Un Techo para mi País desembarca en Cipolletti

La ONG comenzó a relevar una toma de la ribera

Luz Rodríguez

CIPOLLETTI (AC).- Con los tradicionales chalecos blancos que los identifican, los jóvenes de la ONG Techo comenzaron el sábado a relevar la situación social de una de las tomas más precarias de Cipolletti, donde viven cerca de 300 familias. La actividad marcó el desembarco de la institución en Río Negro. Desde temprano recorrieron el asentamiento 2 de Agosto, sobre la costa del río Neuquén, para detectar aquellas familias con mayores necesidades habitacionales. En poco más de un mes estarán en condiciones de comenzar a levantar entre cinco y diez casas, de acuerdo lo que definan como prioritario. El trabajo de la organización, que está presente en 19 países y movilizó el año pasado a cerca de 127.000 voluntarios, se realiza en Cipolletti con la colaboración de la asociación Asamblea por la Tierra y la Vivienda Digna, que agrupa a las tomas que no están en conflicto judicial. “Después de recorrer 22 asentamientos decidimos iniciar el trabajo en la 2 de Agosto porque detectamos no sólo casas muy precarias sino también un gran número de madres solas que no tienen forma de mejorar sus ranchos”, explicó María Cáceres, de la asamblea que es apoyo local de la ONG. La organización Techo (antes se llamaba Un Techo para mi País) construye viviendas de maderas que le permiten a la gente tener un espacio más confortable para vivir y con mejores condiciones de salubridad. “Antes hacemos un trabajo social junto a la gente del lugar. No queremos intervenir desde afuera sino conocer la realidad, las historias y las familias y ver cómo podemos trabajar en conjunto”, explicó Carla García, la directora General de la sede neuquina de Techo. La organización está presente en Latinoamérica y el Caribe y busca superar la situación de pobreza en la que viven miles de personas en los asentamientos precarios. Por eso, además de mejorar la calidad de las casas buscan ofrecer talleres de formación de oficios a través del desarrollo comunitario. García reconoció que si bien en Neuquén la “crítica situación habitacional es de extrema gravedad”, en Río Negro “es una realidad en la que viven miles de familias. Desde Techo denunciamos estas condiciones y llevamos la denuncia a la práctica”, aclaró. En Cipolletti, según el relevamiento que hicieron los representantes de las ocupaciones, viven cerca de 3.000 familias en tomas. Aunque muchas fueron mejorando su situación habitacional otras tantas viven en condiciones de suma precariedad.


Luz Rodríguez

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