Carlos Casalla 

Entrañable dibujante y músico.

Porteño, nacido en mayo de 1926, eligió la tranquilidad de los paisajes cordilleranos de la costa del Nahuel Huapi para seguir creando. El dibujante y músico Carlos «Chingolo» Casalla pasea su característica figura por las calles de la ciudad. Su paso seguro es interrumpido frecuentemente por los conocidos que no dudan en detener la marcha para saludarlo.

En Ediciones Caluche publicó «El gran lago», un relato de los principales acontecimientos históricos de la zona a través del recuento de las expediciones realizadas desde 1620. En 93 páginas el creador de Cabo Savino (historieta publicada desde 1951 en el diario La Razón), Perdido Joe, El Cosaco, Alamo Jim, Larsen, Chaco y Memorias de un Porteño Viejo, recrea las aventuras de conquistadores, religiosos, científicos y militares que llegaron a la región abriendo huella a la posterior colonización.

Por la tira «Chaco» recibió el primer premio ilustración de la Asociación de Editores de Revistas en 1992.

Su habilidad como dibujante y su conocimiento del mundo de la música, más específicamente del jazz, quedaron manifestados en las viñetas y dibujos que realizó para el libro de su hermano Luis María «Bicho» Casalla: «Jazz, orígenes y evolución».

Una vez finalizados sus estudios de dibujo y pintura en la escuela Prilidiano Pueyrredón, «Chingolo» ingresó a Editorial Columba continuando su labor en los diarios La Razón y Democracia. Paralelamente, y a fines de la década del 40, fue el cofundador de la banda de jazz del Bop Club Argentino.

Amigo de músicos de reconocida trayectoria en el país y distintos escenarios del mundo, integra el grupo Ensamble junto a otros amantes de la buena música. Su figura al frente de la batería anima frecuentemente encuentros locales de los que participan jóvenes y mayores por igual.

Su más conocida historieta es Cabo Savino que ostenta el récord de mayor duración en el país con 33 años de permanencia. Sus personajes protagonizaron tres episodios filmados con actores y técnicos tucumanos cuya proyección en canales televisivos del norte del país fue un éxito. El proyecto no pudo ejecutarse en el escenario natural de esas andanzas, la zona pampeano/patagónica, por trabas burocráticas y falta de apoyo.

La misma ausencia que encontró Casalla al proponer la edición de sus ilustraciones para el Martín Fierro de José Hernández. Aunque posee toda la serie de dibujos, aún no encontró quién pueda hacerse cargo de los gastos de publicación.

Amante de los singulares datos históricos de la región y de sus figuras, considera a Francisco Pascasio Moreno «un personaje aparte. Esos son héroes en serio. Todo esto de las bajadas del Limay en gomones y las cabalgatas son pedos de cuzco al lado de lo que hacían estos tipos».

Todo su trabajo de historieta estuvo basado en referencias de gente que ha existido, vestimentas y costumbres adaptadas a la época que demandan toda su atención para que estén lo más ajustadas posible a la realidad. Con el mismo esmero realizó una historia del hipódromo con los mejores caballos, jockeys y entrenadores y la vida de Carlos Gardel.

Carlos «Chingolo» Casalla también es el creador de «Los pioneros del sur», la tira que diariamente publica la página de historietas de «Río Negro».

Más importante aún que sus impresionantes antecedentes laborales son su capacidad para generar afecto, su personalidad afable y la calidad de cada una de sus creaciones. Sea un dibujo o una improvisación en medio de una jam session.

Teresita Méndez 


Porteño, nacido en mayo de 1926, eligió la tranquilidad de los paisajes cordilleranos de la costa del Nahuel Huapi para seguir creando. El dibujante y músico Carlos "Chingolo" Casalla pasea su característica figura por las calles de la ciudad. Su paso seguro es interrumpido frecuentemente por los conocidos que no dudan en detener la marcha para saludarlo.

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