Vidas paralelas
Tanto Jorge Sobisch como Pablo Verani dedican gran parte de sus exposiciones públicas a atacar al «Río Negro», a su director o a sus periodistas.
En el caso del gobernador neuquino, con ironías que demuestran su precariedad intelectual. En tanto, el gobernador rionegrino se somete a interrogatorios con periodistas proclives y usa medias frases imbuidas de machismo rudimentario, que son su forma habitual de evadir las respuestas a los verdaderos interrogantes que plantea su gestión y su especial relación en el caso de la Lotería.
Los ataques provienen de la impotencia y de la frustración de no poder explicarle a sus respectivas sociedades hechos desde todo punto de vista injustificables.
Pero al atacar al diario, en definitiva están exhibiendo con bastante evidencia el temor irracional que les provoca el ejercicio de la función periodística sin ataduras, sin compromisos y con libertad. Y son pequeñas medallas que nos colocan a los periodistas en el camino de nuestra labor.
Tanto Jorge Sobisch como Pablo Verani dedican gran parte de sus exposiciones públicas a atacar al "Río Negro", a su director o a sus periodistas.
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