México inicia una nueva etapa democrática con la asunción de Fox
Hoy pasarán a la historia más de siete décadas de gobierno del PRI en México, cuando asuma el nuevo presidente, en medio de una gran expectativa internacional y de los mismos mexicanos.
México (EFE).- La toma de posesión de Vicente Fox como presidente de México cerrará hoy el círculo abierto tras su triunfo en las elecciones del 2 de julio y terminará con la «era PRI» que se prolongó durante setenta años.
Mientras el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se debate en la más grave crisis de su historia, el conservador Vicente Fox, convertido en estos días en centro de la atención internacional, asumirá mañana la difícil tarea de concluir la democratización iniciada en México.
En este complejo proceso, el PRI pasará a la historia como el partido más viejo en el poder, Fox como el primero en derrotar un sistema que parecía eterno, y el presidente saliente de México, Ernesto Zedillo, como el responsable de las reformas políticas y electorales que permitieron la transición en el país.
«El viaje de México hacia la democracia es irreversible», declaró Fox , aunque la «dictadura perfecta», como definió el escritor Mario Vargas Llosa el régimen priista, «dejó un país sin control de su destino».
Tras siete «décadas» de PRI, Fox hereda un México de casi cien millones de habitantes, con graves desequilibrios sociales, un 40% de pobreza, un problema endémico de corrupción en la administración, inseguridad, un conflicto armado en Chiapas y profundas reformas constitucionales y fiscales pendientes.
Vicente Fox está dispuesto a devolver a los mexicanos la confianza en las instituciones y la capacidad de controlar «su destino», gobernando México con «criterio empresarial» y rodeado de un equipo formado, en su mayoría, en el sector privado.
Cerca de una veintena de jefes de Estado y de gobierno y delegaciones de 163 países, además de una amplia galería de personalidades internacionales de la política, la comunicación, la cultura y la empresa, arroparán a Fox mañana en el comienzo de esta difícil tarea.
Los jefes de Estado de Argentina, Brasil, Uruguay, Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Chile, Honduras, El Salvador, Guatemala, Dominicana, Cuba, Haití y Belice, y el príncipe Felipe, heredero de la Corona española, asistirán a la ceremonia de toma de posesión en el Congreso y a la cena de honor con el presidente de México. Los ex presidentes Eduardo Frei (Chile), Felipe González (España), Lech Walesa (Polonia) y Mijail Gorbachov (Rusia) completan una larga lista de más de 1.600 invitados en la que figuran personajes tan dispares como Fidel Castro y Bill Gates, el magnate de Microsoft.
La lista incluye también a dirigentes de corporaciones petroleras, del sector automotriz, como Volkswagen, de la japonesa Sony y de Pepsi-Cola y Coca-Cola, entre otras, porque no en vano Vicente Fox, fue ejecutivo en el imperio de los refrescos.
La mayoría de los invitados especiales no quiere perder la oportunidad de despedir con honores a Ernesto Zedillo, que ayer ofreció una cena en el Palacio Nacional, su último acto oficial.
La apretada agenda de Vicente Fox contempló reuniones bilaterales y multilaterales con mandatarios iberoamericanos para abordar todo tipo de temas, desde su proyecto Puebla-Panamá, hasta iniciativas para acercarse a los lejanos vecinos del Cono Sur.
Contacto con De la Rúa
MEXICO DF (DyN, enviado especial) – El presidente Fernando de la Rúa llegó ayer a la capital de México para asistir a la asunción del primer mandatario electo de ese país, Vicente Fox Quesada.
De la Rúa llegó a esta ciudad a las 7.20 (10.20 hora argentina) acompañado de su esposa, Inés Pertiné, el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, el secretario general de la Presidencia, Horacio Jaunarena, y el secretario de Cultura, Darío Lopérfido.
