Explosivo líquido o gel, de sencilla detonación y ocultables
Peróxido de magnesio, nitroglicerina o algún otro compuesto explosivo líquido en gel podría haber sido el principal componente de las bombas que se habría pensado utilizar para el frustrado atentado contra aviones comerciales entre Gran Bretaña y Estados Unidos, estima un experto.
Los terroristas han demostrado en los últimos atentados que no utilizan complejos sistemas sino más bien rudimentarios y económicos como cuchillos contra la tripulación (11-S) o mochilas con explosivos en lugares atestados de gente (7-J en Londres y 11-M en Madrid)
Según un especialista en explosivos y en lucha antiterrorista, que se expresó bajo el anonimato, es relativamente fácil subir a bordo de un avión este tipo de explosivo en recipientes de bebidas, dentífricos, cremas o lociones .
El peróxido de magnesio o la nitroglicerina son compuestos altamente sensibles, utilizados en construcción y canteras. En general son mezclados con materiales sólidos, para que no exploten ante el primer golpe. El explosivo resultante tiene la consistencia de un gel. Según este experto, ambos estallan mediante un detonador, de pocos gramos de peso y de un tamaño del capuchón de una birome.
El detonador está compuesto por un explosivo primario sensible al calor o al contacto eléctrico y de un explosivo secundario que favorece la detonación.
Una pila pequeña, metida en un aparato eléctrico como una laptop, una cámara o un teléfono portátil, bastan para accionar el detonador.
Con dos litros de estos compuestos líquidos, según el experto, colocados en un compartimiento para el equipaje de mano, es posible provocar una brecha, con la consiguiente despresurización de la cabina y la destrucción del avión. (AFP/DPA)
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