Un espejo de la pesadilla de Cromañón
El incendio fue un calco del ocurrido en el 2004 en el local bailable República de Cromañón de Buenos Aires, que causó 194 muertos, y cuyas heridas aún siguen abiertas. “Otra trampa mortal, pánico, horror, nosotros que lo vivimos, sufrimos y padecimos, sentimos esas muertes como propias; las imágenes que nos retrotraen a la noche del 30 de diciembre (de 2004) como un puñal”, dijeron en un comunicado familiares y amigos de las víctimas de la discoteca Cromañón, agrupados en una organización civil que, cual paradoja, lleva el nombre de “Que no se repita”. El incendio en Club Kiss mientras tocaba la banda Gurizada Fandangueira tiene varios puntos en común con el ocurrido en República de Cromañón, durante un recital de la banda Callejeros. Una bengala fue el detonante de la tragedia por la que la Justicia condenó a penas de entre cinco y siete años de prisión a los integrantes de la banda, acusados “de incendio culposo seguido de muerte y cohecho” y “el uso incentivado de pirotecnia”, al igual que el administrador del local, Omar Chabán, que recibió diez años y 9 meses de cárcel. Aquella catástrofe, que conmocionó a Argentina en las vísperas de los festejos de Fin de Año, tuvo fuertes consecuencias políticas y sociales, entre ellas la destitución del entonces jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra. Otra consecuencia fue que se dejó prácticamente de lado la organización de recitales de rock en locales cerrados, por lo que las numerosas bandas que hay en Argentina suelen tocar en estadios, parques o espacios abiertos. Además se desplegó una fuerte campaña apoyada por todos los sectores, incluso músicos, para erradicar el uso de bengalas en espectáculos públicos.
El incendio fue un calco del ocurrido en el 2004 en el local bailable República de Cromañón de Buenos Aires, que causó 194 muertos, y cuyas heridas aún siguen abiertas. “Otra trampa mortal, pánico, horror, nosotros que lo vivimos, sufrimos y padecimos, sentimos esas muertes como propias; las imágenes que nos retrotraen a la noche del 30 de diciembre (de 2004) como un puñal”, dijeron en un comunicado familiares y amigos de las víctimas de la discoteca Cromañón, agrupados en una organización civil que, cual paradoja, lleva el nombre de “Que no se repita”. El incendio en Club Kiss mientras tocaba la banda Gurizada Fandangueira tiene varios puntos en común con el ocurrido en República de Cromañón, durante un recital de la banda Callejeros. Una bengala fue el detonante de la tragedia por la que la Justicia condenó a penas de entre cinco y siete años de prisión a los integrantes de la banda, acusados “de incendio culposo seguido de muerte y cohecho” y “el uso incentivado de pirotecnia”, al igual que el administrador del local, Omar Chabán, que recibió diez años y 9 meses de cárcel. Aquella catástrofe, que conmocionó a Argentina en las vísperas de los festejos de Fin de Año, tuvo fuertes consecuencias políticas y sociales, entre ellas la destitución del entonces jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra. Otra consecuencia fue que se dejó prácticamente de lado la organización de recitales de rock en locales cerrados, por lo que las numerosas bandas que hay en Argentina suelen tocar en estadios, parques o espacios abiertos. Además se desplegó una fuerte campaña apoyada por todos los sectores, incluso músicos, para erradicar el uso de bengalas en espectáculos públicos.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar