Tiroteos con pistolas reglamentarias

Redacción

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- En menos de 15 días se produjeron tres muertes en las que el factor común fue la utilización de pistolas 9 milímetros, de las cuales al menos dos eran de origen policial. En el último tiempo se vienen registrando varios hechos delictivos en que los delincuentes actúan portando 9 milímetros, pistolas similares a las que utiliza la policía y que son consideradas armas de guerra o grueso calibre, como les gusta decir a los uniformados. El 27 de junio seis personas en dos autos y con al menos cuatro pistolas de este calibre acribillaron a un conocido delincuente de la zona oeste. Darío “Topito” Barrionuevo recibió 15 disparos, doce en las piernas, dos en el tórax y uno en un brazo. La policía demoró a los integrantes de un vehículo y secuestró dos 9 milímetros de los cuales una era una Bersa que había sido robada a la policía. El 7 de julio en Villa Ceferino un agente de la comisaría 21 que estaba de franco fue junto a familiares a resolver una disputa que terminó en un tiroteo. El cuñado del policía murió alcanzado en la cabeza por un proyectil de una 9 milímetros y uno de los sujetos del otro bando fue muerto por disparos que efectuó al parecer el efectivo con su arma reglamentaria. El miércoles 13 de julio un joven de 19 años recibió tres impactos de 9 milímetros en lo que se presume que fue un ajuste de cuentas en la zona oeste de la ciudad. Las lesiones fueron en un glúteo, una pierna y un dedo por lo que los médicos del Hospital Heller pudieron estabilizarlo y su vida no corrió riesgo. El lesionado, que es conocido del ambiente delictivo, se negó a brindar detalles de su agresor a la policía.


NEUQUÉN (AN).- En menos de 15 días se produjeron tres muertes en las que el factor común fue la utilización de pistolas 9 milímetros, de las cuales al menos dos eran de origen policial. En el último tiempo se vienen registrando varios hechos delictivos en que los delincuentes actúan portando 9 milímetros, pistolas similares a las que utiliza la policía y que son consideradas armas de guerra o grueso calibre, como les gusta decir a los uniformados. El 27 de junio seis personas en dos autos y con al menos cuatro pistolas de este calibre acribillaron a un conocido delincuente de la zona oeste. Darío “Topito” Barrionuevo recibió 15 disparos, doce en las piernas, dos en el tórax y uno en un brazo. La policía demoró a los integrantes de un vehículo y secuestró dos 9 milímetros de los cuales una era una Bersa que había sido robada a la policía. El 7 de julio en Villa Ceferino un agente de la comisaría 21 que estaba de franco fue junto a familiares a resolver una disputa que terminó en un tiroteo. El cuñado del policía murió alcanzado en la cabeza por un proyectil de una 9 milímetros y uno de los sujetos del otro bando fue muerto por disparos que efectuó al parecer el efectivo con su arma reglamentaria. El miércoles 13 de julio un joven de 19 años recibió tres impactos de 9 milímetros en lo que se presume que fue un ajuste de cuentas en la zona oeste de la ciudad. Las lesiones fueron en un glúteo, una pierna y un dedo por lo que los médicos del Hospital Heller pudieron estabilizarlo y su vida no corrió riesgo. El lesionado, que es conocido del ambiente delictivo, se negó a brindar detalles de su agresor a la policía.

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