50 años de Face Value: Phil Collins descubre la caja de ritmos en su primer disco solista
El 13 de febrero de 1981, el líder de Genesis editó Face Value, su primer disco solista, que abre con el célebre “In the Air Tonight”. Se destacan los vientos, los sintetizadores y las cajas de ritmos.
¿Cómo fue que un disco surgido de un sentimiento tan profundamente humano como el desamor haya encontrado su origen musical en un frío aparato electrónico?
Face Value, el disco que dio inicio a la exitosísima carrera solista de Phil Collins es la consecuencia de una dolorosa circunstancia personal del ya por entonces líder de Genesis: el derrumbe de su matrimonio y el consecuente abandono de parte de su esposa.
Sin embargo, no fue a través de un piano o una guitarra que el baterista sublimó tanta tristeza, sino con una caja de ritmos, la flamante Roland CR-78 recién salida de la fábrica, literalmente.
En 1978, la fábrica Roland le obsequió a cada uno de los músicos de Genesis un modelo del por entonces -y durante bastante tiempo- controvertido aparato, el primero en su especie por cierto.
A Collins, que era baterista por sobre todas las cosas, al principio no le causó mucha gracia ese aparato que, de evolucionar lo suficiente, podía reemplazarlo. Lo rechazó, pero luego lo aceptó. Se lo llevó a su casa y -por el momento- lo dejó ahí.
Phil Collins y la cajita musical
Por entonces, su casa era un enorme espacio solo habitada por él y sus instrumentos, ya que su esposa lo había dejado y junto a ella, el pequeño hijo de ambos. Abrumado por el dolor, la frustración y la tristeza por un matrimonio que se desmoronaba indefectiblemente, Collins hizo lo obvio: música.
Pero hizo algo más. Enchufó la caja de sonidos y probó. Tocó algunas teclas y lo que escuchó no le disgustó del todo. Al parecer, aquel aparato (literalmente) del futuro no era tan malo después de todo. Siguió jugando y lo que salió le gustó aún más. Así nació “In The Air Tonight”, la canción que abre mucho más el primer disco solista de Phil Collins.
Por supuesto que el detalle que hizo del primer single solista de Collins el hit global que aún sigue siendo no es precisamente los arreglos salidos de la caja de sonido, sino el sorprendente fill de batería que rompe la canción.
Grabado entre junio de 1980 y enero de 1981 y publicado el 13 de febrero de 1981, Face Value contiene mucho de lo habrá en casi toda la discografía solista de Phil Collins, por caso, los vientos. No los hay en la música de Genesis, sí en cambio, y mucho, en sus composiciones solistas. Lo que revelaron los arreglos de vientos en Face Value fue el gusto de Collins por la música negra y el universo Motown. No por nada estuvieron a cargo de la sección de vientos de Earth, Wind & Fire.
Otro aspecto revelador en Face Value es el de Phil Collins como pianista. Así como no era cantante hasta que Peter Gabriel decidió irse de Genesis, tampoco era pianista hasta que, sin el genio de Tony Banks en las teclas, decidió ser el pianista de sus propias baladas.
Las maquetas de lo que luego serían las canciones de Face Value se hicieron en simultáneo a la producción de Duke, décimo álbum de Genesis, pero apenas el segundo siendo un trío bajo el liderazgo de Collins.
De hecho, varias de esas maquetas fueron pensadas para Duke. De ellas, solo “Misunderstanding” fue para Genesis. Collins descartó el resto por considerarlas muy íntimas. Otra pieza descarafue “Against All Odds”, publicada tres años después como single. Face Value prescindió de “Misunderstanding” y “Against All Odds” y aun así fue un éxito absoluto. Bueno, así de sobrado estaba Phil Collins por entonces.
Face Value abre con la celebérrima «In tha Air Tonight», una canción que intimida por el frío de las máquinas de ritmo y los sintetizadores y lo oprimido y oscuro de su audio. Pero todo esto no se repetirá en el resto de las canciones. Más bien lo contrario.
Le sigue la bellísima “This Must Be Love”, inspirada en un nuevo amor. Aquí hay algo para decir: la intro con la caja de ritmos seguido de un colchón sonoro hecho de sintes la emparenta con los composiciones de Charly García de los primeros 80. No es casualidad: ambos usaron el mismo juguete electrónico. O casi. Tanto en Yendo de la Cama al Living como en Clics Modernos, García usó el Roland TR-808, sucesor del CR 78 de Collins.
En “Behind the Lines” hacen su debut los vientos en la música de Collins, tan característicos de sus canciones solistas. Curiosamente, la canción está firmada por los tres Genesis. En “The Roof is Leaking” y “Droned” Collins se sienta por primera vez al piano y sobresale. En “Hand in hand”, la intro parece sacada de Clics Modernos. Pero solo la intro. Es una pieza instrumental donde vuelve a destacar los arreglos de vientos, pero, sobre todo, sobresale la faceta baterista de Collins. Hasta aquí, el lado A.
El B abre con ‘I Missed Again’, una especie de viaje en el tiempo pues así es como sonarán lo clásicos solistas de Collins. Sí, los vientos fanky otra vez. Pero “You Know What I Mean” rompe otra vez con el baterista de regreso al piano melanco. “Thunder and Lightning” es lo más cercano al sonido Genesis. Le siguen la animada “I’m Not Moving” y la intimista If Leaving Me Is Easy» y su delicada intro de saxo alla George Michael.
La joya del disco está en su última track: una versión muy lograda de “Tomorrow Never Knows”. Miren que había temas de Los Beatles para versionar, pero meterse con este experimento psicodélico fue toda una osadía. Y fue perfecta.
¿Cómo fue que un disco surgido de un sentimiento tan profundamente humano como el desamor haya encontrado su origen musical en un frío aparato electrónico?
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