El jefe de Estado, quien arribó a bordo del avión presidencial Tango 01, fue recibido en el aeropuerto Benito Juárez por la canciller mexicana Rosario Green. De la Rúa permanecerá 48 horas días en este país, regresará a Buenos Aires y mañana viajará a Costa Rica, para iniciar una visita oficial de más de tres días a esa nación centroamericana. El titular del Ejecutivo decidió volver al país para, según aclaró, de «seguir de cerca el tratamiento de leyes de importancia» para el gobierno.
Durante su periplo por ambos países, el primer mandatario argentino se entrevistará con Fox y con el saliente presidente mexicano, Ernesto Zedillo (con ambos ya se reunió el 5 de setiembre pasado), y con su par de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez..
«Peor no nos puede ir», dice la gente y espera grandes cambios
MEXICO DF (Reuters) – «¡Peor no nos puede ir!». La frase es una de las más pronunciadas por los mexicanos, al acercarse el fin de 71 años de gobiernos ininterrumpidos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Vicente Fox, un empresario del conservador Partido Acción Nacional (PAN), asumirá el viernes la presidencia de México, la segunda mayor economía de América Latina, para un mandato de seis años.
Su arrasador triunfo electoral del 2 de julio encendió el ánimo y esperanza que muchos mexicanos perdieron durante décadas, particularmente a lo largo de los últimos seis años, marcados en 1994 por el estallido de la crisis económica más severa de la historia moderna del país, que lo sumió en una profunda recesión y agudizó la pobreza de millones de sus habitantes. «Tenemos que confiar. Queríamos un cambio (de gobierno) y se logró, yo creo que sí nos ira mejor (…) bueno, ¡eso espero!», dijo César Ríos, de 52 años, empleado en una panadería de la capital.
Ríos, padre de cinco hijos y quien hace 30 años emigró del empobrecido estado de Oaxaca hacia una zona del populoso cinturón que bordea a la ciudad de México, nunca ha visto en el gobierno un partido diferente al PRI, al igual que la gran mayoría de los 97,4 millones de mexicanos.
El victoria de Fox y la derrota del PRI han generado en México las expectativas más altas de los últimos años, según una encuesta de Banamex-Accival (Banacci).
«Hay una tendencia de ascenso inédita en los últimos seis años: más de 50% de la población asegura que la situación del país mejorará», dijo un informe de la correduría. Banacci sostuvo que, según su sondeo, no existe «diferencia significativa» entre las expectativas de los mexicanos del área urbana y rural, ni entre ricos y pobres.
«Que ayude a los pobres. Que baje los impuestos. Que termine con los robos y secuestros. Que aplique la ley. Que haya más empleos y mejores salarios. ¡Que robe menos!». Esas son algunas de las peticiones más frecuentes de largas listas planteadas a Fox a través de los medios de comunicación. «El reto numero uno de Fox es demostrarle a todo el país que sí puede con el paquete (reto) (…). Tiene que demostrar que sí puede con la presidencia y cumplir todas las promesas», opinó Alba Figueroa, una estudiante, de 19 años, en Guadalajara.
Fuerte crecimiento comercial
México continuó en 1999 su crecimiento comercial, mientras el resto de los países experimentaron una brusca caída de sus importaciones y un estancamiento de sus exportaciones, según la Organización Mundial del Comercio (OMC). La OMC, en base al informe «Estadísticas del Comercio Internacional 2000», destacó que México y Brasil dominaron el año pasado las transacciones en la región, con el 45% y el 15% del volumen total, respectivamente.
Los datos globales indican que en 1999 las exportaciones en Latinoamérica crecieron un seis por ciento, alcanzando los 297.000 millones de dólares, mientras que las importaciones bajaron un 13%, para situarse en 334.700 millones. El valor de las exportaciones en México fue de 136.700 millones de dólares, un 16% más que el año anterior.
México (EFE).- La toma de posesión de Vicente Fox como presidente de México cerrará hoy el círculo abierto tras su triunfo en las elecciones del 2 de julio y terminará con la "era PRI" que se prolongó durante setenta años.
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