Los cinco presos que se fugaron salieron por el frente
Sólo cuatro efectivos había en la cárcel en el momento de la fuga. Agujerearon un cielorraso de yeso e hicieron un boquete en la pared del entretecho.
CRISIS CARCELARIA
La celda 20 estaba considerada en el penal 3 como una de las más seguras. Pero había un punto vulnerable que detectaron los cinco internos que se fugaron ayer de la unidad penitenciaria. Los presos constataron que el cieloraso del baño era de yeso. Por eso, no les tomó demasiado esfuerzo perforar la pared de entre 3 y 5 centímetros y acceder al entretecho. Allí, realizaron otro boquete en una pared de cemento, lograron llegar el patio y escapar por el frente de la cárcel tras saltar el cerco perimetral.
Fuentes judiciales informaron que se fugaron Esteban Baeza, Eduardo Laime Alarcón, Sebastián Javier Aravena y Víctor Hugo Fernández. Los tres primeros están procesados con prisión preventiva como presuntos autores de homicidio, mientras que Fernández lo está por una violenta agresión contra una familia a la que le quemaron su vivienda. El quinto fugado es Heriberto Miguel, que tiene una condena por homicidio y robo calificado.
La fuga dejó al desnudo una vez más el estado deplorable del edificio del penal 3 de Bariloche, la falta de controles y la crisis del sistema penitenciario de la provincia. Desde el 30 de septiembre pasado hasta la fecha ocurrieron diez fugas en los penales de la provincia con 32 internos evadidos (ver aparte).
“Hay internos que no se fugan porque no se quieren ir porque no hay condiciones de máxima seguridad ni se cuenta con el personal suficiente”, aseguró la directora del penal, Marisol García.
La fuga ocurrió en la madrugada de ayer pero nadie pudo precisar la hora. Personal penitenciario recién advirtió cerca de las 9 que los internos se habían escapado, informaron fuentes judiciales que investigan el hecho. “Río Negro” pudo saber que durante la madrugada hubo menos personal penitenciario para custodiar la cárcel. Algunas fuentes consultadas hasta indicaron que supuestamente sólo había cuatro empleados policiales.
El comisario Adrián Pallalef, que está a cargo de la Unidad Regional Tercera, confirmó ayer a media mañana la fuga porque desde el penal hasta las 13 hubo absoluto hermetismo. Tras el hecho se puso en alerta a todas las unidades policiales de la ciudad.
“Río Negro” solicitó alguna explicación a Alejandro Valdés, que estuvo como director interino del penal por la licencia de García, cuando ingresaba alrededor de las 11.15 a la cárcel. Pero no hubo respuestas.
García explicó pasadas las 14 en el informativo de canal Seis, que había tomado conocimiento de la fuga cerca de las 9. Explicó que hicieron un boquete en el techo del baño de la celda. “Prácticamente no es losa, es yeso, cruzaron el entretecho y pudieron saltar hacia el frente”, explicó. Sostuvo que usaron los hierros de las camas para realizar los boquetes. Afirmó que las requisas son periódicas en el penal. Y comentó que el recuento de los detenidos se realiza a las 21, a la 1 y las 7 de cada jornada.
Hacía un año que no había una fuga en el penal de esta ciudad. El 15 de noviembre del año pasado, Aladín Vázquez Jara y Abraham Gabriel Cornelio escaparon por un pequeño túnel. Sólo Cornelio fue capturado días después tras un robo.
El ministro de Gobierno, Luis Di Giacomo, afirmó ayer al portal “DeBariloche.info” que trabajan para “delimitar bien las responsabilidades”. Y deslizó que la medida de fuerza que realizó personal penitenciario afiliado a UPCN esta semana complicaron el funcionamiento del penal.
UPCN realizó medidas de fuerza para exigir mejores condiciones laborales. Durante la protesta sólo hubo guardias mínimas en el penal. El reclamo surgió tras la amenaza de motín del domingo pasado, cuando internos tomaron de rehén a un celador.
La delegada de UPCN en Bariloche, Patricia O’Grady, aseguró que levantaron las medidas el jueves. Por eso, afirmó que “no había medidas de fuerza cuando ocurrió la fuga”. Sostuvo que responsabilizar de la fuga a la medida de fuerza de UPCN “es una salida facilista”. Desde el Servicio Penitenciario Provincial informaron ayer que dispusieron medidas de control interno y externo en el penal 3.
“Se está investigando la sucesión de hechos para determinar las responsabilidades”, indicaron en un comunicado.
Hasta anoche no habían sido ubicados los cinco fugados.
