Allanamientos en Las Grutas y Jacobacci en busca de Rodrigo Hredil

Se realizaron en una distribuidora de bebidas de un tío del joven y en la casa de los padres. “Sólo venimos a buscar indicios”, dijo la policía. Críticas de los familiares.

06 nov 2015 - 00:00
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LAS GRUTAS (ASA)- El fiscal Pedro Puntel encabezó ayer dos allanamientos que se realizaron en la distribuidora de bebidas y en la casa en la que vivía junto a sus padres y hermanos Rodrigo Hredil, el joven de 23 años que desapareció hace más de dos meses y desde entonces es buscado sin que se hallaran datos acerca de su paradero.

Otro allanamiento se concretó en Jacobacci, en la calle Galvez al 200, donde tiene un depósito de bebidas un tío del joven, sin que se informara de sus resultados.

Un operativo se inició cerca del mediodía en la vivienda familiar ubicada en la calle Cipolletti al 300 y culminó poco después de las 15. Allí actuó personal de Criminalística y un perro entrenado en odorología, con el que los efectivos recorrieron el cuarto del muchacho, ubicado en la construcción principal, y una serie de departamentos para alquilar que los padres poseen junto a esa edificación. Luego, el grupo se trasladó al local comercial en el que Hredil trabajaba junto a su padre, ubicado cerca del acceso al balneario. Allí también efectuaron una intensa requisa.

Consultado sobre las diligencias Puntel aseguró que “sólo venimos a buscar indicios” y que el procedimiento “es para ver si hallamos algo que pueda ser de utilidad para la pesquisa”.

El que tuvo una visión crítica de lo efectuado hasta ahora por la Justicia y la policía fue Elías Hredil, el padre del chico. “No tenemos problemas en que vengan y revisen todo, pero parece que nosotros fuéramos los culpables de la desaparición y en realidad estamos desesperados”.

El papá del muchacho también cuestionó el rol que la policía tuvo desde el inicio del tema. “Mi hijo se presentó en la comisaría 29 y lo dejaron ir, y después vinieron a buscarme a mi casa con un patrullero para avisarme lo que había pasado. Actuaron mal desde el vamos”, dijo.

Hredil desapareció el 31 de julio. Ese día, cerca de las 19, acudió al destacamento local presa de un brote psicótico, pidiendo “ayuda” porque escuchaba “voces que me piden que mate a mi papá”. Desde la guardia, mientras telefoneaban en busca de asesoramiento, lo dejaron salir a la vereda “para fumar un cigarrillo”. Rodrigo salió y a partir de allí se perdió su rastro.

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