Uno de los economistas más reconocidos del país advierte: “La inversión fuerte vendrá cuando se despeje la incertidumbre por las elecciones de 2027”
ENTREVISTA │ Orlando Ferreres, director de la consultora OJF & Asociados y ex vice ministro de economía al inicio de la gestión Menem, dialogó mano a mano con RÍO NEGRO. El especialista se entusiasmó con el superávit comercial de junio, valoró el rumbo del programa económico, señaló el atraso del tipo de cambio y anticipó que este año Argentina crecerá un 3%.
Orlando Ferreres, economista.
La economía argentina sigue arrojando claroscuros. El consumo sigue sin repuntar, los salarios pierden la carrera contra los precios y las familias están sumidas en deudas. Como contracara, la inflación muestra una senda descendente, el dólar se mantiene estable, el riesgo país se ubica en mínimos históricos y el Indec acaba de dar a conocer el saldo comercial positivo semestral más alto desde 2009.
“Le envié un mensaje al ministro Luis Caputo para expresarle mis felicitaciones hoy por el 404,1% de incremento anual en el superávit comercial, relata el economista Orlando Ferreres.
El reconocido especialista, titular de la consultora OJF & Asociados, dialogó mano a mano con RÍO NEGRO, valoró el rumbo del programa macroeconómico y señaló los desafíos que enfrenta la gestión de cara a un año complejo en materia política y financiera.
PREGUNTA: ¿Cuál es su mirada acerca de la coyuntura?
RESPUESTA: En general, tanto la parte fiscal como del Banco Central y del sector externo están dando bien, a pesar de que el tipo de cambio no crece tanto como uno esperaría. Pero el saldo del balance comercial fue increíblemente alto, un aumento interanual del 400,4,1%. Un número espectacular. Evidentemente que todas las exportaciones, no solo del agro, sino también de petróleo y Vaca Muerta, están generando esa dinámica. El superávit comercial va a terminar el año en U$S 21.000 millones. Después, en materia de salario real en el mes de mayo bajó un 3% interanual. Es una explicación muy buena del consumo no tenemos, pero yo creo que va a mejorar en el segundo semestre. Además, la inflación viene con tendencia a bajar. Lo que no anda para nada es la inversión bruta interna fija.
P: ¿A qué atribuye la falta de inversión con un gobierno abiertamente pro mercado?
R: No hay ánimo para invertir porque la gente que tiene que poner dinero en una máquina, en una fábrica, o en cualquier explotación, piensa por lo menos a cinco años, y tenemos las elecciones presidenciales en el 2027 que ponen en duda ese tipo de pronóstico a cinco años. Y por otro lado el consumo tampoco está aumentando mucho. Esa combinación da para una inversión que es entre el 14% y el 16% del PBI. Hay países que tienen hasta 40% de inversión como China, por lo menos hay unos 10 países que invierten cerca del 30%, Chile está en el 25%. Es decir que estamos lejos.
«El Banco Central debe tener un solo objetivo: mantener el valor de la moneda. La reforma que propone el gobierno va en ese sentido, y es correcto».
Orlando Ferreres, economista
P: Las importaciones no crecen tanto pese al atraso cambiario ¿eso puede ser señal también de lo que pasa con la actividad?
R: No es que no crecen, crecen menos, pero siguen creciendo. Lo que pasa es que las exportaciones son un boom impresionante. Para un país que crece al 3% anual como va a crecer la Argentina este año, las importaciones creciendo al 7,4% es un número razonable, pero lo que crece mucho son las exportaciones. Dentro de la demanda tenemos el consumo que el privado casi no crece y el público decrece, después tenemos las exportaciones que crecen muchísimo y la inversión que decrece. Y por el lado de la oferta tenemos el producto bruto que crece 3% y las importaciones que crecen 7,4%. Este es el cuadro de la Argentina de hoy.
P: ¿A qué atribuye la poca velocidad en el crecimiento del consumo privado?
R: Básicamente no hay mucho crédito. El crédito es caro en términos de tasa de interés y el salario real y las jubilaciones reales tampoco crecen mucho. Recordemos que los bancos tienen 45% de efectivo mínimo, que es un número muy grande para poder desarrollar un país. O sea tendría que normalizarse ese punto para poder ver cómo sigue la economía, pero el gobierno le tiene miedo también a que el tipo de cambio se dispare y por lo tanto lo va haciendo con mucha cautela.
P: Con los encajes a ese nivel ¿Qué pasaría si esos pesos vuelven a la calle? ¿Irían a consumo y producción o se volcarían al dólar?
