Recorré el Camino de la Costa, desde Viedma a las playas del puerto de San Antonio Este

Son algo más de 200 kilómetros de recorrido por villas turísticas y playas que ofrecen una belleza incomparable. Se inicia en El Cóndor y finaliza en el acceso a la estación portuaria provincial.

La ruta Provincial N° 1, conocida también como el Camino de la Costa, la ruta de Los Acantilados o con sus denominaciones oficiales como «Presidente Arturo Illia», hasta El Cóndor y más tarde bajo la denominación de «Gobernador Mario José Fanco» tiene una extensión de 210 kilómetros.

Su recorrido permite conocer villa turísticas consolidadas como El Cóndor, La Lobería o Bahía Creek, otras playas de grandes espacios y singular belleza como El Espigón, Bahía Rosas y Pozo Salado y una rica flora y fauna que tiene una detención obligada en el Centro de Interpretación Faunística de Punta Bermeja, con la colonia de lobos marinos de un pelo más grande de la Patagonia.

Los primeros 65 kilómetros son de asfalto, en muy buen estado, con reparaciones recientes en un sector intermedio entre Viedma y El Cóndor, y el resto es de ripio consolidado. En distintos puntos del recorrido se puede disfrutar del entorno desde miradores estratégicamente ubicados.

El nuevo mirador en Bahía Creek. Foto: Marcelo Ochoa.

Se recomienda transitar con cuidado, en especial en algunos sectores de la traza donde se acumula arena, aunque la reciente rehabilitación de 7 kilómetros en un sector ubicado entre Bahía Creek y Caleta de Los Loros garantizan el tránsito en toda su extensión.

Para aquellos que lo hagan por primera vez deben tener en cuenta que si acceden desde Viedma o desde San Antonio Oeste, en sus extremos, son los últimos puntos para cargar combustible.


Empezá el recorrido


KM 0: el Camino de la Costa nace en el cruce con el kilómetro 967 de la ruta Nacional N° 3, a escasos metros del inicio del valle irrigado del Idevi. En sus primeros cinco kilómetros es casi un camino de circunvalación de la capital provincial hasta llegar a la zona del Parque Industrial y, desde allí, directo hacia las playas adyacentes.

El faro del río Negro, donde se inician los acantilados patagónicos. Foto: Marcelo Ochoa.

KM 35: el balneario El Cóndor es la primera parada. Allí se unen las extensas playas bordeadas por la costanera y en sus extremos se ubican El Pescadero -al norte- donde el río Negro desemboca en el Atlántico y el Faro del Río Negro -al sur- donde nace el acantilado característico de la mayor parte de la costa patagónica.

La Boca, como la conocen los lugareños, tiene todos los servicios y alberga puntos claves como el faro, el Memorial Malvinas, la colonia de loros más grande del mundo y playas para disfrutar en familia, para la práctica de la pesca deportiva y de distintos deportes de vientos, incluido parapente desde los acantilados de la Bajada de Picoto.

Las diferentes playas cuentan con servicio de guardavidas, a partir de los primeros días de diciembre, y durante la tempora alta es sede de la Fiesta Nacional del Mar y del Acampante, entre otros eventos que se pueden compartir.

Surf en la playa de El Espigón. Foto: Marcelo Ochoa.

KM 54: se llega a El Espigón y algunos kilómetros más adelante a Playa Bonita, dos lugares con playas muy amplias con marea baja que ofrecen variedad de opciones para acomodarse y en los últimos años -en especial la primera- convertida en punto de encuentro para los amantes del surf.

Piletones naturales en La Lobería. Foto: Marcelo Ochoa.

KM 65: estamos en La Lobería, una playa que se destaca por los piletones formados por la naturaleza a los que se pueden acceder con marea baja. En el lugar funciona un carrito eléctrico que evita el esfuerzo de bajar (y sobre todo subir) a la playa cargado de cosas. La villa, en permanente crecimiento, cuenta con confitería, proveeduría y cámping y es el punto final de la ruta asfaltada, que en los últimos 30 kilómetros recorrió el borde del acantilado con espectaculares vistas hacia el Atlántico.

Los lobos se pueden observar desde cómodos miradores, con el asesoramiento de los guardambientales. Foto: Marcelo Ochoa.

Tres kilómetros más adelante se encuentra la reserva de lobos marinos y el Centro de Interpretación Faunística del Área Natural Protegia de Punta Bermeja que tiene una extensión de 2.100 hectáreas, 600 continentales y otras 1.500 marinas.

Bahía Rosas/La Ensenada y Bajada Echandi, lugares para disfrutar de la pesca. Foto: Marcelo Ochoa.

KM 81: se accede a Bahía Rosas por la ruta bordeando la playa y es uno de los lugares más elegidos para la práctica de la pesca deportiva, como también por sus amplios espacios para disfrutar de una jornada de espacimiento.

KM 97: está ubicado el sector conocido como Bajada Echandi, con características similares a Bahía Rosas, donde pesca y playa se transforman en una buena conjunción.

La inmensidad de la playa de Bahía Creek, uno de los lugares más elegidos. Foto: Marcelo Ochoa.

KM 135: se encuentra Bahía Creek, uno de los lugares más bellos del recorrido. Amplias playas con suave declive, sector elegido para deportes náuticos, grandes caminatas y una pujante villa turística que se mezcla con el paisaje natural. En la zona se encuentra el parque dunar más grande de la Argentina con una extensión aproximada de 18.000 hectáreas.

Bahía Creek cuenta con un hostel y domos para disfrutar la playa todo el día. Foto: Marcelo Ochoa.

KM 149: se ubica el Área Natural Protegida de Caleta de Los Loros donde los acantilados dan lugar a un playa de poco declive. Está rodeada de dunas de distintos tamaños tanto fijas como móviles. La caleta se interna entre 3 y 5 kilómetros hacia el norte, bordeada por dos grandes bancos de arena.

Pozo Salado, una de las playas más bonitas del recorrido. Foto: Marcelo Ochoa.

KM 165: allí se ubicada Pozo Salado, que también forma parte del ANP y está considerado otros de los puntos más sobresalientes de todo el recorrido por la amplitud, belleza y suave declive de sus playas. En el lugar se ubica el puesto de guardambientales de la provincia, hay un cámping y una proveeduría.

KM 210: se llega al cruce con la ruta Provincial A25 que es el acceso al puerto de San Antonio Este y marca el final del Camino de la Costa, aunque se puede continuar viaje para conocer las playas de conchillas en el sector de Saco Viejo, la estación marítima y Punta Perdices, entre otros lugares.

La Playa de las Conchillas en la zona de Saco Viejo, ya camino al puerte de SAE. Foto: Marcelo Ochoa.

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