Perla Cónsoli: último testigo de la provincialización de los territorios nacionales

Por Beatriz Chávez

El 19 de febrero ppdo.–próxima a cumplir noventa y siete años-ha partido de esta vida aquella mujer que viajó, junto a una gran comitiva neuquina, a Buenos Aires a solicitar la provincialización de los territorios nacionales en la década del ´50. Sin dudas, Perla Cónsoli es una personalidad cuyos logros alcanzan el nivel de lo que el tiempo no puede borrar. Vamos a recordar la historia familiar que hemos narrado en varias oportunidades al homenajear a Perla y a su hermana Nora.

Su papá don José era de Alberobello, Puglia. Había partido del Puerto de Génova en 1914. Sus padres y cinco hermanos rumbearon hacia Estados Unidos; José y un tío viajaron a Brasil por el término de unos meses, y luego a Buenos Aires: la idea era viajar a Estados Unidos a reencontrarse con la familia.

En la Argentina comenzó a trabajar en el mercado del Abasto: estuvo unos 9 años, tiempo en el que aprendió mecánica. Entonces unos amigos le comentaron que en Bahía Blanca necesitaban mecánicos para las máquinas trilladoras. Por ese motivo se instaló en la cercana localidad de Médanos. Allí conoció a Juana Sgammini, una joven hija de italianos procedentes de Ascoli Piceno.

Sus hermanos eran Ercilia, esposa de Rogelio Rodríguez, recordado neuquino, militante del peronismo local; Rosita, esposa de Orlandino Cesetti, cuyo hijo, el Ing. Jorge Cesetti, creó la emblemática empresa de sistemas de comunicaciones, marca distintiva de Neuquén; Angelita, Ricardo y Marino. De la unión de José y Juana nacieron, en Médanos, Vicente, Nora, Perla y Norma; en Neuquén nació Buby. Perla nació el 23 de marzo de 1929, estudió en la Escuela N° 2 de Neuquén Capital; siempre trabajó en la empresa familiar, Cónsoli SA. Además, desde joven, se desempeñó en política, en Centenario y en toda la provincia; desde esa época ya conocía a la familia Sapag. Integró varias comisiones en Centenario, la cooperadora del Hospital, el Club Centenario, fundado por su padre.

Con su hermana Nora formó la rama femenina del Peronismo:  fue primera electora en la primera elección del MPN en 1962, y última sobreviviente de ese MPN: la tercera reunión para formar el partido fue en la casa de José Cónsoli en 1958, según recuerda su nieto. Uno de los puntos más altos de la carrera cívica y política de Perla fue integrar la delegación de peronistas que partió a Buenos Aires a entrevistarse con el presidente Juan DomingoPerón para solicitarle la provincialización de los Territorios Nacionales.

Aquella mañana fueron recibidos en el Salón Blanco de la Casa Rosada por un presidente enfundado en uniforme de gala y rodeado de sus edecanes: Perón estrechó una a una las manos de los jóvenes que, luego de 24 horas de viaje en tren, arribaron a la Capital Federal llevando 25 mil firmas de habitantes que solicitaban la concreción de tan ansiado sueño: que los territorios nacionales se convirtieran en provincias. La primera noche a bordo del tren, pasaron por la estación Bahía Blanca, y allí dialogaron con la prensa local, todos tenían la esperanza de lograr tamaña empresa.

El pedido estaba justificado: los otrora territorios nacionales no tenían derechos políticos y por ello, entre muchas otras carencias, no podían elegir a sus autoridades. Ya se encontraba en Buenos Aires el delegado del territorio neuquino en el Congreso Nacional, Sr. Pedro J. San Martín, quien había dicho “Nosotros ni para votar servimos”.

A poco de las primeras reuniones se promulgó la Ley que declaró provincias a los Territorios Nacionales de Formosa, Neuquén y Río Negro en 1955; posteriormente se sumarían Chubut y Santa Cruz. Tres años antes, en 1952, se habían provincializado La Pampa y Chaco. El último territorio en provincializarse fue Tierra del Fuego. La caída del gobierno peronista en 1955 postergó la ansiada provincialización, los territorios nacionales fueron intervenidos hasta que sancionaron sus Constituciones provinciales y la elección del Primer Gobierno democrático- Edelman – Asmar.

En la foto que acompaña el escrito vemos, de izquierda a derecha de la foto, a Perla, Tita Druscobich, Norma y Nora Cónsoli, hermanas de nuestra homenajeada, en las escalinatas del Comando del Ejército, sobre la Avda. Argentina cuando recién acababa de construirse el edificio, década del ‘50. La familia Cónsoli tuvo sus inicios en el rubro mecánico para consolidarse después en la comercialización de combustibles y lubricantes.

Perla vivió con el permanente cuidado de su sobrino Ricardo quién la atendió hasta sus últimos momentos.

Nuestro Homenaje en el Día de la Mujer a ella, a sus hermanas y en sus nombres a todas las mujeres que escribieron y continúan escribiendo la historia de nuestra Nor Patagonia con el claro ejemplo de su trabajo cotidiano.


El 19 de febrero ppdo.–próxima a cumplir noventa y siete años-ha partido de esta vida aquella mujer que viajó, junto a una gran comitiva neuquina, a Buenos Aires a solicitar la provincialización de los territorios nacionales en la década del ´50. Sin dudas, Perla Cónsoli es una personalidad cuyos logros alcanzan el nivel de lo que el tiempo no puede borrar. Vamos a recordar la historia familiar que hemos narrado en varias oportunidades al homenajear a Perla y a su hermana Nora.

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