Son incorregibles
El ex senador Remo Costanzo acomodó a su hijo y a otras dos personas en la Auditoría General de la Nación tras votar al nuevo auditor en sus últimas sesiones como legislador. El ex diputado Jorge Franco tiene dos cargos.
Días atrás «Río Negro» informó que Carlos Soria nombró en la SIDE al ex diputado y abogado peronista Jorge Franco, hijo del ex gobernador Mario, con el evidente objetivo de sumar adeptos a un objetivo político. Una cuestión parecía desconocida para Soria: Franco también mantiene un puesto importante en la Procuración del Tesoro, según confirmó a este diario el propio organismo.
Ahora se sabe también que el ex senador Remo Costanzo acomodó a un hijo y otra persona en la Auditoría General de la Nación, esto a los pocos días de proponer y votar al nuevo auditor.
El sentido común indica que en momentos en que arrecian cacerolazos, escraches, insultos y hasta agresiones a políticos, éstos deberían estar haciendo buena letra. Pero son aterradoramente cínicos, porque en medio del caos y del descrédito nombran a punteros o acomodan familiares y amigos.
El caso del hijo y un ex empleado de Costanzo es grave, no sólo porque existe la sospecha de que hubo un canje de votos por un favor doméstico, sino que el acomodo se hace en un organismo que debería dar ejemplo de transparencia: la Auditoría General de la Nación, creado para hacer el control externo del sector público en cuanto a eficiencia y austeridad.
Costanzo y el resto del bloque justicialista de senadores propusieron (al entonces presidente provisional del Senado, Mario Losada) y votaron la designación de Francisco Javier Fernández, DNI 17.686.689, como Auditor General de la Nación, junto al ex senador santacruceño Gerardo Luis Palacios, DNI 14.005.671. Fue en la vigésima sesión ordinaria del 23 de octubre de 2001. El expediente donde constan las designaciones de Fernández y Palacios tiene el número 1486, y el orden del día del tratamiento en el recinto está definido con el 960 bis.
Fue sintomático: apenas nombrados Fernández y Palacios en la AGN, comenzaron a trabajar en esa repartición un hijo de Remo Costanzo, Fernando, abogado, así como Leandro Marinero, hijo del secretario general de la Unidad Básica de Viedma.
Tanto Costanzo como Marinero integraban el «staff» de Costanzo. El segundo era «cadete» de su oficina. Un legislador que pidió no ser identificado especuló: «no sería raro que Remo haya arreglado tanto con Palacios como con Fernández para colocar a su gente cuando él ya no estuviera. Además, él tenía buena relación con Palacios».
«Río Negro» fue a la Auditoría General de la Nación. En un principio, las autoridades del departamento de Personal no quisieron suministrar la información requerida por este diario aduciendo que era de carácter privado. «Si querés esa información llamá por teléfono a cada una de estas personas», explicó con muy poca paciencia la secretaria del gerente de personal, Jorge Huidobro. Luego le cerró la puerta en la cara al cronista y se fue a la oficina de Huidobro.
Sin embargo, el jefe de personal de la AGN, Sergio Kardinsky, facilitó parte de la información. Confirmó que Fernando Costanzo y Leandro Marinero habían sido nombrados como personal de Planta de Gabinete, aunque se negó a ampliar los datos.
«Río Negro» se pudo comunicar entonces con Francisco Fernández.
El auditor dijo que él había nombrado a Fernando Costanzo con un sueldo de 1.200 pesos, que lo conocía de «congresos» y que no tenía ninguna relación personal con el ex senador. Y negó que Marinero estuviera con él.
– Es asesor mío y es brillante. Yo le voy a decir quién trabaja conmigo y quién no. No tengo nada que ocultar.
– ¿Trabaja con usted Leandro Marinero?
-No…Y le puedo decir de Fernando Costanzo, que es abogado, cumple funciones de asesor, trabaja de lunes a viernes aquí desde la mañana hasta la noche. Está conmigo, es asesor mío. No tengo por qué ocultarlo. Es muy laborioso y le gusta mucho el trabajo… es lo único que puedo decirle…
-¿Cómo llegó a trabajar con usted? ¿Tiene un nombramiento?
-No… es de Planta de Gabinete. Cuando me vaya yo, se va esta persona.
-¿Usted lo llevó allí de motu propio?
– Sí, lo conocía… es muy bueno… este… tuve experiencias con él trabajando en algunos congresos de Derecho… este… y es una persona que me merece total confianza.
– ¿En qué congresos?
-Mire, son cosas que hemos trabajado juntos y yo no voy a andar diciendo de dónde lo conozco, porque si yo digo que tengo confianza en la persona y que trabaja, trabaja. Si usted quiere venir, venga y lo va a encontrar. Pero yo no voy a andar diciendo a quién voy a nombrar, porque yo cuando nombro tengo que estar contento yo con la gente ¿eh?… para que me sirva a mí.
-¿Un auditor cuando llega tiene un cupo con determinado número de personal?
– -Exactamente, es la planta del auditor nada más.
-¿Y de cuánto dinero consta?
-En este momento no le sabría decir bien, justo… no sé cuanta plata consta cada uno… pero uno lo que puede hacer es nombrar varias personas para darle trabajo a varias personas en categorías bajas. En vez de poner dos personas en categorías altas. Si yo nombro dos categorías 1, me quedé sin cupo.
– ¿La categoría Planta de Gabinete es alta?
– No… no…
– ¿Qué remuneración percibe?
– 1.200 pesos por mes… un profesional.
-¿Y a cuántas personas nombró?
-De esos montos, cinco o seis personas. Y ahí culminé mi cupo.
– ¿Usted lo conoce al senador Costanzo?
– Sí, sí… lo he conocido. Como conozco a varios senadores anteriores, como conozco a varios senadores de ahora. Pero uno tiene trato directo por el tema de la Auditoría, porque dependemos de la Comisión Revisora Mixta. Uno tiene no contacto personal, pero sí telefónicamente o se acerca al despacho.
– Usted conoce la relación familiar que existe entre Fernando y Remo Costanzo ¿no?
-Me imagino que debe ser el hijo, no me voy a sorprender de eso…
– ¿Pero se imagina o lo sabía?
– No, no… lo sabía, pero no es más senador tampoco. Mire, yo siempre digo que si es eficiente la persona, aunque sea «hijo de», tiene todo el derecho de trabajar. Si es eficiente y trabaja. Yo no lo voy a juzgar por llamarse de una u otra forma. ¿O por ser hijo de un diputado o senador, no puede trabajar en ninguna parte?
Media hora después, el auditor general de la Nación, Javier Fernández, llamó para rectificar que Leandro Marinero trabajaba en la AGN, pero no con él. «Fue nombrado por otro auditor»
– ¿Por Gerardo Palacios?
– Sí, y trabaja con Palacios.
– ¿Usted tiene alguna afiliación política?
– Sí, soy justicialista.
– ¿Es militante?
-Sí, pero no de unidad básica… sino siempre en trabajos profesionales, como asesor de comisiones
(Investigación: Lucas Colonna)
Días atrás "Río Negro" informó que Carlos Soria nombró en la SIDE al ex diputado y abogado peronista Jorge Franco, hijo del ex gobernador Mario, con el evidente objetivo de sumar adeptos a un objetivo político. Una cuestión parecía desconocida para Soria: Franco también mantiene un puesto importante en la Procuración del Tesoro, según confirmó a este diario el propio organismo.
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