Era rehén el joven asesinado tras el asalto a un banco en San Isidro
También se equivocaron con una joven.
BUENOS AIRES (DyN).- Una de las dos personas muertas el jueves en medio de un tiroteo entre policías y ladrones tras el robo a un banco, en la ciudad de San Isidro, era un joven inocente que había sido tomado como rehén por los delincuentes, se informó ayer oficialmente.
Las autoridades dijeron que la bala que mató a Mariano Wittis, de 23 años, partió del arma de uno de los ladrones pese a que reconocieron que las pericias no están listas. Y admitieron que una muchacha que fue detenida bajo la sospecha de ser parte de la banda de malhechores también era inocente y resultó ser amiga del infortunado joven.
Los hechos se registraron el jueves, cuando fue asaltada la sucursal del banco Itaú-Buen Ayre de San Isidro, al norte del Gran Buenos Aires, y revivieron los fantasmas de tragedias en las que murieron personas que no tenían nada que ver con los delincuentes, como la masacre de Villa Ramallo (ver aparte).
El ministro de Seguridad bonaerense, el comisario retirado Ramón Verón, aseguró que la bala que mató a Wittis «partió de uno de los delincuentes» y no de la Policía (ver aparte).
El titular de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro, comisario inspector Aníbal Degastaldi, reconoció la confusión que costó la vida de Wittis.
El joven participaba en un coro de la zona, era profesor de música en un jardín de infantes y en el momento del episodio colaboraba con su madre Raquel Soprano de Wittis -también maestra de música- en las tareas del Precenso Nacional 2001, en el distrito, según informó la Municipalidad de San Isidro.
El confuso enfrentamiento ocurrió en la localidad de Beccar, donde además resultó muerto un delincuente y fue detenida la amiga de Wittis, Julieta Schapiro, de 23 años, quien quedó en libertad ayer a la madrugada al comprobarse que era ajena al hecho.
Ambos estaban en un Volkswagen Gol color azul, conducido por la chica, como escudos de los asaltantes, cuando fueron sorprendidos por el Comando de Patrullas de San Isidro, en Udaondo al 800, a la entrada de la villa de emergencia Uruguay de esa localidad. Uno de los asaltantes huyó llevando una escopeta.
En principio la información policial indicó que habían dado muerte a dos integrantes de una banda integrada por cuatro personas que a las 11.30 había asaltado la sucursal del Banco Itaú-Buen Ayre situado en la avenida Márquez al 700, frente al hipódromo de San Isidro.
Pero con el correr de las horas la versión se modificó a partir de la declaración de la joven y de familiares del muchacho muerto.
«Policialmente digo que sí», respondió Degastaldi a DyN ante la consulta sobre si una de las víctimas era en realidad un rehén.
El jefe policial dio crédito al relato «bastante coherente» de Schapiro. Según el policía la joven habría dicho que salió hacia su trabajo en el auto de su hermano y cuando circulaba por la avenida Márquez al 300 se encontró con el joven, compañero suyo de la secundaria, y se pusieron a conversar.
En esas circunstancias aparecieron dos desconocidos que los encañonaron con sus armas y los obligaron a ir en el auto hasta la sucursal, en la que ingresaron los cuatro.
Según Degastaldi, la confusión se originó porque, si bien la joven era tomada como rehén por uno de los delincuentes, éste apuntó contra la gente y no a ella, sumado a que Wittis, quien no se encontraba armado, según reconoció el comisario, estuvo parado en la puerta, dentro del edificio, cuando aparentemente todo indicaba que se podría haber ido.
Esas circunstancias habrían llevado a que los testigos informaran que los supuestos ladrones eran cuatro y no dos.
Tras perpetrar el robo, los delincuentes volvieron a subir al Gol y obligaron a Julieta a conducir y a Mariano a acompañarlos, para facilitar su huida.
Los padres del joven, Jorge y Raquel Wittis, concurrieron a declarar a la fiscalía número 8 de San Isidro para aportar todos los datos necesarios y demostrar la inocencia de su hijo que se encontraba realizando un «relevamiento de viviendas, una actualización cartográfica para el censo del año que viene», dijeron.
De hecho, junto al cadáver del joven se encontraron las planillas del censo, un lápiz y una goma.
