“Sobre ‘New Age, economicismos y religiosidad en Cambiemos’”

Redacción

Por Redacción

No coincido absolutamente en nada con la periodista, de hecho me parece que es un artículo que refleja una visión básica limitada a analizar pequeñas cosas que en gran medida resultan insignificantes. La objeción de conciencia no es un tema trascendental en el debate, como tampoco lo es que el presidente practique yoga o que un ministro esté en contra del aborto, o que un diputado nacional tenga libertad de presentar proyectos de ley que considere que hacen algo útil para el país, aunque no lo sea.

La verdadera razón de la gestión de gobierno no pasa por el yoga o por la objeción de conciencia, radica en provocar un cambio cultural que haga entender a los ciudadanos que aun en un mismo espacio político se puede pensar diferente; que el Estado sí garantiza derechos, pero también tiene la facultad de exigir las obligaciones que nacen de esos derechos; que el país se saca adelante con esfuerzos y sacrificios entre todos; que para salir de la pobreza estructural que se generó en los últimos 50 años no se hace desde el clientelismo y los discursos emotivos sino desde la gestión, las obras estructurales, los servicios, y generando oportunidades.

Cambiemos puede no resultar un espacio con discursos que enamoran al ciudadano, pero acá no se necesita enamoramiento, lo que necesitamos es una gestión de gobierno que no le mienta a la ciudadanía, que sepa admitir errores, que persiga la corrupción, que haga las obras de infraestructura que no se hicieron en 50 años y que provoque el cambio cultural que se necesita en la Argentina. Garantizar derechos implica cumplir con las obligaciones que son inherentes a ellos, y por sobre todas las cosas que la cultura del esfuerzo mediante el trabajo, el estudio y la superación personal va a generar mejores condiciones para el desarrollo del país.

Nicolás Suárez Colman

DNI 30.751.196

Militante de Pro Río Negro

Nicolás Suárez Colman

DNI 30.751.196

Militante de Pro Río Negro


No coincido absolutamente en nada con la periodista, de hecho me parece que es un artículo que refleja una visión básica limitada a analizar pequeñas cosas que en gran medida resultan insignificantes. La objeción de conciencia no es un tema trascendental en el debate, como tampoco lo es que el presidente practique yoga o que un ministro esté en contra del aborto, o que un diputado nacional tenga libertad de presentar proyectos de ley que considere que hacen algo útil para el país, aunque no lo sea.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora