“El mandato de Weretilneck es de cuatro años”

Redacción

Por Redacción

Cuando el gobernador Carlos Soria eligió a Alberto Weretilneck como compañero de fórmula lo hizo consciente de que emprendían una lucha muy fuerte y de que sería una tarea de ambos llevarla a cabo costara lo que costase. Lógicamente, su desaparición física significó un golpe enorme, infinitamente mayor incluso que aquel anhelo de hacer de Río Negro una gran provincia. Surge ahí el primer y gran inconveniente: ¿que hacemos? Hubo un gran gesto de madurez política de todos y al unísono, incluida la presidencia de la Nación: respetar la Constitución provincial era el mejor camino. Así comienza esta historia, en la que hasta el cansancio y en cada uso de micrófono, a boca llena, se hacía resaltar lo que en campaña había dicho y prometido Carlos Soria; cada integrante de aquella alianza prometió respetar hasta el último día de gestión lo acordado. Pero, desgraciadamente, en política –y más aún hoy, cuando prácticamente está convertida en un verdadero y gran negocio de pocos–, es lógico y real que pase lo que está pasando: “una lucha por el poder”, una lucha por la caja fuerte. Va Pichetto con algunos de sus seguidores a hablar con la presidenta, a reclamarle cosas, y anuncia como suyos obras y logros que el gobernador se atribuye por su parte y me parece lógico que lo haga, porque para eso es el gobernador, y otros dirigentes que se dicen de primera línea también usan espacios publicitarios para decir lo suyo, que no es otra cosa que buscar posicionamientos. Vale preguntar: ¿qué nos espera, no tanto a los habitantes que ya estamos acostumbrados a vivir bajo gobiernos desprolijos y corruptos, sino a esta rica pero pobre provincia, que pareciera estar condenada al fracaso o una maldición? Estamos en presencia, sin duda, de tiempos difíciles si esto no se encauza hacia la normalidad de un gobierno que llegó para salvar a Río Negro. Pero para eso no hay duda de que los protagonistas, principalmente aquellos que tienen el deber moral de acompañar, deben entender que el mandato de Weretilneck es de cuatro años Rubén Ali Yauhar, DNI 8.211.757 Los Menucos

Rubén Ali Yauhar, DNI 8.211.757 Los Menucos


Cuando el gobernador Carlos Soria eligió a Alberto Weretilneck como compañero de fórmula lo hizo consciente de que emprendían una lucha muy fuerte y de que sería una tarea de ambos llevarla a cabo costara lo que costase. Lógicamente, su desaparición física significó un golpe enorme, infinitamente mayor incluso que aquel anhelo de hacer de Río Negro una gran provincia. Surge ahí el primer y gran inconveniente: ¿que hacemos? Hubo un gran gesto de madurez política de todos y al unísono, incluida la presidencia de la Nación: respetar la Constitución provincial era el mejor camino. Así comienza esta historia, en la que hasta el cansancio y en cada uso de micrófono, a boca llena, se hacía resaltar lo que en campaña había dicho y prometido Carlos Soria; cada integrante de aquella alianza prometió respetar hasta el último día de gestión lo acordado. Pero, desgraciadamente, en política –y más aún hoy, cuando prácticamente está convertida en un verdadero y gran negocio de pocos–, es lógico y real que pase lo que está pasando: “una lucha por el poder”, una lucha por la caja fuerte. Va Pichetto con algunos de sus seguidores a hablar con la presidenta, a reclamarle cosas, y anuncia como suyos obras y logros que el gobernador se atribuye por su parte y me parece lógico que lo haga, porque para eso es el gobernador, y otros dirigentes que se dicen de primera línea también usan espacios publicitarios para decir lo suyo, que no es otra cosa que buscar posicionamientos. Vale preguntar: ¿qué nos espera, no tanto a los habitantes que ya estamos acostumbrados a vivir bajo gobiernos desprolijos y corruptos, sino a esta rica pero pobre provincia, que pareciera estar condenada al fracaso o una maldición? Estamos en presencia, sin duda, de tiempos difíciles si esto no se encauza hacia la normalidad de un gobierno que llegó para salvar a Río Negro. Pero para eso no hay duda de que los protagonistas, principalmente aquellos que tienen el deber moral de acompañar, deben entender que el mandato de Weretilneck es de cuatro años Rubén Ali Yauhar, DNI 8.211.757 Los Menucos

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar