Destete bovino: decisiones clave que definen la eficiencia del sistema ganadero
Está comprobado que es el momento de mayor estrés en la vida del ternero, por lo que un correcto manejo es crucial para la sanidad del animal y la eficiencia de las etapas posteriores. Opciones y recomendaciones para evitar que esta práctica no condicione más de lo debido la rentabilidad y productividad.
El destete puede definirse como la separación física del binomio vaca-ternero, de tal forma que este último inicia su etapa de crecimiento para cumplimentar diferentes objetivos productivos. En las hembras, estos objetivos pueden ir desde recría para ser vaquillonas de reposición (futuras madres) o ser engordadas para faena, mientras que los caminos de los machos castrados pueden ser recría para luego ser terminados como novillitos o novillos, dependiendo de la duración del proceso y el peso al que son finalizados y enviados a mercado.
Ganadería: un punto de inflexión llamado destete
El destete es un momento clave en el ciclo ganadero. Primeramente, es una herramienta que puede usar el ganadero para aliviar a la vaca en momentos de escasez forrajera, o incluso es una medida que se toma sistemáticamente todos los años para estabilizar niveles de preñez. Así, como opciones al destete llamado tradicional (7-8 meses de edad del ternero) tenemos los casos de los destetes anticipados (4-5 meses de vida del ternero) que permiten mayor tiempo de descanso a la vaca ya preñada para afrontar su próxima maternidad, o el caso del destete precoz (2-3 meses de vida del ternero) en donde el foco está puesto en lograr preñar la vaca, alimentando al ternero a partir de ese momento con alimentos balanceados o mezclas nutricionales a campo, acordes a sus requerimientos.
Sin embargo, independientemente de la edad a la que se practica, es el momento de mayor estrés de la vida del ternero, superior a cuando son manejados en la manga, transportados en camiones o cualquier otro manejo al que son sometidos. Está comprobado que los niveles de cortisol, hormona relacionada con el estrés, tardan unas seis semanas en retornar a los niveles basales (pre-destete).
Este estrés tiene un efecto cascada sobre el animal: el animal estresado usa energía, come menos y por ende sus defensas bajan, haciéndolo mucho más proclive a la aparición de enfermedades típicas de la etapa como el síndrome respiratorio bovino (neumonías) o la queratoconjuntivitis. Por lo tanto, siempre se recomienda aplicar las dos primeras dosis de vacunaciones preventivas frente al síndrome respiratorio cuando el ternero aún está al pie de la madre, con el objetivo de minimizar pérdidas posteriores.
El destete es el momento de mayor estrés de la vida del ternero. El animal estresado usa energía, come menos y por ende sus defensas bajan, haciéndolo mucho más proclive a la aparición de enfermedades típicas de la etapa.
Darío Colombatto, consultor ganadero.
Sin embargo, esto no siempre es posible bajo los sistemas de producción de los campos de cría de nuestra región. Por supuesto, la ganancia de peso de los animales afectados baja drásticamente, afectando el arranque de la recría y comprometiendo el proceso posterior. Ya lo hemos expresado en columnas anteriores: en campos en donde trabajamos con la caravana electrónica y tenemos registrado el peso y fecha de llegada de cada animal, más su peso y fecha de egreso de la recría, un diferencial a favor de 100 gramos de ganancia promedio en el ciclo ha significado un aumento de la renta del proceso de recría del orden de 5 puntos porcentuales (ejemplo, ¡de 10% a 15%!), resaltando la importancia que tiene este indicador.
Dentro de los factores que influyen sobre el estrés al destete, tenemos varios a considerar. La edad del ternero, el modo de destetarlos, si se los transporta inmediatamente o no, si van a corral o a campo, si se los mezcla con otros terneros ya destetados, etc., son todos aspectos que influencian las respuestas.
Típicamente, el destete se realiza bajo la modalidad “brusca”: se separan en la manga y los terneros se quedan en el corral por unos días con agua y rollo, mientras a las vacas se las lleva a un potrero relativamente lejano y con buenos alambres para que no se vuelvan ni se escuchen sus mugidos. Existen dos o tres opciones a este manejo, pero en general terminan siendo más laboriosas o dificultosas, y aplican en general para aquellos campos en donde el ternero se va a quedar a recriarse.
Dato
- 5 puntos porcentuales
- Es lo que se incrementa la renta por cada 100 gramos adicionales de ganancia promedio durante la recría.
