Compró una casa china, esperó cuatro meses y la instaló en una hora: cómo son las viviendas modulares que ganan terreno en Argentina
Las casas prefabricadas plegables importadas desde China se convirtieron en una de las alternativas más comentadas del mercado inmobiliario argentino por su rapidez de instalación y su menor costo frente a la construcción tradicional.
Mientras los costos de la construcción tradicional continúan elevados, las viviendas modulares importadas aparecen como una alternativa.
Construir una casa en pocos días y a un costo considerablemente más bajo que una obra convencional dejó de ser una idea futurista. Las viviendas modulares prefabricadas importadas desde China comenzaron a ganar popularidad en Argentina gracias a un sistema que permite transportar la casa dentro de un contenedor y dejarla lista para habitar en apenas una hora.
Uno de los casos que más repercusión generó fue el de Leticia Leites, una mujer de Santa Fe que decidió apostar por este sistema luego de evaluar los costos de la construcción tradicional. Tras realizar la compra mediante un importador, esperó cuatro meses hasta que la vivienda llegó al país y pudo instalarla en su terreno.
Cómo son las casas chinas que llegan en un contenedor
Estas viviendas corresponden a un sistema de construcción modular plegable. Se fabrican íntegramente en China, se transportan en contenedores marítimos estándar y, una vez en destino, se despliegan mediante una grúa hasta alcanzar su tamaño definitivo.
Las estructuras están construidas principalmente con acero y paneles de alta resistencia, e incluyen gran parte de las instalaciones ya terminadas. Las unidades llegan con:
- Cocina instalada.
- Baño completamente equipado.
- Instalaciones eléctricas y sanitarias prearmadas.
- Ventanas y puertas con persianas.
- Revestimientos interiores terminados.
«Es una casa que se va ensamblando. Viene con los muebles de cocina, el baño listo. En una hora la abrís y, efectivamente, tenés la casa armada», explicó Leticia tras compartir su experiencia.
Según relató Leticia, el proceso de adquisición comenzó con una etapa de diseño y personalización junto a la empresa fabricante.
«El primer mes hablás con los fabricantes chinos y empezás a elegir colores, ventanas y terminaciones. Ellos te dan un diseño base y después uno le va haciendo modificaciones», señaló.
Una vez definidos los detalles, la construcción de la vivienda demora aproximadamente un mes, período durante el cual el fabricante envía actualizaciones del avance de obra. Posteriormente comienza el proceso de exportación, traslado marítimo, nacionalización y transporte interno.
Cuánto cuesta una casa prefabricada importada
El principal atractivo de este sistema es su precio. Actualmente, el costo ronda los 700 dólares por metro cuadrado, prácticamente la mitad del valor promedio de una construcción tradicional en Argentina.
Por ejemplo, una vivienda de 72 metros cuadrados, considerada la versión más grande disponible dentro de este formato, tiene un valor aproximado de 50.000 dólares.
La inversión suele incluir:
- Fabricación de la vivienda.
- Transporte marítimo.
- Trámites aduaneros.
- Flete hasta el terreno.
En comparación, construir una vivienda tradicional en Argentina puede superar los 1.400 dólares por metro cuadrado, mientras que las casas prefabricadas nacionales suelen ubicarse entre 1.000 y 1.200 dólares por metro cuadrado.
Entre los principales beneficios de estas viviendas aparecen la rapidez de construcción, el menor costo y la posibilidad de personalización. Además, una vez desplegadas, solo resta conectarlas a los servicios públicos o a sistemas autónomos.
Sin embargo, especialistas recomiendan evaluar algunos aspectos antes de concretar la compra, como las garantías, la calidad de los materiales, los tiempos de importación y las posibles demoras o daños durante el traslado internacional.
Una tendencia que crece en el país
La experiencia de Leticia se volvió viral porque resume una tendencia que comienza a consolidarse en Argentina: la búsqueda de soluciones habitacionales más rápidas, económicas y flexibles.
Mientras los costos de la construcción tradicional continúan elevados, las viviendas modulares importadas aparecen como una alternativa cada vez más considerada por quienes buscan acceder a una casa propia en menos tiempo y con una inversión inicial más baja.
Construir una casa en pocos días y a un costo considerablemente más bajo que una obra convencional dejó de ser una idea futurista. Las viviendas modulares prefabricadas importadas desde China comenzaron a ganar popularidad en Argentina gracias a un sistema que permite transportar la casa dentro de un contenedor y dejarla lista para habitar en apenas una hora.
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