El negocio del juego con los K: López y «Cacho» Ferrari se aliarían

Redacción

Por Redacción

La expansión de los negocios en manos de unos pocos empresarios con aceitados vínculos con los Kirchner se ha hecho evidente en los últimos años con figuras como Cristóbal López, Lázaro Báez y Enrique Eskenazi. Pero hay uno en particular -el del juego- que se ramifica a paso acelerado, sin ningún tipo de contención política. Esta «sistemática concertación entre autoridad pública y explotación de negocios regulados» que parece conducir a «una mole de poder hasta ahora desconocida», es advertida por el columnista Carlos Pagni, en un reciente artículo de «La Nación».

Concretamente habla de Cristóbal López -dueño de Casino Club, pero también con intereses comerciales en dos empresas que operan en nuestra región: la planta de carbonato de sodio Alcalis de la Patagonia (Alpat) en San Antonio Oeste y la empresa de colectivos Indalo de Neuquén.

El artículo revela que López está esperando que el gobernador Daniel Scioli autorice el traslado de dos bingos en San Isidro y Vicente López. Uno de ellos se alojaría en el hipódromo.

«López ya seleccionó al empresario que haría la mudanza a cambio de asociarse a los nuevos establecimientos. Sería el concesionario de los bingos de Tres Arroyos y Zárate, Carlos «Cacho» Ferrari», el mismo que en Río Negro se ufanó del pago de una coima de un millón de pesos para «arreglar» la licitación de los casinos y de colaborar para que funcionarios puedan cobrar dineros indebidos de otra firma, tal como fue revelado en la investigación de este diario titulada «El gran juego de la corrupción», en abril de 2002.

Ferrari, quien también generó polémica en Entre Ríos y Formosa, está procesado por la causa generada a partir de la revelación de «Río negro» y que salpicó al ex gobernador Verani, hoy senador nacional radical, por el ala aliada al kirchnerismo.

Pasaron casi seis años desde esta revelación y la última novedad se produjo hace ya más de un año, cuando la causa fue elevada a juicio por el juez Carlos Reussi. Junto a Ferrari están imputados por cohecho el ex presidente de Lotería, Miguel Irigoyen y el basquetbolista Andrés Santamaría, amigo estrecho del hijo del ex gobernador Pablo Verani (en este último caso «cohecho pasivo»)

Pagni da a entender que Scioli se allanará al deseo de López de ingresar al conurbano «con la fantasía de aplacar para siempre a Kirchner». Hay que recordar que el ex presidente, antes de dejarle el poder a su pareja, le extendió a Cristóbal López el derecho de Casino Club a explotar las máquinas de Palermo hasta el año 2032.

La jurisdicción donde quiere meterse López es la que está bajo la égida del obispo Jorge Casaretto, quien -respaldado por el cardenal Bergoglio- acaba de denunciar el avance del juego. «El poder económico de los grandes empresarios del juego y sus alianzas con los poderes políticos son enormes. La compra de voluntades y de apoyos no reconoce límites», había disparado días atrás el obispo.


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