Así es volar de Neuquén a Chapelco: 50 minutos entre montañas, volcanes y lagos

La nueva conexión aérea entre Neuquén y San Martín de los Andes se hace en un avión para solo 19 pasajeros. Volamos en el servicio inaugural: cómo es viajar en una aeronave pequeña y por qué el paisaje se convierte en parte de la experiencia.

Por Natalia López

Desde el aire, el Lanín y los lagos de la cordillera se convierten en protagonistas del viaje hacia Chapelco.  Gentileza.

Desde el aire, el Lanín y los lagos de la cordillera se convierten en protagonistas del viaje hacia Chapelco. Gentileza.

“No tengo idea por dónde vamos, pero es hermoso”. La frase de Carla Salvagno, una pasajera de Cipolletti que viaja a San Martín de los Andes, resume bastante bien el viaje. Como no maneja, generalmente hace el recorrido en colectivo. Apenas se enteró de la nueva conexión reservó un pasaje: “Me permite optimizar muchísimo los tiempos”.

El martes hicimos el primer vuelo de la nueva conexión de American Jet entre Neuquén y el aeropuerto Chapelco. Son apenas 50 minutos, pero alcanzan para ver cómo la meseta se transforma en cordillera y descubrir desde el aire paisajes que conocemos por tierra. El avión es pequeño: un biturbohélice de 19 plazas. Y desde adentro todo se siente más próximo: el paisaje, los motores, las nubes y las montañas.

El avión listo para despegar en el aeropuerto de Neuquén rumbo a San Martín de los Andes. Foto gentileza.

Una conexión para el turismo y la vida cotidiana


Gustavo Fernández Capiet, presidente de NeuquénTur, destacó que la nueva conexión con Chapelco busca mejorar la conectividad interna y facilitar tanto los viajes turísticos como los traslados hacia la capital provincial.

“Vamos a volar tres veces por semana, martes, jueves y sábado a Chapelco”, explicó. El servicio se realiza en aviones de 19 plazas y, durante la etapa inicial, contará con incentivos de la Provincia. El objetivo, aclaró, es que luego “la demanda por sí sola lo pueda sostener”.

Gustavo Fernández Capiet, presidente de NeuquénTur. Foto gentileza.

Capiet remarcó que la conexión tiene alcance regional: “Es una oportunidad para todo el turista de la zona del Alto Valle que quiere ir a la cordillera”, pero también para quienes necesitan viajar a Neuquén por cuestiones de salud, judiciales o administrativas.

El pasaje cuesta alrededor de $175.000 por tramo. Además, destacó la posibilidad de continuar viaje desde Neuquén hacia otros destinos: “Creo que es una puerta importante para nosotros este vuelo”.

Cómo es viajar en un avión de 19 pasajeros


Con pocos pasajeros, el check-in y el embarque son ágiles. La atención en el mostrador es cercana y, por tratarse del vuelo inaugural, nos entregan un presente antes de partir.

No hay largas filas ni grandes distancias que recorrer. Para entrar al avión hay que subir apenas tres escalones, aunque son altos. En la pista, el personal asiste a quienes necesitan ayuda.

Por ser el vuelo inaugural, nos dieron un presente antes de salir. Foto gentileza.

Una vez adentro, avanzamos ligeramente agachados por el pequeño pasillo hasta encontrar el asiento. Hay dos hileras, una a cada lado, y cada pasajero tiene su propia ventanilla.

La aeronave está diseñada para trayectos cortos y no cuenta con baño ni tripulante de cabina. Viajamos únicamente con el piloto y el copiloto.

Antes de despegar, el capitán se da vuelta y explica algunas particularidades. Este biturbohélice suele volar entre los 15.000 y 20.000 pies, unos 4.500 a 6.100 metros, por debajo de la altura habitual de los grandes aviones comerciales.

El avión tiene capacidad para 19 pasajeros. Está diseñada para trayectos cortos y no cuenta con baño ni tripulante de cabina. Foto gentileza.

Por eso, los movimientos pueden sentirse algo más, especialmente al acercarse a la cordillera. Pero enseguida aclara que las condiciones meteorológicas son muy buenas y que ese día no deberíamos encontrar turbulencias.