Un ejemplo de opción es el destete en dos fases, en donde se les coloca una tablilla nasal a los terneros en el día 1, manteniéndolos con sus madres por una semana, pero sin poder mamar, para luego realizar el destete definitivo (separación física). Asimismo, esto también se puede hacer separando los terneros de las madres con un alambre por medio por una semana, para luego proceder a la separación física definitiva. Como ya fue mencionado, son modos que disminuyen el estrés (no necesariamente la performance posterior) pero son un poco más dificultosos.
Un aspecto importante es que si los terneros están recibiendo creep feeding (lo hemos recomendado desde esta columna, especialmente para estos tiempos de buenos precios del ganado y bajos precios del alimento), lo ideal sería destetarlos pero mantenerles el comedero con alimento disponible por al menos un mes cuando ya están a pasto y solos. Esto está demostrado que les reduce el estrés (algo así como “me sacaron a mamá, pero al menos me dejaron la fuente con las milanesas”).
“Nunca atrasar el destete porque no tenemos pasto para el ternero”
Este concepto es muy importante porque muchos criadores piensan que los kilos que gana el ternero al pie de la madre son gratis. No lo son, porque en realidad están logrados a expensas de gasto de energía de la madre, y a partir del cuarto mes de vida del ternero, cuando este ya depende más del pasto que come que de la leche que toma, hay un gasto en forraje consumido por el ternero que podría estar disponible para recuperación de estado de la madre. Así las cosas, por suerte hoy existen tecnologías de procesos para poder destetar nuestros terneros a corral, generando una ganancia de peso superior a la lograble a pasto en esos meses, a la vez que se permita recuperar el estado corporal de las madres.
¿Qué y cómo hacerlo? Lo primero que habría que hacer es destetar en la manga con tranquilidad, sin gritos, golpes o perros que asusten a los animales. Una vez destetados, los terneros deberían ser bloqueados por peso/tamaño en al menos dos (ideal tres) grupos. Así, podremos ser más precisos en la asignación de comida para cada grupo.
Lo primero que habría que hacer es destetar en la manga con tranquilidad, sin gritos, golpes o perros que asusten a los animales.
Darío Colombatto, consultor ganadero.
Los podemos dejar en corrales con buenos alambrados fijos por una semana, con amplia disponibilidad de agua fresca y limpia (un animal estresado aumenta mucho su pérdida de agua) y, hablando de destetes de 4-5 meses de edad en adelante, proporcionarles rollo/fardos o incluso pellets de alfalfa a voluntad. En estas circunstancias el animal debe comer, y lo único que le enseñó la mamá a comer hasta ese momento es pasto (salvo el caso del creep feeding ya comentado).
Luego de esta semana, en donde incluso se les puede hacer un entrenamiento en alambrado eléctrico, los terneros están listos para, de acuerdo con su peso vivo y los recursos forrajeros con los que contemos, salir al campo o permanecer en el corral con dietas de crecimiento, que le permitan mantener su curva de ganancia de peso lo más cercana a los 800 gramos por día, de modo tal de pagar la comida que se les entrega y devolverla en términos de relación músculo-hueso (futura alta área de ojo de bife).
Antes de salir al campo o al corral, el médico veterinario deberá aplicar el plan sanitario preventivo anteriormente planificado (se supone que el estrés ya ha bajado lo suficiente como para que las aplicaciones funcionen). Este período a corral tendrá una duración variable, de acuerdo con los objetivos productivos y el forraje disponible. En caso de salidas directamente a pasto, aun cuando se trate de pasturas o verdeos, nuestra recomendación siempre es que salgan cuando ya pesen más de 190 kg, de tal forma de poder tener una buena capacidad de ingesta para tener buena ganancia de peso (en estos casos, nuestro objetivo de ganancia de peso debería ser de un piso de 500 g/día).
Como vemos, el destete es un momento muy importante en la vida del animal y puede comprometer la renta del proceso de recría si no se procede adecuadamente. Por supuesto, como casi todos los temas en ganadería, esto no se agota en una mera columna de opinión: queda mucha tela para cortar.
(*) Ing. Agr. Darío Colombatto, PhD. Profesor titular Fauba – Investigador INPA-Conicet – Consultor internacional en ganadería de carne.
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El destete puede definirse como la separación física del binomio vaca-ternero, de tal forma que este último inicia su etapa de crecimiento para cumplimentar diferentes objetivos productivos. En las hembras, estos objetivos pueden ir desde recría para ser vaquillonas de reposición (futuras madres) o ser engordadas para faena, mientras que los caminos de los machos castrados pueden ser recría para luego ser terminados como novillitos o novillos, dependiendo de la duración del proceso y el peso al que son finalizados y enviados a mercado.
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