Podio Contra

Felices 90, Su Majestad

19 mar 2017 - 23:49
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Ni siquiera necesitó llegar a un tercer juego. Es que a Roger Federer (10°) le alcanzaron dos sets y poco menos de una hora y media para liquidar a Stan Wawrinka (3°) por 6-4 y 7-5 en la final del ATP 1000 de Indian Wells y sumar su 90° título.

El inicio del partido mostró mucho de lo que se vería luego: un Federer suelto, técnico y estratega; frente a un Wawrinka arrollador, que sostenía su juego desde el servicio y la potencia de su magnífico revés.

Su Majestad mostraba dos caras. Seguro y explosivo para defender su servicio, y medido para ir a buscar el quiebre, a sabiendas de la fuerza de Stan.

En apenas más de un cuarto de hora, el encuentro marchaba 3-3 y ambos defendían sus servicios sin mayores dramas. Parejo, el partido apuntaba a alcanzar los tres sets. No sería así, claro.

Recién sobre la media hora de juego llegó el primer break point, y fue clave: Federer quebró 5-4 arriba y se llevó el primer set con un peleado 6-4.

Sin embargo, en el segundo set la historia se puso aún más interesante. Es que Wawrinka comenzó quebrando y rompiendo un récord de Roger, que no había cedido un servicio a lo largo de todo el campeonato.

Todo siguió el mismo curso que en el primero, con una paridad casi absoluta; pero sobre el cierre empezaron a pesar más los nervios.

Sobre el final del segundo set, con Federer 5-4 arriba, Wawrinka atravesó una situación complicada con una doble falta estando 40-15 arriba, pero se recompuso y tras un error de Roger, puso las cosas 5-5.

Federer no claudicó y, rápidamente, defendió su servicio para ponerse 6-5 y apretar a Stan, que empezó a perder la cabeza.

Con su servicio, Wawrinka dominaba 40-30 pero cayó preso de los nervios y, en su primera oportunidad de match point, Su Majestad lo ganó con un estratégico punto que culminó en volea.

Así, Roger alcanzó un título más. Confirmó que su vuelta es cosa seria, y que cumpliría con su anuncio de hacer del 2017 un año para disfrutar. Al igual que en el Abierto de Australia, el suizo comenzó el torneo con tranquilidad y lo culminó con el trofeo entre las manos, como más le gusta y mejor le sale.

El camino de Roger fue 6-2 y 6-1 a Stephane Robert, doble 7-6 a Steve Johnson, 6-2 y 6-3 ante Rafa Nadal, 6-1 y 7-6 ante Jack Sock y, finalmente, 6-4 y 7-5 ante Stan. ¡Chapeau, Su Majestad!

Redacción Central