Bariloche: carga con una condena por homicidio y otra por abuso sexual, se las unificaron en 15 años
Cometió los delitos entre 2015 y 2022 y ahora cumple prisión domiciliaria en Comodoro Rivadavia. Padece graves enfermedades y no irá a prisión.
Un hombre arrastraba desde hace casi cuatro años una condena por homicidio agravado a diez años y ocho meses de prisión y al poco tiempo, sumó otros diez años por un hecho de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado, que le fueron unificados hoy en una pena de 15 años.
El acuerdo fue propuesto en conjunto por la fiscalía y la defensa, y ratificado por el tribunal de juicio que conformaron los jueces Gregor Joos, Romina Martini y Martín Arroyo.
La condena por ambos hechos recayó sobre Jonathan Lillo, quien en la actualidad vive en Comodoro Rivadavia, bajo prisión domiciliaria, y necesita atención médica permanente, dado que padece HIV y tuberculosis.
La fiscal Betiana Cendón dijo que el acuerdo debió cerrarse antes, pero en 2022 quedó pendiente, porque cuando recibió la segunda condena (por el abuso sexual), la primera todavía no estaba firme.
Dijo haber recibido una notificación desde Comodoro Rivadavia por una nueva causa de agresión con arma blanca atribuida a Lillo, que habría ocurrido hace poco, un día que “se retiró de su vivienda”.
Dijo que, en consecuencia, era más urgente todavía acordar la unificación de penas de Lillo, antes de que el juzgado de la ciudad chubutense resuelva su nueva situación procesal.
El defensor Marcos Ciciarello adelantó su conformidad con la pena única de 15 años, dijo que lo había hablado con su representado y no tenía objeciones, y reseñó sus problemas de salud, que son de larga data. Dijo que antes del último incidente había cumplido “más de tres años de prisión domiciliaria, sin inconvenientes”.
Insistió en que los informes médicos desaconsejaron su alojamiento en un establecimiento penal, dado que el encierro “es una dificultad para llevar una vida con este tipo de patologías”, además de los riesgos de contagio que representaría para otros presos. El defensor subrayó la necesidad de que Lillo mantenga “un tratamiento sin interrupciones, a fin de no aumentar la carga viral”.
Los dos graves delitos que le imputaron
El acusado recibió su primera condena en abril de 2022, en un juicio abreviado, cuando aceptó haber matado de un disparo a Matías Aguirre en la puerta de un colegio secundario del barrio San Francisco III, el 6 de junio de 2015. Pocos días después fue condenado también por hechos de abuso sexual agravado, cometidos contra una menor, en un período que se extendió entre 2018 y 2022. También esa causa se resolvió en juicio abreviado.
El juez Joos dijo que el imputado tuvo en su momento el derecho de un juicio único por todos los hechos y no haber accedido para él fue una “desventaja” a tener en cuenta, ya que modifica el cómputo de las penas.
El tribunal, luego de una breve deliberación, aceptó el acuerdo propuesto por la fiscal y el defensor. Consideró que la solución está “debidamente motivada” y más aún si se tiene en cuenta la situación de salud del condenado, “con dos enfermedades gravísimas de pronóstico difícil”.
Un hombre arrastraba desde hace casi cuatro años una condena por homicidio agravado a diez años y ocho meses de prisión y al poco tiempo, sumó otros diez años por un hecho de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado, que le fueron unificados hoy en una pena de 15 años.
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