30 años de “Oktubre”: banda de sonido del fin de la inocencia
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se despegaba del under con un disco a contrapelo de su época, pero que como ninguno nos hablaba de lo que vendría.
Octubre de 1986.La Argentina destapada aún vivía bajo el calorcito de la primavera democrática. Estaba convencida (todavía) de que en democracia se vivía, se curaba, se comía y se educaba. De hecho era así, es así. Pero también comenzaba a saber que no alcanzaría con la recuperación de las instituciones. El rock acompañaba con (no tan) raros peinados nuevos y con nuevas máquinas para nuevos sonidos.
Pero había un grupo que miró más allá y vio el otoño alfonsinista en plena primavera. Y cuando finalmente ese otoño de obediencias debidas, puntos finales e inflaciones sucedió, aquella banda nos enrostró que el futuro había llegado hace rato. Aquella banda era Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y el disco donde dijo lo que vio era “Oktubre”.
Grabado entre agosto y septiembre de 1986, “Oktubre” salió a la luz el 10 de octubre y se presentó el 18 y el 25 de ese mes en Palladium, ante poco más de mil personas cada noche. Lejos aún (pero no tanto) de la masividad y los estadios. Aunque para los Redondos esa taquilla ya era una multitud.
Autogestivo como su antecesor “Gulp!” (1985) y como los otros siete discos que editaría hasta su disolución en 2001, “Oktubre” habla de ciertos asuntos que ya habían sido planteados por otras bandas, por caso Soda Stéreo. Pero si Gustavo Cerati se refería a la televisión (“Sobredosis de TV”), el cuerpo moderno (“Dietético”, “Te hacen falta vitaminas” y “Mi novia tiene bíceps”), la televisión y el show business (“Por qué no puedo ser del Jet-Set”) y de tensiones internacionales (“Un misil en mi placard”) de un modo irónico y con cierto deseo solapado de querer pertenecer, el Indio Solari, en cambio, nos advertía de los peligros de esta televisión (“Divina TV Führer”), de esos cuerpos modernos (“Música para pastillas”) y de ese mundo hostil y dividido en dos (“Canción para náufragos”).
Pero había algo más allí y lo dice apenas comienza el disco en la breve pero reveladora lírica de “Fuegos de octubre”: De regreso a Octubre/ desde octubre/ Sin un estandarte de mi parte/ te prefiero igual/ internacional…” Pero, ¿por qué volver a octubre, por qué una revolución en Argentina en octubre de 1986? ¿Y qué octubre, el ruso o el peronista? ¿O los dos?
La portada del disco propuesta por Rocambole (como todas las portadas ricoteras) nos pone frente a una revuelta social bajo una estética inconfundiblemente rusa del 17. “La idea principal era recordar admirativamente los procesos revolucionarios y las luchas protagonizadas por las masas en la historia de la humanidad, en cuanto fueran sometidos contra sus opresores”, recordó el propio Rocambole.
¿Por que tanta crispación en primavera? Porque la mano venía por otro lado. De lo que se trataba en “Oktubre” era de una revolución de la conciencia. Y de nuestras mentes, el útero de nuestras ideas. Para que no ocurra eso de “un último secuestro, no!/ el de tu estado de ánimo, no!…” que el Indio nos advierte en “Ya nadie va a escuchar tu remera”.
Pero “Oktubre” no es sólo una mirada al más allá local. Es sobre todo un compendio de inquietudes internacionales. Lo que al Indio parece inquietarlo es la tensión entre Occidente y el comunismo ruso y su bloque del Este. Aunque no toma partido de manera literal por ninguno de ellos, es evidente que le simpatiza lo soviético, al menos su estética. Hay en ese mundo capitalista mucho de lo que “Oktubre” nos advierte: el consumo y su respectivo “ismo” a través de los medios masivos de comunicación. Que todo esto no te secuestre tu conciencia.
En “Oktubre”, Los Redondos también modernizaron su sonido respecto de “Gulp!”, grabado en un puñado de horas en los estudios de la familia Vitale, con Lito al mando de los controles. “Oktubre”, en cambio, se grabó en los estudios Panda luego de trabajar los nuevos sonidos en el porta estudio de Gonzo Palacios, saxofonista de Los Twist.
Ya en el estudio, los efectos y reverbs utilizados por el técnico Osvel Costa, más las letras y la composición le dieron al disco una oscuridad post punk que contrastaba con la efervescencia de la escena local, pero que tenía en ciertas bandas una sintonía estética, por caso Don Cornelio.
Lo que siguió después fue aquel fin de la inocencia democrática, pero también de la inocencia de los propios Redondos. Ellos abrazarían la masividad y la masividad se los deglutiría a ellos.
Un disco decisivo
Quién era quién
Los músicos: Indio Solari (voz),
Skay Beilinson (guitarra líder),
Tito Fargo D’aviero (guitarra rítmica), Semilla Bucciarelli (bajo), Piojo Ábalos (batería),
Willy Crook (saxofón). Invitados:
Daniel Melero (teclados) y Claudio Cornelio (percusión).
Las canciones: 1- “Fuegos de octubre” 2- “Preso en mi ciudad 3- “Música para pastillas” 4- “Semen-Up” 5- “Divina TV Führer” 6- “Motor psico” 7- “Jijiji” 8- “Canción para naufragios” 9- “Ya nadie va a escuchar tu remera”.
Cosas que pasaron en 1986
Datos
- Enero: liberan al agente Raúl Guglielminetti por falta de méritos.
- Marzo: José López Rega, exlíder de la Triple A, es detenido en Miami.
- Mayo: Jorge Luis Borges se casa con María Kodama. Morirá el 14 de junio.
- Mayo: condenan a excomandantes por las actuaciones en Malvinas.
- Junio: el seleccionado argentino gana en México el mundial.
- Agosto: nuevo pedido de captura para Raúl Guglielminetti.
- Octubre: River se consagra por primera vez campeón de América.
- Diciembre: condenan a Camps con 25 años de prisión y destitución.
- Diciembre: Raúl Alfonsín promulga la ley del Punto Final.
- Diciembre: confirman las penas de perpetua a Videla y Massera.
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