Por su parte, en declaraciones a radio Mitre desde Pinamar, el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, prometió ordenar una inmediata investigación de los hechos y anunció que «el personal policial que haya cometido un acto delictivo estará a disposición del juez sin ningún tipo de protección».
Antes de conocer el fatal desenlace, los padres del joven Wittis comenzaron a buscar a su hijo por distintas comisarías y luego de horas de incertidumbre se enteraron de que había muerto en el tiroteo, y que la policía lo había fichado como delincuente.
Según relató el padre, en la seccional de Beccar le dijeron: «Su hijo era un malviviente, y lo matamos» .
Ayer esa misma sucursal del Banco Itaú- Buen Ayre fue asaltada, aunque en esta ocasión el ladrón fue detenido.
Un robo detrás del otro
BUENOS AIRES (DyN).- Un asaltante robó ayer en la sucursal del Banco Itaú-Buen Ayre de la ciudad bonaerense de San Isidro y en su huida tomó a una mujer como rehén, aunque finalmente fue detenido por la Policía.
Este es el segundo robo que sufre la sucursal en 24 horas, aunque el jueves terminó con un resultado trágico ya que un joven que era rehén de los asaltantes murió en un tiroteo.
En el caso de ayer, el robo tuvo lugar alrededor de las 15.30, cuando un hombre de unos 40 años, armado, ingresó a la sucursal situada en la avenida Márquez al 700, frente al hipódromo de San Isidro.
El asaltante amenazó con el arma a uno de los cajeros y sustrajo una indeterminada cantidad de dinero.
Cuando escapaba, el delincuente tomó a una mujer como rehén y la obligó a subir a un automóvil, marca Renault Megane, llevándola como escudo.
De inmediato el personal de vigilancia del banco dio el alerta al Comando de Patrullas que salió en su búsqueda.
A unas quince cuadras del banco, los policías interceptaron el vehículo, detuvieron al asaltante, liberaron a la rehén ilesa y recuperaron el dinero.
El Megane tenía pedido de secuestro por robo.
Critican la política de seguridad bancaria
BUENOS AIRES (DyN).- La Asociación Bancaria (AB) denunció ayer «el absoluto fracaso de la política de seguridad» en los bancos, al repudiar los hechos registrados el jueves en la sucursal San Isidro del Itaú-Buen Ayre, donde murió baleado por la policía un rehén inocente.
La seccional Buenos Aires de la AB sostuvo en un comunicado que episodios como el del jueves o la tragedia de Villa Ramallo -donde también murieron inocentes- «indican trágicamente el costo humano y el absoluto fracaso de una política de seguridad bancaria, basada exclusivamente en la protección del dinero y en la represión posterior a los hechos, arriesgando vidas humanas».
«Así sigue ganando el lobby de los banqueros y el Banco Central que, preocupados por maximizar ganancias, se niegan a adoptar una política de prevención de los asaltos que permita actuar antes y no después de los hechos», señaló la AB.
Agregó que «es evidente que los asaltantes del banco Itaú pretendieron escudarse con rehenes de la ineficaz estrategia represiva posterior a los asaltos, pues encuentran que este es el único problema a resolver, dado que el ingreso para consumar delitos se ve facilitado por la falta de medidas de las autoridades de las entidades financieras».
Dijo la AB que «en muchos casos las entidades ni siquiera cumplen con la reglamentación de seguridad vigente».
«Su hijo era un delincuente y lo matamos»
BUENOS AIRES (DyN).- Al padre del joven muerto la policía le dijo «su hijo era un delincuente y lo matamos», y al de la chica confundida con un ladrón le informaron que «está presa porque integraba una banda que asaltó un banco».
Reclamos de justicia, incomprensión e indignación mezclaban ayer la madre, un hermano y un amigo de Mariano Wittis, el joven de 23 años que fue tomado como rehén por ladrones de un banco y abatido en un supuesto tiroteo con la policía.
Hasta el gobernador Carlos Ruckauf, según aseguró ayer, había sido informado por el ministerio de Seguridad de que los muertos en Beccar eran delincuentes.
Según Fernando Wittis, hermano de la víctima, y Daniel, un amigo del coro al que Mariano pertenecía, el joven estaba haciendo un censo en la zona de San Isidro, con su madre, Raquel, y a poco de separarse fueron tomados como rehenes.
Julieta Schapiro fue otra rehén que se salvó y que la policía anunció como delincuente detenida. Fue dejada en libertad a la madrugada y según su hermano Fernando, está con un fuerte shock.
«Quiero que los responsables de este asesinato sean condenados como corresponde» reclamó ayer Raquel, la madre de Mariano. Pidió que el caso «se esclarezca, apoyar a la fiscalía que pienso que está en esto y que toda la gente que estuvo cerca y vio algo aporte los datos para colaborar».
Fernando Wittis, hermano de Mariano, aseguró ante una consulta que la policía no le dio «ninguna» explicación, en tanto que un amigo del joven fallecido, de nombre Daniel, dijo que tras cinco horas de búsqueda de parte de los padres «se enteraron en la comisaría, donde le dijeron «su hijo era un malviviente y lo matamos».
Algo parecido le sucedió al padre de Julieta. Le informaron que su hija formaba parte de la banda.
El fantasma de Ramallo
BUENOS AIRES (Télam).- El recuerdo de la masacre de Ramallo, el asalto al banco Nación de esa ciudad donde dos personas inocentes fueron acribilladas por la policía bonaerense, sobrevoló ayer al partido de San Isidro.
«Estamos ante un nuevo hecho lamentable, no sabemos bien lo que pasó pero esto parece Ramallo», comparó un alto jefe policial de la Delegación de Investigaciones de San Isidro.
Desde ayer a la madrugada, cuando la Justicia liberó a una joven detenida en el robo al banco Itaú -a quien la policía esposó, arrojó al piso y mostró ante los periodistas como una ladrona- en las distintas dependencias que participaron de ese tiroteo intentaban deslindar responsabilidades.
«Se están pasando la pelota unos a otros, no se hace cargo el Comando Radioeléctrico, ni la Departamental, ni la Delegación de Investigaciones, no saben qué hacer», siguió el jefe policial.
Tanto familiares de la víctima fatal, como de la joven detenida erróneamente también recordaron lo ocurrido en Villa Ramallo.
Dudas por la bala
LA PLATA (DyN).- La bala que mató a un joven inocente en un tiroteo entre policías y ladrones tras un asalto a un banco de la ciudad de San Isidro partió del arma de uno de los delincuentes y no de las de los efectivos, dijo ayer el ministro de Seguridad provincial, Ramón Orestes Verón.
Según el funcionario la víctima inocente -Mariano Wittis, de 23 años- «tiene un solo disparo a la altura del hombro que entró cruzado en el tórax y le ocasionó la muerte».
«De acuerdo con la primera comprobación, el arma que mató a quien fue obligado a participar del atraco es la de uno de los dos delincuentes. Esto se va a confirmar en la pericia», profetizó Verón.
Según el ministro, el proyectil hallado en el cadáver del joven inocente «no corresponde al que usa la fuerza de seguridad y tampoco hubo una presencia masiva de policías en el enfrentamiento ya que del cruce de disparos solo participaron dos (efectivos) y el procedimiento fue correcto».
«Se trata de un proyectil desnudo. No tiene el encamisado de las balas que utiliza la Policía «, agregó Verón.
Si bien lamentó el episodio, rechazó que se trate de un caso de gatillo fácil y se refirió a las confusas circunstancias que rodearon el atraco, ya que a los testigos que estaban en el banco no les pareció que los dos jóvenes involucrados eran rehenes.
«Si resultaron confundidos clientes y empleados del banco, mucho más resultó confundida la policía», justificó Verón.
«De ninguna manera estamos en presencia de un caso de «gatillo fácil». Por el contrario el procedimiento fue claro, tanto en la apreciación de la Justicia como a los ojos de los testigos. No obstante lamentamos muchísimo que haya muerto una persona que no era partícipe del hecho, pero esto se estableció con posterioridad», dijo. Por otra parte, consideró «de mala fe» comparar este episodio con la masacre de Ramallo.
BUENOS AIRES (DyN).- Una de las dos personas muertas el jueves en medio de un tiroteo entre policías y ladrones tras el robo a un banco, en la ciudad de San Isidro, era un joven inocente que había sido tomado como rehén por los delincuentes, se informó ayer oficialmente.
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