¿Cuáles son las “Vaca Muerta” de Estados Unidos?

El gigante norteamericano es el mayor exportador internacional de petróleo gracias a la gran participación del no convencional. Dentro de su territorio, hay tres cuencas que se destacan sobre las demás y que tienen gran peso en el poderío económico del país.

El shale es para Estados Unidos tan importante como el peso que tiene en la política internacional. De no tenerlo, el gigante norteamericano perdería gran parte de su influencia en el mundo petrolero, por lo que no solo se trata de un sector crucial para la economía del país, sino también de una de sus más importantes fuentes de poder.

Desde la crisis internacional del petróleo en 1973 hasta la actualidad, EE. UU. pasó de ser el mayor importador del mundo a liderar la lista de productores, por encima de países como Arabia Saudita o Rusia. Lo que cambió todo fue la explotación de las cuencas de shale que tiene en su territorio. 

Si se hiciera una comparación con Argentina, se podría decir que EE. UU tiene múltiples “Vacas Muertas” en su haber, que producen el 66% del petróleo o, en otros términos, dos tercios del total.

De todas estas formaciones petroleras destacaremos a Permian Basin, Bakken y Eagle Ford: entre las tres se produce casi todo el no convencional en EE. UU., que sumando todas las cuencas otorga 9 millones de barriles al día.


Las tres grandes cuencas, una por una


Comenzamos por la Permian Basin -cuya traducción es Cuenca Pérmica-, la más grande del país y una de las más importantes del mundo. Le debe su nombre a que está formada por depósitos de roca provenientes del periodo geológico pérmico, que data de hace más de 250 millones de años.

Entre las formaciones shale de EE. UU. se destacan tres: Permian Basin, Eagle Ford y Bakken. (Foto: gentileza).

Está ubicada en su mayoría en el Estado de Texas, aunque parte de su extensión llega a Nuevo México. La importancia de esta cuenca es tal que produce más de la mitad del petróleo no convencional en el país. Se producen más de 6 millones de barriles diarios, casi seis veces más que las formaciones que le siguen.

Seguimos con Eagle Ford, que también está ubicado en Texas, y hereda su nombre un pequeño pueblo cercano a donde se realizó el primer pozo del lugar, en 2008. Alrededor de 1,1 millones de barriles al día son producidos en esta cuenca, cercana al Golfo de México.

Por último, está Bakken, denominado en homenaje a Henry O. Bakken (1901-1982), propietario del terreno donde se descubrió el potencial que tiene la cuenca para la extracción de recursos. Se trata de una de las formaciones más antiguas del país entre los estados de Dakota del Norte y Montana, en Bakken se producen más de 1,2 millones de barriles diarios.

Aunque no son tan grandes como Permian, si se suman entre las tres se tiene casi la totalidad del shale en EE. UU. En total, 9 millones de barriles al día producidos en el país son no convencionales, de los 13,8 millones en total


El gigante norteamericano, en alerta


Sin embargo,la producción no convencional de petróleo en EE. UU. se encuentra en declive. El aporte del shale disminuyó en un 2% respecto al año pasado, lo que enciende algunas alarmas si se tiene en cuenta que abarca casi dos tercios de la producción total de petróleo, que por el momento se mantiene estable.

Parte de la causa de la baja productiva del no convencional se encuentra en que dos de las formaciones shale más importantes, Permian y Eagle Ford, entraron a la fase de campos maduros, es decir, en su última etapa productiva. 

Como consecuencia, la mirada de varios inversores comenzó a posarse en la Vaca Muerta de Argentina, la única formación fuera de EE. UU. que logró desarrollarse de manera rentable y cuyo desarrollo aún es incipiente (un 9%).

Casi como un deja vú de lo que sucedió en el país norteamericano, el shale comenzó a obtener una enorme importancia para el sector energético en Argentina. Por ejemplo, este año se rompió el récord de producción de petróleo con 859.000 barriles por día, lo que supera a la marca anterior de 1998, durante la era dorada del convencional.

El gran responsable de este hito fue, justamente, Vaca Muerta, que con 567.000 barriles al día representó dos tercios de la producción nacional, un 66%. Ese es exactamente el mismo porcentaje de participación que tuvo el shale en EE. UU. en octubre -según EIA-, salvando las distancias con el mayor productor a nivel mundial.


El shale es para Estados Unidos tan importante como el peso que tiene en la política internacional. De no tenerlo, el gigante norteamericano perdería gran parte de su influencia en el mundo petrolero, por lo que no solo se trata de un sector crucial para la economía del país, sino también de una de sus más importantes fuentes de poder.

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