Ladrillos de ceniza volcánica

Luciano Fioranelli y Roger Medel cursan su quinto año en la escuela Don Jaime de Nevares de Villa La Angostura y son los inventores de los ladrillos elaborados a partir de la ceniza volcánica que cayó en 2011, tras la erupción del Puyehue. “El objetivo fue reutilizar un material que en principio parecía que le había hecho mal al lugar donde vivían, pero que pudieron transformarlo en algo valioso”, explicó el profesor Fernando Cantero quien asistió a los alumnos. Los ladrillos se hicieron en base a ceniza volcánica, agua y cemento; y cumplen con las normas nacionales vigentes. Cantero indicó que fueron sometidos a las pruebas neumáticas (de peso y fuerza) y a la de calor, dando resultados positivos. Los ladrillos pueden ser utilizados para cualquier tipo de construcción y hasta para hacer veredas, por ejemplo. Luciano y Roger iniciaron el proyecto pensando en la feria de ciencias que todos los años se hace en la escuela. “Habíamos tenido un mes sin clase, y al ver tanta ceniza empezamos a buscar ideas en internet, yo le pregunté a mi abuelo y lo fuimos elaborando”, recordó Luciano. “Los dos sabemos de albañilería, mecánica y electricidad, así que podíamos hacer los ladrillos”, se entusiasmó Roger, al tener en cuenta que el colegio no tiene una especialidad técnica. Con todas las pruebas de rigurosidad aprobadas estos ladrillos pueden empezar a usarse en acciones concretas. “La propuesta es artesanal, pero está la idea de conseguir una bloquera para hacer una producción solidaria”, remarcó Cantero. “Hay tanta arena y ceniza que estaría bueno que lo usen los municipios, por ejemplo para hacer adoquines”, aseguraron los chicos. (AN)


Luciano Fioranelli y Roger Medel cursan su quinto año en la escuela Don Jaime de Nevares de Villa La Angostura y son los inventores de los ladrillos elaborados a partir de la ceniza volcánica que cayó en 2011, tras la erupción del Puyehue. “El objetivo fue reutilizar un material que en principio parecía que le había hecho mal al lugar donde vivían, pero que pudieron transformarlo en algo valioso”, explicó el profesor Fernando Cantero quien asistió a los alumnos. Los ladrillos se hicieron en base a ceniza volcánica, agua y cemento; y cumplen con las normas nacionales vigentes. Cantero indicó que fueron sometidos a las pruebas neumáticas (de peso y fuerza) y a la de calor, dando resultados positivos. Los ladrillos pueden ser utilizados para cualquier tipo de construcción y hasta para hacer veredas, por ejemplo. Luciano y Roger iniciaron el proyecto pensando en la feria de ciencias que todos los años se hace en la escuela. “Habíamos tenido un mes sin clase, y al ver tanta ceniza empezamos a buscar ideas en internet, yo le pregunté a mi abuelo y lo fuimos elaborando”, recordó Luciano. “Los dos sabemos de albañilería, mecánica y electricidad, así que podíamos hacer los ladrillos”, se entusiasmó Roger, al tener en cuenta que el colegio no tiene una especialidad técnica. Con todas las pruebas de rigurosidad aprobadas estos ladrillos pueden empezar a usarse en acciones concretas. “La propuesta es artesanal, pero está la idea de conseguir una bloquera para hacer una producción solidaria”, remarcó Cantero. “Hay tanta arena y ceniza que estaría bueno que lo usen los municipios, por ejemplo para hacer adoquines”, aseguraron los chicos. (AN)

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