Víctimas de la cuarentena



Cerró Júbilo, pequeño “gran café” del microcentro neuquino donde acortábamos las mañanas saboreando un rico café, leyendo los diarios y compartiendo charlas con circunstanciales clientes. Cómo olvidar sus talleres literarios, stand ups, shows en vivo de bandas locales, teatro. Un bar pequeño pero de corazón grande.

Y sí, no pudo convertirse en “verdulería y venta de alcohol en gel”. Su vocación de café, de lugar de encuentro, no le permitió adaptarse a la moda de la época y dijo basta. Una pena.

Estamos perdiendo la esencia que nos caracteriza, esa del encuentro, de la charla con amigos que tantos años hemos disfrutado y compartido.

¿Nada será igual? Espero que volvamos a las costumbres argentinas del encuentro, abrazo y beso que nos caracterizan. No somos chinos, alemanes, japoneses o ingleses.

¡Somos argentinos y patagónicos! Estamos perdiendo los pequeños comercios, los que más necesitan de nosotros, los que podrían funcionar con la mitad de la clientela que respetuosamente sigue las pautas que se les indican (el uso del barbijo por ejemplo). Pero los grandes almacenes sí pueden funcionar. Es para reflexionar, ¿no?

Ricardo Dougall

DNI 10.532.537

Neuquén


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