Siembra de sonidos de Oriente para una sanación por el arte
Entrezetasound reúne a Nacho (didyeridú), Jonathan (sitar) y Meli (danza) en una propuesta sin formalidades, sobre la peatonal de calle Mitre.
Es posible que el tránsito por la actual peatonal calle Mitre depare música que remite a Oriente. Sin cronograma preestablecido, Jonathan Little y Nacho Cutuli suelen instalarse en la vereda, altura del 447, para ejecutar sus instrumentos: didyeridú y sitar.
Detenerse y observar la escena permite comprobar que el efecto es disímil. Un padre no interrumpe una comunicación telefónica a pesar de que su hijo manifieste intención de preferir la música al paso apurado. Algunos integrantes de un contingente de estudiantes hacen una pausa y depositan un billete en el estuche abierto. La mayoría destina sólo una mirada.
Actitud que parece no desanimar a quienes dicen dedicar “todo el tiempo que podamos a plantar semillas sonoras. El arte es sanación”.
La fusión de instrumentos diferentes es un camino, consideran. “El didyeridú proviene de Australia, es muy antiguo, se lo conoce como la voz de la tierra. El sitar, de la India, de Oriente tiene unos cinco mil años y fue conocido en Occidente porque lo ejecutaba el integrante de The Beatles George Harrison”, ilustran.
Constructor de su propio instrumento, Jonathan es autodidacta. Dos viajes a India posibilitaron a Nacho el estudio del sitar, instrumento que comenzó a ejecutar hace cuatro años. “Con una calabaza como caja de resonancia, es un instrumento que puede tener entre 21 y 25 cuerdas. Algunas, suenan por simpatía, por vibración de las de arriba”, explica. Una estadía de seis meses en el país de origen del instrumento le permitió compartir todo el proceso de fabricación junto a la familia del lutier.
A veces los acompaña Meli, aportando pasos de danza. Reunidos en Entrezetasound, la frecuencia de sus recitales no es fija, “somos un canal de la música, se coordina solo, no forzamos nada”, explican. Y anticipan que fueron invitados a compartir su propuesta en el Paseo de la Montaña -20 de Febrero y Juramento-, durante la temporada que inicia.
“(El sitar) es un instrumento que puede tener entre 21 y 25 cuerdas. Algunas suenan por simpatía, por vibración de las de arriba”.
Jonathan Little, músico autodidacta y lutier.
Datos
- “(El sitar) es un instrumento que puede tener entre 21 y 25 cuerdas. Algunas suenan por simpatía, por vibración de las de arriba”.
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