“Miss”, una historia sencilla en un film nada común

“Miss” llega al Festival Audiovisual de Bariloche. Se trata de la ópera prima de Robert Bonomo, que fue ovacionada en el Bafici. Entrevistado por “Río Negro”, el director la definió como “una comedia poco común atravesada por un antihéroe”.

Roberto Law Makita es un argentino descendiente de asiáticos
–padre chino, madre japonesa– que tiene algo más de 30 años y, por sobre todo, sorprende por lo extraño y ajeno que resulta su comportamiento, el cual es consecuencia de su singular forma de ver el mundo. Eso es así tanto en la realidad como en la ficción que construyó el director Robert Bonomo para “Miss”, su ópera prima, que será una las películas que se emitirán en el Festival Audiovisual Bariloche (FAB), tras haber recibido buenas críticas en el Bafici (Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente). El estreno en cines será el 27 de octubre.

El personaje Roberto Law Makita, al que le gusta que lo llamen simplemente Robert, es una ficción inspirada en el verdadero Roberto Law Makita. El protagonista –alto, flaco, desgarbado– de esta particular comedia romántica logra exponer el extrañamiento de lo cotidiano al combinar ternura, inocencia, gracia, humor, torpeza e infantilidad, con chispazos de una sorpresiva y gran lucidez. El cristal de su mirada, de alguna forma, cuestiona –o, al menos, pone en duda– el modo uniforme y alienado en que se concibe el mundo habitualmente.

“Es un personaje que va todo a contrapelo del exitismo actual. A su vez, busca dar un paso en su vida, dejar de ser extra para ser protagonista, encontrar el amor”, reflexiona Bonomo en una entrevista con “Río Negro”, antes de viajar para asistir hoy a la presentación de su película en Bariloche y mañana El Bolsón, subsede del festival.

Robert trabaja cada tanto como extra en publicidades y también cuida temporalmente una casa en Buenos Aires. Durante un paseo por la ciudad, se cruza con Laura (Malena Villa), quien no lo ve y le pisa accidentalmente la mano. Ella no registra el hecho, pero Robert lo interpreta como una señal y decide seguirla por las calles sin que ella lo note, hasta que consigue conectarse con ella.

“Miss” tiene pinceladas –de humor, de trama, de construcción del personaje– al estilo de Woody Allen y algunas señales –el sonido, la fotografía– que remiten a un tiempo pasado. “Es un poquito tosca, dura. Los personajes transcurren más en un cuadro fijo, sin grandes búsquedas cinematográficas respecto a los movimientos de cámaras”, señala Bonomo, que se preocupó especialmente en cómo tratar al personaje. “Lo importante es su cabeza, no la realidad. Se lo expone porque interesa su visión del mundo y del amor. Hubo mucho cuidado de no reírse del personaje, no ironizarlo. Exponerlo ante una situación real, no exponerlo ante los espectadores. La historia de él –real, ficcional– la cuento con mucho respeto y cariño. Si alguien se ríe de él, sentiría que no logré mi propósito”, asegura.

P- ¿Cómo surgió la película?

R- Es un proyecto que tiene diez años de trabajo. Es una película particular porque primero busqué al protagonista y a partir de ahí escribí un guión. Hice una investigación con este actor sobre su vida, su manera de pensar y de ser. Después armé una ficción a partir de la verdadera persona. Entonces se confunde la persona y el personaje todo el tiempo. Él es así en la vida real: es extra, es así con las chicas, tiene ese modo de razonar, se mueve así, tiene poco trabajo, hace changas.

P- ¿La película dependía de este actor?

R- Sí, claro. Si él en algún momento no quería hacerla, no es que agarraba a (Leonardo) Sbaraglia. No, no, la película no existía más. Era con él. Después de terminar la película me di cuenta de que lo que me gusta es que es una historia de amor a través del prisma de este personaje. Es un prisma como distorsionado, inocente, naif. Como que se enamora antes de tiempo.

P- El protagonista es un adulto que sigue siendo un poco adolescente, ¿no?

