Ventajas y desventajas de los relojes deportivos
Las minicomputadoras deportivas que se llevan en la muñeca dominan bastante bien todo lo que tiene que ver con el cronometraje, la medición de la velocidad, la distancia y las calorías, la navegación, la medición del pulso o de los tiempos de intervalos. Las funciones varían según cada modelo.
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A los deportistas la mayoría de las funciones de los relojes inteligentes les dejan indiferentes, porque hace tiempo que sus pulseras deportivas son capaces de registrar los datos de sus entrenamientos. La única diferencia es que con éstas “no hay posibilidades de interacción”, explica el profesor alemán de medicina deportiva Ingo Froböse. A diferencia de los relojes inteligentes, los deportivos generalmente no pueden recibir emails, leer mensajes en Facebook o contestar llamadas.
Sin embargo, las minicomputadoras deportivas que se llevan en la muñeca dominan bastante bien todo lo que tiene que ver con el cronometraje, la medición de la velocidad, la distancia y las calorías, la navegación, la medición del pulso o de los tiempos de intervalos. Las funciones varían según cada modelo.
Los relojes deportivos son especialmente adecuados para deportes de resistencia como correr, el esquí de fondo, el patinaje en línea o la caminata. También hay relojes adecuados para deportes como el golf, el submarinismo, la navegación a vela y la natación. Esos aparatos cuentan con funciones específicas para cada disciplina.
“En cualquier caso, el reloj debe ser apropiado para el tipo de deporte que se practique, porque los corredores piden al reloj otra información que los golfistas o los que practican el deporte de vela, por ejemplo”, dice Froböse.
Antes de comprar el reloj, el deportista debe saber qué funciones necesita. “Debe preguntarse si realmente necesita un reloj de alta tecnología o si basta con un modelo un poco más sencillo”, dice el especialista en medicina del deporte. Un exceso de funciones puede ser contraproducente: “Cuanto más amplias son las funciones tanto más difíciles de manejar para el deportista”.
Muchas funciones útiles ni siquiera se usan, ha observado Froböse. “Después de una breve explicación por parte del vendedor, el manejo debería ser relativamente sencillo y poco complicado”. Este experto recomienda elegir un modelo más fácil de entender si después de una explicación la mayoría de las funciones siguen siendo incomprensibles.
“Básicamente, es difícil hacer una comparación entre relojes inteligentes y relojes deportivos”, dice Peter Knaak, experto del instituto alemán de control de calidad Stiftung Warentest. “Los relojes inteligentes son mucho más cómodos”, asegura Knaak. En cambio, los deportivos cuentan con más parámetros de evaluación y los modelos caros muchas veces también tienen un receptor GPS. “Sin embargo, la conexión a través de la computadora es bastante complicada”, admite este experto.
Al igual que los relojes inteligentes, algunos relojes deportivos también se pueden conectar por bluetooth al smartphone, por ejemplo el Echo de Magellan. Polar lanzó recientemente al mercado el modelo V800, un reloj deportivo con GPS que se conecta a través de bluetooth a celulares. El mismo rendimiento tienen los modelos Forerunner 220 y 620 de Garmin, así como los Runner y Multi-Sport de Tom Tom. Mediante apps se pueden leer los datos del reloj en el smartphone o en la tableta y archivar los tiempos, los recorridos o el consumo de calorías.
La localización GPS es una función menos importante para el entrenamiento diario de los corredores. “Ellos necesitan el reloj sobre todo para medir el tiempo de sus recorridos. Para ellos son útiles funciones como la medición del tiempo de cada vuelta o de la velocidad”, dice Eberhard Vollmer, portavoz de la Federación Alemana de Atletismo (DLV). En su opinión, estas son las funciones esenciales que los corredores exigirán también en el futuro a los relojes deportivos.
Sin embargo, en función del tipo de deporte que se practique, el GPS puede ser útil. “El GPS le dice al deportista al término de un recorrido cuántos metros ha corrido y cuál fue el perfil de altura del recorrido”, explica el portavoz de la DLV. Antes de comprar el reloj, el deportista debería tener claro qué funciones quiere que tenga el dispositivo, dice también Vollmer, “porque para algunos la facilidad de uso es lo más importante y para otros el número de funciones”.
Ingo Froböse ha observado en la práctica efectos tanto positivos como negativos de los relojes deportivos sobre el entrenamiento. Menciona la siguiente ventaja: “El uso de un reloj deportivo y el consiguiente control del entrenamiento pueden contribuir a la motivación si los éxitos y las mejoras son resultado del entrenamiento”.
Al revés, sin embargo, el permanente control es un peligroso efecto secundario de los relojes deportivos. “Esto fácilmente puede llevar al deportista por un camino erróneo y negativo. Si el objetivo es correr cada vez más alto, más rápido y más lejos, con el reloj como continuo acompañante, la adicción y la dependencia pueden ser las consecuencias”, dice Froböse. “Hay que tener muchísimo cuidado”, advierte el experto.
dpa
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