R: Es difícil saberlo porque hay que adivinar. Yo creo que si hay más liquidez siempre existe el riesgo de que una parte se vaya al dólar, porque a la gente le gusta ahorrar en moneda que no sea afectada por la legislación local. Pero también creo que hay mucha inversión en dólares “oculta” que se acerca al PBI de un año, o sea U$S 500.000 a 600.000 millones. Si de eso entrara el 10% nada más a inversiones, produciría un impacto impresionante. No está entrando porque la gente espera ver los resultados, espera confianza con mayúsculas y eso solamente se puede despejar con las elecciones de octubre del 27.
P: En ese sentido ¿Por qué la ley inocencia fiscal no traccionó lo que se esperaba?
R: Es el mismo tema, confianza en lo que pasará en las elecciones de octubre del 27 ¿Creemos qué va a ganar Milei y todo sigue bien? Entonces podemos hacer todo ese tipo de operaciones. Pero si ganara otro que tuviera otras ideas quizás no. Entonces la gente ante la duda se queda esperando. El efecto de la reforma que acaban de presentar va a ser parecido, no va a generar confianza suficiente. Lo que necesitamos que nos pase como en Uruguay, Brasil, Chile o Perú, que el gobierno puede cambiar a la derecha o a la izquierda, y no cambia la política económica, aunque cambie la política general. Es fundamental lograr algo así.
«Necesitamos ser como Uruguay, Brasil, Chile o Perú, dónde el gobierno puede cambiar a la derecha o a la izquierda, y no cambia la política económica».
Orlando Ferreres, economista
P: ¿Qué opina sobre el proyecto de la reforma de la carta orgánica del Banco Central?
R: Hace poco propuse un artículo donde decía que el Banco Central debe tener un solo objetivo: mantener el valor de la moneda. Me parece que la reforma va en ese sentido y es lo mismo que propuse cuando estuve en el gobierno en 1989, cuando sacamos la Ley de Emergencia Económica y reformamos la carta orgánica del Banco Central. En esa época pusimos un cartel en la entrada del Banco Central que decía “la función del Banco Central es mantener el valor de la moneda”. Luego en el 2012 llegó Marcó Del Pont y como presidenta del Banco Central y puso cinco objetivos, entre otros mantener el equilibrio del sector externo, ser agente financiero del Estado, mantener el valor de la moneda. Es imposible que el BCRA asuma todas esas funciones. Aun así, no nos olvidemos que Milei quería eliminar el Banco Central, y ahora busca reformar la carta orgánica. Es un gran avance.
P: Más allá del RIGI ¿Hace falta algún otro mecanismo de incentivo a la producción?
R: Hasta ahora el gobierno ha actuado a través del RIGI general, que da 25% de impuesto a las ganancias en vez de 35%, y el RIGI para empresas PyME, que da algunas ventajas impositivas y otras de amortización. Además ahora, el Super RIGI para proyectos mayores a U$S 1.000 millones. Es cierto que la recaudación, si eso se ejecutara, caería bastante en el futuro, con lo cual complicaría, o por lo menos haría entrar al gobierno en una situación poco compleja. Es cierto que hasta ahora no dio resultado, pero hay bastantes proyectos del RIGI general y se van aprobando. O sea que eso, a medida que pasa el tiempo, va a funcionar. Pero el gobierno no hace algo específico, en los términos tradicionales, para generar mayor confianza.
P: El resultado fiscal de junio fue el primero con déficit en la gestión Milei ¿Qué espera en los meses subsiguientes?
R: Este mes se pagan los medios aguinaldos. O sea que tiene un gasto un 50% más alto que los otros meses. No creo que en julio o agosto los demás meses tengan ese déficit. Esperemos que se mantenga el superávit fiscal que es la clave del gobierno. El gobierno empezó su modelo por ahí. No empezó por ningún otro lado. Es fundamental y tiene que encontrar la vuelta para mantener el superávit fiscal. Estaremos preocupados si pasamos a tener déficit. Es cierto que en junio tuvimos un déficit importante. Pero aún así esperamos que julio, agosto o septiembre, todos los demás meses del año hasta diciembre, tengamos superávit y no tengamos un problema ahí por ahora.
Perfil
Orlando J. Ferreres es graduado en Economía (UBA) y cursó el Advanced Management Program de Harvard Business School. Es Doctor en Economía por la UCA.
En 1989 fue vice ministro de economía de la Nación, al inicio de la gestión Menem.
En el año 1991 fundó Orlando J. Ferreres & Asociados, compañía de asesoramiento económico e investment banking, de la que aún es director ejecutivo.
La economía argentina sigue arrojando claroscuros. El consumo sigue sin repuntar, los salarios pierden la carrera contra los precios y las familias están sumidas en deudas. Como contracara, la inflación muestra una senda descendente, el dólar se mantiene estable, el riesgo país se ubica en mínimos históricos y el Indec acaba de dar a conocer el saldo comercial positivo semestral más alto desde 2009.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios