Pruebas Aprender: preocupante caída del nivel de desempeño entre estudiantes secundarios de Río Negro

Así lo muestran los resultados de las evaluaciones del 2022, que más de 6.000 alumnos rindieron. Crece la brecha entre las escuelas de gestión estatal y privadas y entre los niveles socioeconómicos. Para el ministro de Educación la clave fue la pandemia.

La crisis educativa en las escuelas secundarias de Río Negro es un problema que viene desde hace años, pero se agudizó con la pandemia causada por el covid-19. También, en el resto del país. Miles de estudiantes egresan año tras año, pero un porcentaje importante finaliza el secundario, que es obligatorio desde 2012,  sin haber adquirido los contenidos necesarios para el paso a la Universidad o a una carrera terciaria.

Los resultados de las Pruebas Aprender 2022 son una muestra. Los datos reflejan un preocupante retroceso en materias clave, como matemáticas y lengua. También que la brecha entre los estudiantes que asisten a escuelas de gestión estatal y privada se agranda.

Según el informe difundido por el Ministerio de Educación de la Nación, 6.344 estudiantes de quinto y sexto (en el caso de los CET) de 141 escuelas de gestión estatal y 51 de gestión privada rindieron en 2022 las evaluaciones en Río Negro. 

Los resultados -a nivel general- indican una caída sostenida en el desempeño, sobre todo, en matemáticas.

El documento consigna resultados de evaluaciones pasadas. Señala que en 2017, el 42,4% de los alumnos de escuelas secundarias estatales que rindieron matemáticas tuvieron un desempeño por Debajo del Nivel Básico (DNB). El 29,2% alcanzó el básico, el 26,9% el satisfactorio y el 1,5% mostró resultados avanzados.

En 2019, el 46% de los estudiantes de escuelas públicas obtuvieron un resultado por DNB. El 31,6% de los alumnos quedó en el básico, el 21,5% llegó al satisfactorio y el 0,9% al nivel avanzado.

El descenso tras la pandemia se profundizó. Los resultados del 2022 describen que el 55,8% de los estudiantes de escuelas de gestión estatal obtuvieron resultados por DNB en matemáticas.  Una caída de 13,4 puntos respecto al 2017. Las respuestas del 29,4% se ubicaron en el nivel básico, el 14,7% en el satisfactorio y solo el 0,1% logró resultados de nivel avanzado en 2022.


Cómo les fue a los estudiantes de escuelas privadas


También, los alumnos de las escuelas de gestión privada bajaron en el desempeño en matemáticas, pero la caída fue más leve.

En 2017, el 17,7% de los estudiantes de colegios privados estuvo por DNB (Debajo del Nivel Básico), el 23,9% llegó al básico, el 46,7% logró el satisfactorio y el 11,7% alcanzó el avanzado.

En 2019, el 20,9% de los alumnos obtuvo resultados por DNB, el 24,1% llegó al básico, el 49,6% dio respuestas satisfactorios, pero solo el 5,4% logró el nivel avanzado.

En 2022, el 27,9% de los estudiantes de escuelas secundarias privadas mostraron resultados por DNB de aprendizaje en matemáticas. El retroceso, según los resultados, es de 10 puntos en comparación con 2017. En las evaluaciones del 2022, el 36,1% llegó al nivel básico, mientras que el 35,5% obtuvo un nivel satisfactorio y apenas el 0,5% logró resultados avanzados en matemáticas.


La mirada de acuerdo al nivel socioeconómico

Cuando se observa la evolución de los niveles de aprendizaje de acuerdo al nivel socieconómico, los resultados en matemáticas señalan un retroceso sostenido. El informe oficial explica que ese índice de nivel socioeconómico de los hogares se construye «sobre la base del cuestionario complementario que se aplica a estudiantes exclusivamente». Indaga sobre el nivel educativo de la madre/s, padre/s o tutor/es; el nivel de hacinamiento de la vivienda y la existencia de ciertos bienes en el hogar, incluyendo libros.

En 2017, el 52% de los estudiantes de Nivel Socieconómico Bajo (NSB) mostró un desempeño por DNB (Debajo del Nivel Básico) en matemáticas, mientras que el 30,4% llegó al nivel básico, el 17,2% logró el satisfactorio y el 0,4% alcanzó el avanzado.

En 2019, antes de la pandemia, el 60,4% de esos alumnos estuvo por DNB de desempeño, el 28,5% llegó al básico y el 11,1% logró un desempeño satisfactorio. Nadie mostró un nivel avanzado.

Tras la pandemia, en 2022, el 66,8% de los estudiantes de familias de NSB mostró un desempeño en matemáticas por DNB. Casi 15 puntos respecto a 2017. El 23,6% alcanzó resultados básicos y el 9,6% logró satisfactorios. Tampoco hubo estudiantes con rendimiento avanzado.   

Entre los estudiantes de familias de Nivel Socieconómico Medio (NSM) también se observa un retroceso en matemáticas.

En 2017, el 35,8% de los alumnos de ese sector obtuvieron resultados por DNB de desempeño, el 28,9% mostró resultados básicos, un 32,7% llegó al satisfactorio y el 2,6% logró resultados avanzados.

En 2019, el 40% estuvo por DNB, el 32% se ubicó en el básico, el 26,5% en el nivel satisfactorio y el 1,5% mostró un aprendizaje avanzado.

En 2022, el 48,7% de los estudiantes de ingresos medios obtuvo resultados por DNB en matemáticas, lo que representa una caída de unos 13 puntos al comparar con las evaluaciones de 2017. El 32,3% llegó al básico, el 18,9% al satisfactorio y apenas el 0,1% al nivel avanzado.

Los datos señalan que el 22,3% de los estudiantes de familias de Nivel Socioeconómico Alto (NSA) mostraron en 2019 un desempeño en matemáticas por DNB de aprendizaje.  El 25,3% obtuvo resultados de nivel básico, el 47,3 llegó al satisfactorio y el 5,1% mostró un aprendizaje avanzado de matemáticas.

En 2022, el 26,9% de los alumnos tuvo resultados por DNB, el 34,1% mostró un rendimiento básico, el 38,4% un nivel satisfactorio y solo el 0,6% logró llegar al nivel avanzado.   


Los resultados en lengua


El informe oficial indica que en 2017, el 16,8% de los estudiantes de escuelas estatales reflejaron resultados por Debajo del Nivel Básico (DNB) de desempeño en lengua. El 20,3% consiguió resultados de nivel básico, el 50,3% logró el satisfactorio y el 12,6% mostró un nivel avanzado.

En 2019, el 19,5% de los estudiantes de escuelas públicas respondió por DNB en lengua. El 21,6% alcanzó el nivel básico, el 48,7% en el satisfactorio y el 10,2% logró el avanzado.

En 2022, el 23,6% de los alumnos de quinto y sexto de escuelas públicas rindió por DNB, el 21,8% alcanzó el básico, el 43,3% el satisfactorio y el 11,3% el avanzado.

También, los alumnos del último año de secundario de los colegios privados bajaron su desempeño en lengua.

En 2017, el 6,7% de los estudiantes reflejaron resultados por DNB (Debajo del Nivel Básico) de desempeño en lengua, el 10,2 llegó al nivel básico, mientras que el 49,4% alcanzó un desempeño satisfactorio y el 33,7% logró el avanzado.

Los datos indican que en 2019, el 7,9% de los estudiantes de ese sector tuvo resultados por debajo del nivel básico de desempeño, el 10,7% llegó al básico, el 50,2% consiguió rendimiento satisfactorio y el 31,2% el avanzado.

En cambio, en 2022 de los estudiantes de escuelas privadas, el 9,1% mostró resultados por DNB de desempeño en lengua, el 14% llegó al nivel básico, el 49,6% obtuvo un desempeño satisfactorio y el 27,3% avanzado.


El factor socioeconómico en los resultados de lengua


El informe Aprender 2022, muestra una evolución llamativa en los estudiantes según el nivel socioeconómico. En 2017, el 23% de los estudiantes procedentes de nivel bajo dieron resultados por Debajo del Nivel Básico (DNB) de desempeño en lengua, el 23,5% llegó al básico, el 46,4% obtuvo desempeño satisfactorio y el 7,1% avanzado.

En 2019, el 29,5% tuvo resultados por DNB de desempeño, el 26,6% se ubicó en el nivel básico, un 39,8% logró llegar al satisfactorio y 4,1% mostró nivel avanzado.

En 2022, hubo un 28,7% de los estudiantes secundarios de nivel socioeconómico bajo que obtuvo resultados por DNB de desempeño en lengua, lo que arrojó una mínima caída respecto al proceso de evaluación anterior. El 23,8% llegó al nivel básico, el 38,7 al satisfactorio y un 8,8 logró nivel avanzado.


El ministro de Educación de Río Negro Pablo Núñez, dijo que están dadas las condiciones para revertir los resultados. (foto de archivo)

"Estamos en condiciones objetivas para revertir esos resultados"


El ministro de Educación y Derechos Humanos del Gobierno de Río Negro, Pablo Núñez, evaluó que el impacto causado por la pandemia es una de las principales causas en los resultados de las pruebas Aprender 2022, porque generó un corte abrupto en la presencialidad.

Indicó que se trata de los primeros resultados pospandemia y expresó que habrá que esperar otro proceso de evaluación para compararlos. Dijo que en primaria se hicieron dos evaluaciones tras la pandemia y los resultados mejoraron a partir del retorno de los alumnos a las aulas, entre otras causas.

Sobre el retroceso pedagógico en el nivel medio respecto a procesos anteriores a 2022, observó que la tendencia es mucho más pronunciada en matemáticas que en lengua. “No lo podemos negar, nadie discute los resultados”, sostuvo. Explicó que son materias del conocimiento clave para el resto de las áreas. Aseveró que los resultados sirven para empezar a evaluar.

Sostuvo que la Escuela Secundaria de Río Negro (ESRN) “está en condiciones objetivas para revertir esos resultados”, a partir de la recuperación de la presencialidad en el aula.

Dijo que es necesario un trabajo institucional de acompañamiento pedagógico a los docentes. Valoró la retención escolar en el nivel medio como un gran avance, porque de esa forma bajó el desgranamiento que había años atrás, cuando muchos estudiantes tras cumplir los 16 años pasaban a la escuela nocturna para adultos.

En cuanto a la diferencia en los resultados de los estudiantes de escuelas de gestión estatal y privada, Núñez indicó que en las privadas no tienen dificultades en el acceso a la tecnología que ha permitido la intermediación pedagógica durante la pandemia. Observó que esa dificultad explica además los resultados en matemáticas de los estudiantes de hogares de nivel socioeconómico bajo.

No relativizo los resultados, pero los contextualizo. En el caso de Río Negro estamos por arriba de la media nacional».

Pablo Nuñez, ministro de Educación y Derechos Humanos de Río Negro.

El ministro atribuyó la situación a fenómenos multicausales. Planteó la necesidad de evaluar transformaciones en la formación docente, en las currículas. “La escuela secundaria en Río Negro es obligatoria desde 2012”, recordó. Mencionó las políticas públicas e inversión, a partir de la puesta en marcha en 2017 de la ESRN.

Dijo, sin embargo, que los resultados de los estudiantes rionegrinos estaban por encima de la media nacional. El informe Aprender 2022, indica que mientras el 55,8% de los estudiantes de escuelas de gestión estatal mostraron resultados por debajo del nivel básico en matemáticas, a nivel nacional fueron el 60,6%. En Río Negro, el 29,4% llegó al nivel básico, el 14,7% al satisfactorio, mientras que a nivel nacional fueron el 27,8 y 11,5% respectivamente.

