Brasil, con récord de muertes y crisis política
La situación en el vecino país es cada vez más complicada. El número de fallecidos de las últimas horas es el más alto desde que llegó la pandemia. Además, ayer renunció el Ministro de Justicia por diferencias con Bolsonaro.
Por tratarse de el país con más habitantes de Sudamérica y la economía más importante de esta parte del continente, la situación que atraviesa Brasil en medio de la pandemia es un llamado de atención para propios y extraños.
Jair Bolsonaro, siempre polémico, ha tenido grandes dificultades para manejar las riendas tanto en la parte sanitaria como económica. En las últimas horas, el récord de muertes que tuvo el jueves sumado a la renuncia de ayer por parte de Sergio Moro, ex Ministro de Justicia, así lo evidencian.

Después de que ocho estados iniciaran una reapertura gradual de sus actividades productivas el mismo jueves, los números oficiales con 407 fallecidos en 24 horas dispararon una vez más la luz de alarma.
En Santa Catarina, por ejemplo, ya abrieron las iglesias, los gimnasios y hasta los centros comerciales, mientras en Brasilia lo hicieron las ópticas y los negocios de electrodomésticos.
Los gobernadores implementaron medidas de precaución tales como horarios limitados, mantener la distancia de 1,5 metros entre personas y mesas de los restaurantes, junto a medidas de higiene accesibles en áreas de uso común. Además, los clientes no pueden probarse ropa, accesorios como joyas, calzado y cosméticos. Sin embargo, las fisuras en la seguridad comenzaron a salir a la luz.
Durante la reapertura del centro comercial de Blumenau, la tercera ciudad del estado Santa Catarina con más casos de coronavirus solo por detrás de Florianópolis y Joinville, se registró una aglomeración de personas, entre ellas adultos mayores y niños.
En contraposición, el gobernador de San Pablo, Joao Doria, anunció su intención de comenzar a evaluar la flexibilización “gradual, heterogénea y segura” después del 11 de mayo, cuando termine la última prórroga de la cuarentena.
Crisis política
La salida de Morose dio tras la decisión del presidente de cambiar al jefe de la Policía Federal, que había sido designado por Moro y respondía a su órbita. El ex Ministro declaró que debería tener “autonomía absoluta” en relación con el mandatario. Además, cabe recordar que Moro es uno de los referentes de la lucha contra la corrupción, cuya bandera enarbola Bolsonaro desde antes de ser elegido.
Moro encabezó la investigación de corrupción de ‘‘Car Wash’’ que descubrió una red de sobornos donde estaban involucrados empresarios y políticos.
Varios de ellos terminaron presos, incluido el expresidente Luiz Ignacio da Silva. Cabe recordar que Lula lideraba las encuestas para ser elegido por tercera vez al mando.
Semanas atrás, el conflicto de Bolsonario con los líderes regionales del mismo signo político a partir de algunas decisiones del presidente, había movido las aguas.
El primer impacto fue la renuncia del Ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta. Las principales diferencias pasaron por lo sanitario y por la prioridad que puso Bolsonaro sobre lo económico, con medidas de confinamiento que en un principio fueron flexibles. Mandetta no estuvo de acuerdo con el uso de medicamentos a base de cloroquina para tratar a los infectados que el presidente quiso imponer.
Por tratarse de el país con más habitantes de Sudamérica y la economía más importante de esta parte del continente, la situación que atraviesa Brasil en medio de la pandemia es un llamado de atención para propios y extraños.
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