Histórico: Alcaraz venció a Djokovic en Australia y rompió el récord del Grand Slam

El español se coronó en Melbourne y ya tiene el único major que le faltaba. Completó el 4-4 con apenas 22 años.

Carlos Alcaraz conquistó este domingo el Abierto de Australia y se convirtió en el jugador más joven de la historia en completar la colección del Grand Slam. El español derrotó 3-6, 6-2, 6-3, 7-5 al diez veces campeón Novak Djokovic, algo inédito en Melbourne, para alzar el séptimo major de su carrera y grabar su nombre en los libros con apenas 22 años. La Rod Laver Arena se puso en pie para reconocer una gesta inmensa, aclamando a un jugador que aumula hitos sin precedente con absoluta naturalidad.

En un torneo acostumbrado a los grandes campeones, el murciano se convirtió en el sexto jugador de la Era Abierta capaz de colocar los cuatro trofeos del Grand Slam en su vitrina. Desde hoy, figuras eternas como Rod Laver, Andre Agassi, Roger Federer, Djokovic y Rafael Nadal miran desde a Alcaraz como un nuevo compañero en la leyenda del deporte.

La buena onda reinó durante la premiación.

La palabra del campeón


«Nadie sabe lo duro que he estado trabajando para ganar este torneo. He buscado mucho este momento. La pretemporada fue una montaña rusa emocional. Mi equipo me ha ayudado a hacer las cosas correctas cada día. Debo estar muy agradecido a todas las personas que están a mi lado», dijo Alcaraz tras convertirse en el segundo campeón español en Melbourne tras Rafael Nadal, testigo de la hazaña en el estadio.

Charly y el trofeo que le faltaba. Sumó su séptimo GS.

«Se me hace raro ver a Rafa en las gradas. Creo que es la primera vez que me ve jugar a nivel profesional si no me equivoco», dijo el murciano. «Te veía cuando tenía 14 o 15 años, ha pasado algún tiempo. Es un honor jugar delante tuyo. Tuvimos bonitas batallas en pista. Ahora, verte asistir a mi partido es un privilegio», agregó.


La brecha generacional


Por encima de cualquier bocado a la historia, el partido descansaba sobre una pregunta. ¿Qué peaje cobraría a ambos las agotadoras semifinales del viernes? A sus 38 años, Djokovic buscaría su combustible en la adrenalina. Con la juventud a favor, una clave natural para acumular esfuerzos, Alcaraz tenía en el reloj un aparente aliado. Entre deportistas acostumbrados a romper la lógica, sin embargo, ningún factor dictaría por sí mismo el desenlace.

Alcaraz desde el fondo. Con un tenis muy sólido, revirtió la final ante Nole.

Djokovic, también, disputaba la final tras salvar la vida en Melbourne. En los cuartos de final, donde la retirada de su rival le mantuvo en el torneo, Lorenzo Musetti rompió los esquemas del balcánico aferrado a un juego versátil, donde la variedad de golpes desafió la impecable anticipación del 10 veces campeón. Ese abanico de recursos, algo natural en el juego de Alcaraz, amenazaba con aparecer de nuevo en el partido por el título. Un estilo que el murciano necesitaría aplicar para firmar algo inédito en la historia del tenis: derrotar a Novak con el trofeo del Abierto de Australia en juego.


Alcaraz los paso a todos


Carlos Alcaraz 22 años, 272 días, Abierto de Australia 2026
Björn Borg 23 años, 4 días, Roland Garros 1979
Rafael Nadal 24 años, 3 días, Roland Garros 2010
Mats Wilander 24 años, 21 días, US Open 1988
Pete Sampras 24 años, 29 días, US Open 1995
Roger Federer 24 años, 174 días, Abierto de Australia 2006
Rene Lacoste 24 años, 336 días, Campeonato Francés 1929


Buen arranque de Nole, mejor respuesta de Charly


Djokovic, ganador en sus 10 finales previas, empezó el duelo planteando un pulso al tiempo. Obligado a recortar el peso de los peloteos, se abrazó a dos golpes fundamentales. Un servicio impecable y una derecha decidida, claves para derrocar a Jannik Sinner dos días antes, aparecieron de nuevo en el nacimiento del partido. Con ellos se impulsó en una primera manga sensacional, donde la Rod Laver Arena jaleó al jugador más intratable de las últimas dos décadas. Una rotura fue suficiente para colocar al de Belgrado con el marcador a su favor.

