Marina Mozzoni lanzó Crux: su nueva marca de accesorios de cuero con raíz patagónica

La modelo internacional nacida en Río Negro incursiona en el diseño con Crux, su nueva marca de accesorios.

Redacción

Por Martina Sehmsdorf martinas@rionegro.com.ar

Después de una extensa carrera como modelo internacional, Marina Mozzoni inicia una nueva etapa en el mundo de la moda, esta vez desde otro lugar. Como diseñadora creó Crux, una marca de accesorios de cuero producida íntegramente en Argentina. El proyecto concentra años de experiencia en la industria, una formación sensible del ojo y una inspiración con raíz patagónica: piezas atemporales, artesanales y funcionales, pensadas para el uso real.

Marina nació en El Bolsón, pero creció en General Roca, donde recuerda un universo entre glamour y autenticidad, con la vivencia de una infancia que combinaba juegos con ropa, las infaltables joyas de la abuela y una boutique improvisada.

En esa ciudad no solo fue Reina de la Manzana, sino que su gusto por el diseño comenzó a formarse. A pesar de que su carrera como modelo la inició a los 15 años, su paso por Buenos Aires la catapultó a la popularidad y luego se instaló durante varios años en París, ciudad desde la que desarrolló su carrera en distintas capitales europeas como Londres, Alemania e Italia.

Ese recorrido le permitió conocer la moda desde adentro: procesos, ritmos, exigencias y estándares de calidad. “Vivir en Francia me ayudó a entender el modelaje como un trabajo profesional, algo serio y posible en el tiempo”, explica.

Con el tiempo, Marina empezó a reconocer algo propio: un interés que iba más allá de estar frente a cámara. Aparecían inquietudes ligadas al arte, a la expresividad y al diseño. Percibía que, incluso en su manera de vestirse, había una constante: la ropa podía ser neutra, básica, pero el accesorio era el gesto final. El toque infalible. El que transforma. “El accesorio tiene algo performático”, dice. Desde ahí apareció la idea de trabajar con bolsos.

Así es Crux, la nueva marca de accesorios de Marina Mozzoni hecha 100% en Argentina


Crux es una marca joven, recién lanzada, pero no improvisada. Detrás hay al menos un año de trabajo sostenido y muchas tentativas anteriores que quedaron en pausa por su trabajo con el modelaje. El proceso fue totalmente artesanal y personal. Dibujó, buscó materiales, trabajó con modelistas, produjo, eligió cueros, armó sesiones de fotos. Hizo todo.

La marca se pensó desde el inicio con dos pilares claros: artesanía y actualidad. “Había definido que quería que tuviese una parte muy artesanal y otra obviamente moderna, adaptada a la actualidad, que sea algo súper pragmático también, una moda usable, que permanezca”, define orgullosa la diseñadora.

Crux se trata justamente de eso: objetos bien hechos, durables, pensados para acompañar el movimiento cotidiano sin quedar atrapados en la lógica de la moda efímera. “Quería hacer lo que me gusta a mí. Trato de no seguir muchas marcas porque al ojo ya lo tenemos tan lleno de información que creo que un poco el desafío es no seguir algo ya hecho”.

El cuero, curtido vegetal y de alta calidad, es protagonista. También la decisión de producir íntegramente en Argentina. Corte, confección, trenzas, herrajes: todo se hace localmente. Marina habla de “saber hacer”, de construir desde el conocimiento que existe acá.

“Es superinteresante armar estructura con fundamento local, con conocimiento nuestro, con esta base de ‘saber hacer’ que existe. Creo mucho en la industria nacional porque me parece que está bueno poder ser parte de crear cosas nuevas y no todo el tiempo recurrir a lo que ya existe”, expresa.

La primera colección es íntegramente negra. Una elección deliberada. El negro como clásico que se transforma en textura, en volumen, en detalle. Cambia la piel, no el tono. La idea es clara: piezas versátiles, que no pasen de moda, que acompañen siempre.

Creo mucho en la industria nacional porque me parece que está bueno poder ser parte de crear cosas nuevas y no todo el tiempo, recurrir a lo que ya existe”

Marina Mozzoni

A los bolsos se suman accesorios de metal: collares, pulseras, piezas donde el cuero se amalgama con la orfebrería. Alpaca, metal trabajado, herrajes diseñados especialmente.

Y en el fondo de todo, como una capa silenciosa pero constante, está la Patagonia. Allí están su familia, su memoria, su primera mirada estética. El desierto, la estepa, los arbustos bajos, el cielo abierto. “A mí siempre me han inspirado la estepa. Me gusta esta cuestión del desierto y de los arbustos bajo esta cosa del cielo abierto, es inspirador”.

Crux, nombre que remite a la Cruz del Sur, nace también de ese paisaje: de aprender a crecer mirando de dónde venimos.


Después de una extensa carrera como modelo internacional, Marina Mozzoni inicia una nueva etapa en el mundo de la moda, esta vez desde otro lugar. Como diseñadora creó Crux, una marca de accesorios de cuero producida íntegramente en Argentina. El proyecto concentra años de experiencia en la industria, una formación sensible del ojo y una inspiración con raíz patagónica: piezas atemporales, artesanales y funcionales, pensadas para el uso real.

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