Cayó un menor que robaba para los amigos presos

Tiene 17 años y era uno de los delincuentes más buscados por la policía neuquina. Le atribuyen una veintena de asaltos con armas ocurridos en los últimos tiempos. Los investigadores dicen que roba para las familias de sus amigos presos. Cayó después de cometer dos atracos en pocos minutos. Estaba junto a una mujer cuyo marido está detenido. Temen que se vuelva a fugar del hogar de menores donde ya estuvo internado y escapó otras veces.

Redacción

Por Redacción

NEUQUEN (AN).- Siempre actúa solo. Su objetivo son minimercados, quioscos, pequeños comercios en los barrios. Se moviliza a pie, amenaza con armas cortas, da el golpe y desaparece con la misma rapidez con que llegó. Si el robo fue bueno, por una semana nada se sabe de él porque se oculta en alguno de los muchos aguantaderos de la ciudad que le sirven de refugio. De lo contrario, es capaz de cometer hasta cinco atracos en un día. No se guarda todo el botín para él: lo reparte con familiares de sus amigos presos. Tiene 17 años, y el domingo lo detuvieron.

El perfil de este singular asaltante, que por ser menor de edad recupera una y otra vez su libertad, fue trazado por quienes le vienen siguiendo los pasos desde hace tiempo.

Su nombre tiene las iniciales J.A.S. (por ser menor se prohíbe suministrar su identidad) y se lo conoce como «El Teñido» porque tiene pintada una franja del pelo. «Como Palermo», lo describió un investigador policial. Al igual que el futbolista, se distingue por su altura: más de 1,80.

Su última seguidilla de atracos la dio el domingo, minutos antes de que lo detuvieran en una estación de servicios de Fava al 400. Estaba acompañado de una mujer cuyo marido cayó preso en enero pasado.

Según la policía, su madre vive en el barrio TCI y «nos ha pedido que lo tengamos preso, dice que ella es incapaz de contenerlo», mencionaron quienes conocen su historia (es inevitable recordar que lo mismo decía de su hijo la madre de Julio Aquines, el triple homicida de Valentina Sur).

Sin embargo hay versiones contradictorias sobre la conducta de la mujer. Algunos recuerdan que hace unos meses le allanaron la vivienda, ella negaba que el hijo estuviera en la casa y lo encontraron escondido en un placard. Al mismo tiempo se asegura que la propia mujer lo entregó muchas veces a la Policía.

«El chico es muy pesado, pese a su edad es un hampón completo», dijo a este diario uno de los investigadores que en las últimas horas montó un cerco para detenerlo.

También pese a su edad, mantiene contactos sólidos con delincuentes de profusos antecedentes. Para ellos sale a robar. «Se aprovechan porque al ser menor no quedan registrados sus antecedentes y no va a la cárcel», dijeron las fuentes.

«El Teñido» roba para él y para las familias de sus amigos cuando caen presos. Siempre solo y a pie, es rápido para escabullirse, deforma su fisonomía con gorras o capuchas y cuenta con al menos media docena de aguantaderos en los cuales ocultarse. Por eso la Policía tiene dificultades para ubicarlo y detenerlo. El domingo montaron un amplio operativo hasta que lograron dar con él.

Prefiere las armas de puño, en especial calibres 9 y 22, pero también se lo ha visto con una escopeta recortada. Dicen que nunca cometió un homicidio aunque en uno de los robos del domingo gatilló dos veces sin que saliera la bala.

«Ahora vamos a estar un tiempito tranquilos», señaló un pesquisa policial, «pero no demasiado. Seguramente lo internarán en el Hogar Suyai, de donde ya se ha escapado muchas veces. Su última fuga fue en abril, y había caído por el robo a un quiosco en barrio Carnaghi».

Ayer, los investigadores estaban repasando las características de los asaltos ocurridos en los últimos tiempos. Muchos de ellos coinciden con el modo de operar de «El Teñido». Estiman que más de 20 de los hechos que tienen registrados lo tuvieron como protagonista.

«Son todos robos de 20 o 30 pesos, a comercios chicos. Se guarda un tiempo hasta que se acaba la plata y vuelve a salir a robar. Y nosotros a buscarlo», se resignó el pesquisa policial.

En su último atraco gatilló dos veces contra las víctimas

NEUQUEN (AN).- «Como ninguno de nosotros se movió cuando pidió la plata, me gatilló pero no le salió el tiro. Volvió a gatillar y se le cayó la bala al piso. Ahí corrí para afuera». Alejandro atiende el minimercado de la calle Fava al 1100 propiedad de su madre desde que abrieron, hace dos años. Es la primera vez que los asaltan, y fue víctima del menor que roba para familiares de presos.

«No sentí miedo, la verdad. Al tipo no le vimos mucho la cara porque tenía un gorro de lana, negro, que le cubría mucho. Pareció enojarse cuando no reaccionábamos, pero era por la sorpresa», añadió en diálogo con este diario.

Ocurrió el domingo. El joven estaba junto a otros dos adolescentes mirando una película por televisión cuando llegó el asaltante, poco después del partido de Boca-River. «Un muchacho alto, delgado, que parecía normal cuando entró. Nunca imaginamos que era un ladrón», dijo Alejandro.

El desconocido vestía «una campera de jean muy vieja, blanca de tan gastada», dijo la víctima. Después se supo que venía de asaltar la despensa Petete, en Remigio Bosch al 900, donde sustrajo 85 pesos y esa vieja campera de jean.

«Dijo: «dénme la plata», pero recién cuando se metió la mano en el pantalón me día cuenta que sacaba un arma», señaló.

Otro de los chicos aseguró que «era una pistola. Después que se le cayó la bala, la levantó y volvió pedir el dinero. Nosotros seguimos sin movernos así que él mismo pasó detrás del mostrador, buscó por todos lados y sacó la plata de la caja», indicó el joven, quien también declaró no haber sentido miedo, aun cuando el desconocido parecía dispuesto a todo.

Mientras el ladrón se apoderaba del dinero -se habría llevado cerca de 150 pesos-, Alejandro alcanzó a esconderse fuera del negocio. «Pero no me animaba a salir porque si me veía iba a volver a tirarme. Cuando disparó para la otra calle, pedimos ayuda», comentó.

Un móvil policial sorprendió al «Teñido» en la estación de servicio Eg3 de Fava al 400, muy cerca de los negocios que había asaltado unos minutos antes. Estaba en un Regatta azul junto con una mujer, esposa de un detenido, llamada Carina Maturana.

A la tarde allanaron la vivienda de Aimogasta 1.031 donde secuestraron la campera de jean y un reloj. El menor y la mujer están arrestados a disposición de la justicia.


NEUQUEN (AN).- Siempre actúa solo. Su objetivo son minimercados, quioscos, pequeños comercios en los barrios. Se moviliza a pie, amenaza con armas cortas, da el golpe y desaparece con la misma rapidez con que llegó. Si el robo fue bueno, por una semana nada se sabe de él porque se oculta en alguno de los muchos aguantaderos de la ciudad que le sirven de refugio. De lo contrario, es capaz de cometer hasta cinco atracos en un día. No se guarda todo el botín para él: lo reparte con familiares de sus amigos presos. Tiene 17 años, y el domingo lo detuvieron.

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