesca en la Argentina.


SAN MARTIN DE LOS ANDES- Los pescadores de "fly casting" o "mosca" del Brasil podrían dejar en San Martín y Junín de los Andes entre 1.250.000 y 3.500.000 pesos, si prospera la iniciativa lanzada desde la secretaría de Turismo del municipio para captar ese mercado. Su interlocutor es Luiz Fernando Pinheiro, presidente de la Asociación de Pesca con Mosca del Brasil y asesor del gobierno federal de ese país en materia de pesca deportiva.

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