En lengua, el 23,6% de los estudiantes de colegios estatales obtuvieron resultados por debajo del nivel básico de desempeño en Río Negro. A nivel nacional fueron el 28.2%.

Núñez dijo que iniciarán un proceso de evaluación de la ESRN a partir de convenios que firmaron con la Universidad Nacional de Río Negro y que también lo harán con la Universidad Nacional del Comahue. Dijo que hay equipos técnicos trabajando en el esquema de evaluación, para establecer «dónde poner el foco».

Hay que lograr una escuela secundaria que despierte vocaciones, que se vincule con el mundo del trabajo y la continuidad de un proyecto de vida».

Pablo Núñez, ministro de Educación y Derechos Humanos de Río Negro

Recordó que la ESRN «es una transformación muy profunda, que solo tiene seis años de implementación». Pero según el ministro es un paso adelante.

En el sector docente hay voces críticas sobre esa reforma. También, hay cuestionamientos a la formación de los estudiantes que egresan de los Institutos Docentes de la provincia. Otros docentes opinaron -pidieron no identificarlos- que en el retroceso educativo que se percibe en las escuelas públicas secundarias influyen muchas causas. Desde los conflictos docentes-Gobierno provincial, la falta de mantenimiento, los problemas que tienen los propios estudiantes que repercute en su falta de interés por los contenidos, y la falta de apoyo o acompañamiento de las familias. Pocos padres y madres se interesan por lo que sucede con sus hijos en la escuela secundaria. La influencia de los celulares en el aula.

A ese panorama se suma el contexto social y económico del país, y político. «La escuela es el reflejo de esa realidad», evaluó una docente con muchos años al frente de una escuela y que sigue dando clases para que el salario le rinda. Mencionó que los docentes pierden mucho tiempo -fuera del horario en la escuela- completando planillas con asuntos administrativos.

RÍO NEGRO intentó obtener la opinión del gremio docente sobre los resultados de las pruebas Aprender, pero no hubo respuesta. Sobre la incidencia de los paros docentes, Núñez afirmó: “Tener más o menos días de clases no nos es indiferente”. Y lamentó que la discusión salarial afectó la continuidad de las clases en marzo pasado. «Hay dos cuestiones básicas para que el acto pedagógico exista: tiene que haber un estudiante y un docente», recordó el ministro.


El desafío de un cambio de época


La subsecretaria de innovación, Calidad y Planeamiento Educativo de Río Negro, Agustina Erpen, dijo que los resultados de las pruebas Aprender hay que contextualizarlos en perspectiva histórica.

Observó que la caída en el desempeño es mayor en los estudiantes de sectores medios, que en los de nivel socioeconómico bajo. Dijo que hay que seguir investigando a partir de los resultados, para no sacar «conclusiones tribiales». «Hay que tomar estos datos como parte de un proceso mayor, por eso, hay que contextualizarlos», enfatizó.

Sobre algunas críticas a la reforma de la ESRN que eliminó el concepto de repitencia, que aún está en los CET, Erpen destacó que el primer punto de partida a valorar «es que los estudiantes estén en la escuela». «Mientras estén en la escuela tenemos posibilidades de seguir profundizando las herramientas que propone la ESRN», afirmó.

Dijo que la situación en las escuelas merece una preocupación del conjunto de la sociedad y un debate. Sostuvo que es necesario generar consensos entre todos los actores sociales sobre «qué entendemos que es la Educación».

Observó que, a veces, las implementaciones de reformas educativas «tienen tiempos distintos de los que proponen estas evaluaciones (por Aprender)». «Las políticas públicas tienen distintos relojes», indicó.

Para Erpen, la puesta en marcha de la ESRN «es un avance respecto a la escuela secundaria tradicional». Destacó que el Estado tiene una relevancia mayor entre los estudiantes de los sectores bajos porque «intenta nivelar esas desigualdades».

Señaló que «estamos ante un cambio de época, un momento vertiginoso, que nos pone ante un nuevo desafío».


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