Novak comenzó efectivo con el saque y firme con su derecha. Después sufrió al mejor Alcaraz.

El fondo de la pista fue tradicionalmente el feudo de Novak. Con 16 años menos en las piernas, Alcaraz apareció dispuesto a ocupar ese territorio. El español respondió en un segundo set vibrante, convirtiendo cada punto en una batalla al límite. Una defensa imposible entregó al murciano la grieta en el cuarto juego (3-1), introduciendo el partido en una alternancia de fuerzas oculta hasta ese momento. Alcaraz protegió la ventaja con el alma y devolvió el partido a la igualdad inicial.

En el corazón del partido, la tercera manga apareció para marcar una diferencia física entre ambos. Alcaraz encontró en la derecha una autoridad nunca antes vista en el duelo, castigando los movimientos de un Djokovic con síntomas de fatiga. El español recorrió la pista con una soltura maravillosa, rompiendo el servicio del serbio en el quinto juego para nunca mirar atrás. Aunque Novak puso el corazón en cada golpe, algo perenne a lo largo de su carrera, el ímpetu de Carlos fue suficiente para tomar el control del marcador.

Llegar absolutamente a todas. La gran virtud de Alcaraz.

El español apretó los dientes para vaciar las piernas de Djokovic, exigido desde el primer turno de servicio en el cuarto set. Ambos se enzarzaron en la manga más ajustada del encuentro, donde Novak mantuvo la igualdad hasta el 5-5, poniendo al estadio al borde de las butacas. Combinando derechas pesadas como el plomo con delicadas dejadas, justo antes de llegar al desempate, Alcaraz encontró el último golpe el camino hacia la gloria, asegurando su primera victoria en el Abierto de Australia.


La palabra de Nole


«Enhorabuena, Carlos. Has hecho un torneo increíble. A tu entrenador, a tu familia, a tu equipo,… Creo que las mejores palabras para describir lo que estás haciendo son histórico o legendario», dijo Djokovic, antes de bromear. «Enhorabuena y te deseo lo mejor para el resto de tu carrera. Eres muy joven, al igual que yo tienes mucho tiempo por delante. Me aseguraré de que nos veamos muchas más veces en los próximos 10 años«.

Alcaraz respondió. «Me gustaría hablar sobre Novak. Se merece una ovación. Me dices que hago cosas increíbles, pero tu ejemplo es inspirador. No solo para los tenistas, sino para deportistas de todo el mundo. Trabajando de forma correcta cada día junto a tu equipo en cada torneo al que vas, haciendo un tenis fantástico,… Para mí es un honor compartir el vestuario y la pista [contigo] y verte jugar. Muchas gracias por lo que estás haciendo».

El murciano completó así otro capítulo generacional. Tras convertirse en el primer jugador capaz de vencer a Djokovic en múltiples finales de Wimbledon, logró la gesta sin precedente de tumbarlo con la copa de Melbourne sobre la mesa. Una victoria con la que recupera el equilibrio (5-5) en el historial ante el serbio, incluyendo un balance impecable (3-0) en finales de Grand Slam.

Alcaraz entra en la historia del deporte trascendiendo ya los récords de precocidad, algo que ha acumulado desde el inicio de su carrera. Con siete grandes en sus manos, los mismos que figuras como John McEnroe o Mats Wilander, es ya el noveno hombre con más trofeos individuales de Grand Slam en la Era Abierta. Un pulso entre leyendas que apenas acaba de comenzar.

Charly junto a todos los integrantes de su equipo. Esta historia recién empieza…

Carlos Alcaraz conquistó este domingo el Abierto de Australia y se convirtió en el jugador más joven de la historia en completar la colección del Grand Slam. El español derrotó 3-6, 6-2, 6-3, 7-5 al diez veces campeón Novak Djokovic, algo inédito en Melbourne, para alzar el séptimo major de su carrera y grabar su nombre en los libros con apenas 22 años. La Rod Laver Arena se puso en pie para reconocer una gesta inmensa, aclamando a un jugador que aumula hitos sin precedente con absoluta naturalidad.

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