“Otra violación al derecho de propiedad”

Redacción

Por Redacción

El fin de semana pasado hice turismo bancario, como muchos otros ciudadanos de la región, sin éxito alguno pues no pude obtener un peso de los cajeros automáticos. El problema de los bancos me importa un bledo; es inoponible a los ciudadanos, tal como decimos los abogados. Es algo que tienen que solucionar las entidades financieras del modo que crean más conveniente. Son empresas de servicios y como tales tienen que prestar aquel que hace al giro de sus negocios, algo que evidentemente no están haciendo. Pero lo que me indigna es el hecho de que trabajo en tres lugares y por ende tengo tres cuentas bancarias y sin embargo pasé un fin de semana largo con cincuenta pesos en dinero contante y sonante. El resto de mis haberes “percibidos” flotaba en el espacio cibernético bancario sin que yo pudiera disponer de ellos. A esta altura de los acontecimientos no sé si tengo dinero o si no lo tengo, si lo he ganado con motivo de la prestación de servicios o no. Me pregunto si vivo en la Argentina o en Cuba, y esto parecerá una pavada para muchos pero los que no tuvimos acceso a nuestro dinero vimos lisa y llanamente cercenado nuestro derecho de propiedad. No es poca cosa esta circunstancia teniendo en cuenta cómo terminó la historia la última vez que las entidades financieras violentaron el derecho de propiedad de miles de argentinos. Por otra parte, me indigna el hecho de que las entidades financieras, incluido el banco provincial, hagan “trabajar” nuestro dinero para beneficio propio sin prestar sus servicios en forma eficiente. Lo hacen con una total falta de respeto por la clientela –cautiva en su mayor parte porque la masa laboral no puede escoger la entidad bancaria a través de la cual quiere percibir su salario–. Cobran comisiones excesivas por servicios que cumplen de modo mediocre y abusivo. Pero paralelamente sustraen dinero de los depositantes, algo que se repite durante casi todos los fines de semana y especialmente a principios de cada mes, cerca de la fecha habitual de cobro de salarios de los trabajadores. Es dable esperar que las entidades financieras que operan en la región, incluido el banco provincial, se abstengan del cobro de comisiones y gastos extras (administrativos, envío de resumen de cuenta, etcétera) en el próximo mes habida cuenta de que han privado a los titulares de los fondos depositados en ellas de modo artero, irresponsable y violatorio del derecho de propiedad de los ciudadanos y no hay indicio alguno de que ello no vuelva a suceder. Es dable esperar que las entidades financieras regionales se dignen de una vez por todas a prestar sus servicios en forma eficiente, oportuna y con total respeto hacia los que sostienen el sistema, esto es, los trabajadores o depositantes. Es dable esperar, asimismo, que los ciudadanos que sostenemos el sistema bancario exijamos a las entidades financieras que presten sus servicios en forma adecuada, oportuna, económica y eficiente. María Eugenia Gérardin DNI 20.468.993 Neuquén


El fin de semana pasado hice turismo bancario, como muchos otros ciudadanos de la región, sin éxito alguno pues no pude obtener un peso de los cajeros automáticos. El problema de los bancos me importa un bledo; es inoponible a los ciudadanos, tal como decimos los abogados. Es algo que tienen que solucionar las entidades financieras del modo que crean más conveniente. Son empresas de servicios y como tales tienen que prestar aquel que hace al giro de sus negocios, algo que evidentemente no están haciendo. Pero lo que me indigna es el hecho de que trabajo en tres lugares y por ende tengo tres cuentas bancarias y sin embargo pasé un fin de semana largo con cincuenta pesos en dinero contante y sonante. El resto de mis haberes “percibidos” flotaba en el espacio cibernético bancario sin que yo pudiera disponer de ellos. A esta altura de los acontecimientos no sé si tengo dinero o si no lo tengo, si lo he ganado con motivo de la prestación de servicios o no. Me pregunto si vivo en la Argentina o en Cuba, y esto parecerá una pavada para muchos pero los que no tuvimos acceso a nuestro dinero vimos lisa y llanamente cercenado nuestro derecho de propiedad. No es poca cosa esta circunstancia teniendo en cuenta cómo terminó la historia la última vez que las entidades financieras violentaron el derecho de propiedad de miles de argentinos. Por otra parte, me indigna el hecho de que las entidades financieras, incluido el banco provincial, hagan “trabajar” nuestro dinero para beneficio propio sin prestar sus servicios en forma eficiente. Lo hacen con una total falta de respeto por la clientela –cautiva en su mayor parte porque la masa laboral no puede escoger la entidad bancaria a través de la cual quiere percibir su salario–. Cobran comisiones excesivas por servicios que cumplen de modo mediocre y abusivo. Pero paralelamente sustraen dinero de los depositantes, algo que se repite durante casi todos los fines de semana y especialmente a principios de cada mes, cerca de la fecha habitual de cobro de salarios de los trabajadores. Es dable esperar que las entidades financieras que operan en la región, incluido el banco provincial, se abstengan del cobro de comisiones y gastos extras (administrativos, envío de resumen de cuenta, etcétera) en el próximo mes habida cuenta de que han privado a los titulares de los fondos depositados en ellas de modo artero, irresponsable y violatorio del derecho de propiedad de los ciudadanos y no hay indicio alguno de que ello no vuelva a suceder. Es dable esperar que las entidades financieras regionales se dignen de una vez por todas a prestar sus servicios en forma eficiente, oportuna y con total respeto hacia los que sostienen el sistema, esto es, los trabajadores o depositantes. Es dable esperar, asimismo, que los ciudadanos que sostenemos el sistema bancario exijamos a las entidades financieras que presten sus servicios en forma adecuada, oportuna, económica y eficiente. María Eugenia Gérardin DNI 20.468.993 Neuquén

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