Di Giacomo culpó al narcotráfico
El ministro de Gobierno, Luis Di Giacomo relacionó ayer las sucesivas fugas e incidentes en los penales de la provincia con “la lucha frontal contra el narcotráfico que lleva adelante el gobierno provincial”.
“Llama poderosamente la atención que ocurran estos hechos cuando hay detenciones y juicios a narcotraficantes en juzgados federales”, afirmó el ministro. Dijo que a partir de esos juicios a narcotraficantes “es que explotó esta situación en los penales”.
Además, indicó se está trabajando en el refuerzo externo del operativo de búsqueda de los evadidos y consideró que la conflictividad sindical que protagonizó UPCN esta semana en el penal 3 generó “confusión” y tuvo algún grado de incidencia en la fuga.
El ministro dijo al portal “DeBariloche.info” que se está trabajando en “delimitar bien las responsabilidades”, pero sostuvo que lo ocurrido en la cárcel local “una vez más nos hace ver que cuestiones de orden sindical no pueden jugar tan livianamente en la seguridad de toda la ciudadanía de Bariloche”. Dijo que el sistema carcelario en cuanto a lo edilicio que recibió el gobierno provincial “ha sido desastroso”.
32 fugados en 40 días
30 de septiembre: un preso del penal de Viedma arrancó una rejilla y perforó un boquete.
5 de octubre: un procesado logró burlar la guardia y abandonar el predio, con controles relajados por el River-Boca.
8 de octubre: se produjo una revuelta en el penal 1 de Viedma sin gravedad.
17 de octubre: masiva fuga de la cárcel de Cipolletti en horario de taller. Escaparon seis internos que cortaron el cerco perimetral y tres fueron recapturados.
22 de octubre: cavaron túnel de 32 metros pero no lograron huir, en el penal 2 de Roca. La fuga fue abortada a la madrugada.
25 de octubre: a pesar de la custodia policial, un hombre procesado bajo tratamiento se fugó del hospital de Viedma.
31 de octubre: otro túnel para una fuga masiva en el penal 2 de Roca. Lo empalmaron con la excavación descubierta hacía 10 días y que fuera mal tapada. Doce presos lograron escapar. Nueve fueron recapturados en las primeras horas.
31 de octubre: triple escape en la alcaidía de Viedma tras una jornada de incidentes.
1 de noviembre: dos internos del penal Viedma se tiraron del móvil que los trasladaba desde Tribunales de regreso a la Alcaidía, sin esposas y sin trabas en las puertas.
3 de noviembre: un preso enyesado y con muletas se fugó de la enfermería del penal de Viedma.
3 de noviembre: principio de motín en el penal de Bariloche.
7 de noviembre: cinco internos huyeron a través de dos boquetes de la cárcel de Bariloche.
Archivo diario “Río Negro”
Los evadidos, uno por uno
Heriberto Miguel, de 28 años, ya tiene en su haber una condena a 9 años de prisión por el homicidio simple de una joven, que fue impuesta a finales de diciembre de 2004. Además, fue condenado en 2009 por la Cámara Criminal Primera de Bariloche a la pena de 6 años de prisión por el delito de robo calificado por el uso de arma de fuego.
Tenía el beneficio de las salidas transitorias del penal de Pomona, pero incumplió, se decretó su rebeldía y se pidió meses atrás su captura. Miguel fue detenido en abril pasado en el barrio Vivero Municipal de esta ciudad.
Esteban Baeza, de 18 años, fue procesado a finales de agosto con prisión preventiva como presunto autor del homicidio del comerciante del barrio El Frutillar Cristian Vargas Naiman. El crimen ocurrió la noche del 2 de agosto último.
Eduardo Laime Alarcón está procesado con prisión preventiva por el homicidio de Calixto Painefil, ocurrido a finales de enero pasado, cuando viajaba en un colectivo y un grupo de sujetos lo obligó a descender tras apuñalarlo y luego le disparó varias veces hasta causarle la muerte.
Sebastián Javier Aravena, alias “Mecha”, está procesado con prisión preventiva por el homicidio de Hugo Báez Guerrero, que murió el 21 de abril pasado cuando salió en defensa de su hijo.
Víctor Hugo Fernández, de 23 años, está procesado con prisión preventiva por un hecho que ocurrió el 10 de marzo pasado cuando incendió una vivienda, junto con otros sujetos, donde dormía una pareja con sus dos hijos en el barrio Malvinas, que escaparon por una ventana de las llamas. El juez Marcos Burgos elevó la causa a juicio a mediados de septiembre. Sólo falta que se fije la fecha del juicio. El juez le atribuyó ser presunto autor de los delitos de incendio, incendio agravado, amenazas calificadas, abuso de armas y agresión y atentado agravado y resistencia a la autoridad.
DeBariloche
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