R- Sí, él y la película son un poco adolescentes. Ella lo toma como un amistad y él está enamorado desde que ella lo pisa. Esa mirada distorsionada me interesaba. De alguna manera, la película y él pecan de ingenuidad. La concepción del guión es rara porque es una construcción a partir de lo que él podía llegar a hacer. Eso estuvo muy presente cuando pensaba en situaciones. Sabía que él no iría a comprar medialunas. ¿Podía ir de paseo al zoológico con una chica? Sí. ¿Es cliché? Sí. Pero él iría a pasear. Esa cosa antigua de decir: “Vamos a pasear”.

P- ¿Cómo conociste al actor?

R- Hace años que trabajo en publicidad pero siempre fui muy cinéfilo, me gusta el cine clásico, tengo mucha formación desde adolescente. Y siempre sentí la necesidad de hacer una película. Empecé a buscar personajes, gente que esté como un poco al margen, a la que no le fuera bien. A él lo conocí en un pasillo, donde estaba haciendo un casting. Me interesaba una persona que no tuviera éxito social, alejada de la fama y del éxito amoroso.

P- Laura y Robert son dos personajes opuestos.

R- Sí, el contraste me interesa. También hay un contraste en la estética entre ellos. Ella, que es la única actriz de los cuatro personajes principales, llega a Buenos Aires desde San Clemente del Tuyú. Va a probar suerte como modelo un poco con dudas. El mundo de la capital y de la moda es un poco hostil para ella, que se encuentra con este personaje raro. El ambiente de las modelos tiene ciertos requisitos y si no sos afín, no tenés nada que hacer ahí. Me gustó la química de ellos en escena, algo pasa ahí y cada uno hace su descubrimiento y su camino.

P- ¿Cómo definirías a la película?

R- Es una comedia romántica amigable, que siento que no es muy común. Está atravesada por un personaje totalmente fuera de lo común y eso tiñe toda la historia, la hace diferente. Todos los ideales son un poco demodé, una cosa ingenua, honesta. Él encarna unos valores que ya no están de moda. La película tiene ternura, es agridulce, un poquito melancólica y un poco cómica, porque él es un antihéroe.

“La película necesitaba sí o sí de este actor”, afirma Bonomo.

Proyecciones de hoy

• 14 hs. Competencia Patagónica de Cortometrajes. Programa #1. “Time to Sleep”, de Noelia Barrios, “Viaje de ida”, de Camila Provost, “Realidad virtual”, de Manuel Benito, “En ningún lugar”, de Vanina De la Calzada y Federico Lorenzo, “La memoria del bosque”, de Martín Alba y Anabella Rivero, “En busca de Kupuri Kushe”, de Federico Juncos Barrios, “Junio”, de Julieta Romano Ortiz. Teatro La Baita, Moreno 39.

• 16:30 hs. Competencia Patagónica de Series. “Érase una vez en la Patagonia”, de Maxi Anriquez. Biblioteca Sarmiento, Centro Cívico.

• 17 hs. Competencia Patagónica de Series. Capítulos #1. Sala Isabel Moreira de Bustos (Sala de Prensa), Centro Cívico.

• 17:30 hs. Finca. Mediometrajes. “Quinuera”, de Ariel Soto (Bolivia), “Retornan”, de Sebastián Mejía y Alice Tabard (Colombia). Universidad Nacional del Comahue. Aula Magna, Quintral 1250.

• 18 hs. Competencia Patagónica de Largometrajes. “Valletano”, de Javier Témoli. Biblioteca Sarmiento, Centro Cívico.

• 19 hs. Enfoque Latinoamericano. “Los Hongos”, de Oscar Ruiz Navia. Biblioteca Aimé Painé, Aimé Painé 211, km 7 Pioneros.

• 20 hs. Apertura Oficial FAB 2016. Teatro La Baita, Moreno 39.

• 22:30 hs. Finca. “Trashumancia”, de María Bagnat. Teatro La Baita, Moreno 39.

• 23 hs. Competencia Nacional de Largometrajes. “Miss”, Robert Bonomo. Biblioteca Sarmiento, Centro Cívico.

Martín Heer

“Miss”, una historia sencilla en un film nada común

La opera prima de Robert Bonomo se proyecta hoy martes en el Festival Audiovisual de Bariloche.


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