Un mapa sin nombres


Neuquén empieza a desplegarse debajo de la ventanilla. Primero dominan los marrones y los ocres. Desde arriba, las extensiones parecen todavía más grandes y las referencias conocidas desaparecen.

Viajar por tierra hacia San Martín de los Andes es avanzar siguiendo una ruta, reconocer un río, una curva, un pueblo. Desde el aire pasa algo diferente: el paisaje aparece entero, pero cuesta saber exactamente por dónde vamos.

El volcán Lanín desde una ventanilla, imponente y a la vez cercano. Foto gentileza.

Y entonces empiezan las montañas. El blanco rompe los tonos secos de la meseta. Aparecen los primeros picos nevados y después, el Lanín.

Lo miro por la ventanilla y no parece lejano. La nieve cubre el volcán y la distancia se vuelve difícil de calcular: está ahí, del otro lado del vidrio.

Alrededor aparecen otras cumbres y, mucho más abajo, pequeños pueblos y caminos. Es entonces cuando escucho a la pasajera admitir que no sabe por dónde estamos volando. Tampoco parece preocuparle demasiado. A mí, tampoco.

Cuando empezamos a acostumbrarnos al avión y a reconocer el paisaje, ya estamos cerca de destino.

El lago Lácar, desde arriba


Los últimos minutos del vuelo guardan otra sorpresa. Antes de iniciar la aproximación al aeropuerto aparece el lago Lácar.

Desde arriba se puede seguir su extensión entre los cerros y reconocer lugares que, vistos desde el aire, parecen nuevos: Quila Quina, los medios de elevación del cerro Chapelco, el Abanico, Catritre y, finalmente, San Martín de los Andes.

El vuelo llegó al aeropuerto Chapelco en menos de una hora. Foto gentileza.

Cuesta apartarse de la ventanilla. El avión gira, comienza a descender y pocos minutos después aterrizamos. Bajamos los tres escalones con la sensación de que todo terminó demasiado rápido.

Como se trata del vuelo inaugural, nos esperan autoridades locales y del aeropuerto. Quieren saber cómo viajamos, qué vimos y qué se siente salir de la capital neuquina y llegar a la cordillera en menos de una hora.

Un aeropuerto renovado


El aeropuerto Aviador Carlos Campos luce renovado después de seis meses de obras. Se construyeron más de 1.000 metros cuadrados, se duplicó el espacio disponible y se incorporaron una nueva cafetería y locales comerciales, según explicó su administrador, Julián Tejasler.

El aeropuerto de Chapelco luce renovado luego de seis meses de obras. Foto gentileza.

La nueva conexión recupera además un enlace que, según Tejasler, no existía desde hacía 15 años. “El aeropuerto es una puerta de entrada a toda una zona”, señala. Desde Chapelco se puede continuar hacia San Martín o Junín de los Andes en taxi, auto de alquiler o transporte público. También existe un servicio hacia Aluminé.

Viajar por tierra a la cordillera es una experiencia en sí misma y la ruta forma parte del viaje. Volar propone otra: llegar en menos de una hora y mirar esas montañas como nunca antes las viste.

Días, horarios y precio del vuelo Neuquén-Chapelco


La conexión de American Jet opera tres veces por semana: martes, jueves y sábados. Sale de Neuquén a las 10 y llega a Chapelco a las 10.50. El regreso parte a las 11.20 y arriba a la capital provincial a las 12.10.

El pasaje cuesta desde $175.000 por tramo, de acuerdo con la tarifa informada al comenzar el servicio. Los valores pueden variar según disponibilidad.

El aeropuerto Chapelco duplicó el espacio disponible y se incorporaron una nueva cafetería y locales comerciales. Foto gentileza.

Para tener en cuenta: el avión tiene capacidad para 19 pasajeros, no dispone de baño ni tripulante de cabina y, por sus características, los movimientos pueden percibirse más que en una aeronave comercial de mayor tamaño.


“No tengo idea por dónde vamos, pero es hermoso”. La frase de Carla Salvagno, una pasajera de Cipolletti que viaja a San Martín de los Andes, resume bastante bien el viaje. Como no maneja, generalmente hace el recorrido en colectivo. Apenas se enteró de la nueva conexión reservó un pasaje: “Me permite optimizar muchísimo los tiempos”.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios