Sociedad
En el 2011 sufrió un grave accidente que le llevó dos años de recuperación. Estuvo al borde de no contarla, pero en la fabricación de fogones y estufas, encontró un nuevo sentido a su vida. Comenzó con un pequeño taller y lo llamó Ignis Artesanal. A fuerza de trabajo y visión empresarial, el negocio creció y hoy vende cientos de productos a toda la Patagonia.