Establecieron las reglas para la bioconstrucción en Cipolletti: qué pasará

El concejo deliberante aprobó una ordenanza para que Cipolletti adhiera a la ley provincial 4931 sobre el método de construcción con tierra cruda. Ahora los vecinos podrán optar por realizar construcciones tradicionales o implementar técnicas ancestrales.

El alto costo de las viviendas tradicionales hace que las personas busquen alternativas a la hora de construir su vivienda. En Cipolletti se aprobó una ordenanza que permite la construcción de viviendas con tierra cruda y materiales naturales. Los vecinos que tienen estas casas están contentos porque aseguran que la ordenanza da tranquilidad. 

La construcción con tierra cruda es histórica, numerosos pueblos de la antigüedad resolvieron el problema habitacional a través de esta técnica. El propósito de la ordenanza es recuperar ese legado histórico e incorporar técnicas que se adecuen a la realidad sociocultural de la población, además de regularizar las viviendas que ya hay en la ciudad.

Eva Villar es vecina del distrito vecinal, desde hace un año habita una casa construida con tierra cruda. Comenzó a edificarla hace seis años, momento en que tomó conciencia del cambio que quería para su vida. Explicó que «con la ordenanza nos sentimos más acompañados, antes existía el miedo de que el municipio demoliera la vivienda, y con ello el tiempo y esfuerzo que requería, porque tenían el derecho de hacerlo al no existir normativa. A partir de ahora las casas se regularizaron y eso nos da tranquilidad».  

Eva, contó que la idea de construir su casa con barro nació gracias a un taller sobre construcción natural que se dictó en el barrio Cuenca XV de Neuquén. «A partir de ahí comencé a tomar conciencia, a valorar lo que aprendí y me enamoré del barro. La vida me permitió construir mi casa de este material, fue un proceso largo, pero lo logré». 

Eva estuvo un año reciclando materiales para construir su vivienda. La casa está construida con pallet y revestida con barro. Además, en las paredes hay incrustadas botellas de vidrio que dan luminosidad al hogar. Asegura, que «las construcciones son rápidas, no llevan más de un año gracias a la fusión de técnicas. Ahora hay muchas ideas, muchos proyectos. La gente se está animando a construir con esta técnica».  

Esta antigua técnica recupera también sistemas de colaboración como las «mingas». Eva, explicó que para construir su casa realizaba mingas durante los fines de semana. Este sistema implica realizar reuniones solidarias entre amigos y vecinos para realizar un trabajo comunitario o una labor. «En las mingas la gente venía ayudarme a construir mi casa y luego yo iba a ayudarlos a ellos. Se formó una linda red solidaria y además al ser más personas la construcción avanzaba más rápido».   

La ordenanza aprobada por el concejo deliberante establece que la reglamentación estará dentro del Código de Edificaciones y que se deberá crear un Órgano Técnico de aplicación (OTA) para definir cuáles son las reglas y técnicas habilitadas. También este órgano tendrá a su cargo las tareas de visación, autorización, inspección y habilitación de las obras realizadas.

A su vez el municipio trabajará en promover la iniciativa e incentivar a que más vecinos adopten la técnica. La normativa decreta que «el gobierno municipal instrumentará todos los mecanismos que estén a su alcance para promover, difundir y apoyar a la comunidad frente a esta nueva alternativa que la ordenanza establece».

Además, se desarrollarán convenios con colegios profesionales de la ciudad, universidades, organismos del Estado Nacional y organizaciones especializadas, que tengan como fin el dictado de capacitaciones y cursos relacionados a la bioconstrucción.  


Cada vez más profesionales se involucran y aconsejan en este tipo de construcción


Oscar Inostroza es arquitecto y referente en bioconstrucciones. Inostroza afirmó que existen grandes beneficios en este tipo de construcciones: tienen mejor condicionamiento térmico lo que las hace más cálidas en invierno y más frescas en verano. Además, tiene mejor relación con factores de humedad y una vez construidas tienen la posibilidad de que el propietario pueda modificar y reparar su vivienda. En este sentido, asegura que «es importante que el propietario se involucre en la construcción».  

También, el arquitecto aclaró que los factores culturales internalizados dentro de la sociedad hacen que un propietario opte por el tipo de vivienda tradicional donde los materiales se obtienen en un local comercial como lo son los corralones. Esta nueva conceptualización de la vivienda construida con materiales naturales trae un nuevo conjunto de saberes a la hora de diseñar y planificar técnicas artesanales.

El arquitecto, Oscar Inoztroza explicó que «las viviendas industrializadas han sido un cambio para la época, las bioconstrucciones son un paso mayor. Antes el propietario veía cómo se construía la vivienda, ahora el propietario se involucra y participa en la construcción. En este sentido es necesario que el propietario esté dispuesto a confeccionar una vivienda artesanal y entender que el comportamiento de los muros es igual a la vivienda tradicional. La recomendación es que quienes decidan emprender en este tipo de viviendas conozcan una casa con estas características para saber y percibir si están dispuestos a esto».  

La adhesión a la Ley Provincial 4931 tiene el objetivo de contribuir a una mejor calidad de vida de la población y promover la construcción de edificaciones con este tipo de materiales. Además, busca que quienes se capaciten en la técnica puedan encontrar una actividad laboral para desempeñar. 


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