Pulso Económico

La deuda de YPF ya supera el valor de su empresa

Tuvo que anotar pérdidas por $28.379 millones en su resultado neto. Los datos corresponden al cierre del 2016 que la compañía comunicó días atrás a inversores locales y extranjeros.

19 mar 2017 - 00:00
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Por primera vez en casi dos décadas, YPF tuvo que anotar pérdidas por 28.379 millones de pesos en su resultado neto. Los datos corresponden al cierre del 2016 que la compañía comunicó días atrás ante los inversores locales y extranjeros.

Los fríos números dan cuenta de que la acción de la petrolera pasó de generar una ganancia de 11,68 pesos en el 2015 a una pérdida de 72,13 en el 2016. Con las últimas cotizaciones de las acciones, el valor de YPF para los mercados se ubicaba en torno a los 9.000 millones.

Pero el 2016 marcó otro hito para YPF: su deuda total ya es superior al valor de mercado de la empresa. Según datos que surgen del balance, al cierre de diciembre del 2016 los pasivos (corrientes y no corrientes) totalizaron 154.345 millones de pesos, un valor equivalente a unos 9.587 millones de dólares.

Desde que las nuevas autoridades se hicieron cargo de la empresa, varios son los funcionarios y analistas que vienen alertando sobre el endeudamiento de YPF. Y no es para menos. Hacia fines del 2011, meses previos a la expropiación de las acciones por parte del Estado a la empresa Repsol, los pasivos llegaban a los 2.837 millones de dólares. Para diciembre del 2015, momento en que el kirchnerismo deja su dirección, ese valor se disparó a los 7.892 millones de dólares, triplicando los valores preexpropiación.

Durante la gestión de la administración Macri, la petrolera aumentó su demanda de créditos en 1.695 millones de dólares alcanzando el total de pasivos los 9.857 millones de dólares, cifra 20% superior al valor de mercado que presenta la empresa.

El gobierno nacional señala como responsable de la política de excesivo endeudamiento a Miguel Galuccio, el CEO de la compañía hasta abril del año pasado, cuando fue corrido de YPF por pedido del actual ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren.

La mayor parte de las colocaciones de deuda estuvo a cargo de Daniel González Casartelli, CFO (director financiero) de YPF y hombre de confianza de Galuccio. González Casartelli se desempeñó durante 14 años en el banco de inversión Merrill Lynch & Co en Buenos Aires y Nueva York con altos cargos. Es el CFO de YPF desde julio de 2012 y director suplente desde abril de 2016.

El ejecutivo fue uno de los pocos hombres de confianza de Galuccio que se mantuvo en el cargo, pese al nombramiento de Ricardo Darré como CEO de YPF y el nuevo presidente Miguel Ángel Gutiérrez. Su permanencia genera incógnitas, ya que desde el entorno del presidente Mauricio Macri lo consideran responsable del endeudamiento que registró YPF desde su ingreso a la firma.

Aportando otro punto de referencia se puede decir que la deuda tomada por la empresa a partir de su estatización (más de 6.700 millones de dólares en el período 2011-2016) supera holgadamente al pago que hizo oportunamente el gobierno a la española Repsol por la expropiación del 51% de sus acciones.

Cualquier indicador que se tome del balance sobre el pasivo de YPF muestra una pendiente negativa.

La forma más habitual en que las empresas del sector evalúan su deuda está dada en la relación con el Ebitda. Este indicador determina la sanidad de la compañía.

Hasta el 2012 estaba entre las firmas con mejor perfil de deuda del mercado. A partir de este año y hasta el 2014 creció, pero se mantenía por debajo de la media que presentaban las “siete hermanas” contemporáneas. La relación que maneja desde el 2015 se ubica por encima del promedio de la industria. (Ver infograma adjunto)

Cabe recordar que el Ebitda es uno de los indicadores financieros que refleja las ganancias de la compañía antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. La misma tendencia negativa se puede observar con la evolución que muestra la relación pasivos/activos de la empresa.

Causas del derrumbe 2016

Aunque sus ingresos crecieron un 34% en el 2016, trepando de 156.000 millones a 210.100 millones de pesos, el resultado de la petrolera quedó afectado por un deterioro en el valor de sus activos, que ya se había reflejado en el tercer trimestre.

La nueva administración de Miguel Ángel Gutiérrez sinceró el año pasado la sobrevaloración de activos de la gestión anterior.

Distintos informes ya anticipaban los resultados del cierre del balance del año pasado debido al deterioro de activos por cerca de 35.000 millones de pesos. Al final de septiembre los ejecutivos de YPF aseguraban que los números negativos se estaban dando por la “reducción estimada en los precios del petróleo crudo comercializado en el mercado interno, conjuntamente con la evolución del comportamiento de los costos estimados en función tanto a variables económicas como de comportamiento operativo de nuestros activos”.

Por otra parte, según se traduce del balance, la rama de la producción (Upstream) de YPF fue también la generadora de pérdidas por 26.845 millones de pesos. Allí está el “deterioro de propiedades, plantas y equipos que sufrió la firma”, confían.

Por su parte la división dedicada a la refinación y venta de combustibles (downstream) dejó ganancias de 3.000 millones de pesos.

Datos clave
34.943
fueron los millones de pesos que consideraron en el balance 2016 como ajustes de activos de la empresa.
49%
fue el aumento de costos que registró YPF en forma interanual durante el 2016.
15%
fue lo que subió la acción de la firma en Wall Street en los últimos días pese al magro balance presentado.
“En nuestra industria, la tecnología fue disruptiva en el desarrollo de los recursos no convencionales”.
Miguel Ángel Gutiérrez, presidente de YPF.
“La asociación con Shell es la primera de varias sociedades que podremos ir estableciendo en los próximos meses”.
Ricardo Darré,
CEO de YPF.
Roca

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