Entrevista al historiador Senén González: “Con Menem, un tendal”

Redacción

Por Redacción

DEBATES

-Desde el retorno a la democracia, ¿cuál es el tiempo en que la desocupación implicó una constante transformadora -en términos negativos- de la estructura ocupacional?

-El tiempo fue la década de Menem, sin duda. Huelga argumentar mucho para reconocer esa realidad. El efecto del plan económico que se siguió implicó cierre de empresas que no pudieron enfrentar la competencia externa, a lo que se sumó la concentración de negocios y empresas que devoraron a unidades pequeñas, pymes, etc… Todo esto dejó, como emergente, un tendal de desocupados en todas las direcciones de la economía y del espacio territorial.

-Con más de medio siglo dedicándose a la historia del movimiento obrero, del trabajo, ¿qué ha recogido como expresión desde lo emotivo por parte de gente que pierde el trabajo en un proceso de generalizada esa pérdida?

-Angustia, mucha angustia. Un presente sin atisbo de futuro mejor. Esto está muy relatado.

-Hay algo de eso en el cuadro “Sin pan y sin trabajo” de Ernesto de la Cárcova, ¿no cree?

-Por supuesto. Y eso que ese cuadro tiene más de un siglo. Esa pintura sigue aquella regla de “Pinta tu aldea y pintarás el mundo”… Bueno, de La Cárcova definió en esa pintura todo lo que expresa desde lo gestual, desde las emociones, la pérdida del trabajo. De lo sucedido en los 90 recuerdo “Sin trabajo” de los especialistas en temas laborales: Beccaria y López. Una radiografía impecable del drama que conlleva la desocupación. Recomendable…

-¿Cómo es el derrotero en la Argentina, en mirada retrospectiva, de la conducta de la dirigencia gremial en relación con la desocupación?

-Reflexionada en términos retrospectivos, no hay razones para sostener que haya sido un tema excluyente para las conducciones gremiales. Incluso no se registran acciones de protesta muy tenaces por falta de trabajo, por su pérdida. Sí hay, en expresión muy inorgánica pero activa, actividad en ese sentido en finales de los años 20 y parte de los 30, o sea antes de que emergiera la CGT… Volviendo al tiempo que llevamos en democracia, la CTA es quizá la única organización sindical que ha hecho del tema un objetivo. Lo tiene instalado en la Declaración de Burzaco (1991) con la que nació la entidad. Ahí ya cuestionó lo que definía como seudo-dirigencia sindical que, en los hechos, terminaba siempre avalando políticas de ajustes.

-¿Hugo Moyano tiene historia fuerte en materia de lucha contra la desocupación?

-No, de ninguna manera. La está construyendo ahora. Cuando se piensa o reflexiona la gestión sindical, su protagonismo en la vida política del país y se lo relaciona con la desocupación, uno se lleva sorpresas…

-¿Por ejemplo?

-El Cordobazo, 1969, fue protagonizado por los gremios de mayor poder adquisitivo de aquel momento y sin que estuvieran acechados por problemas de empleo. Otro caso: ninguno de los 26 puntos que alentaron el plan de lucha que lideró Saúl Ubaldini, a partir de julio del 85 -administración Alfonsín- y que llevó a 13 paros generales, hablaba de desocupación, de carencia de trabajo…

(Santiago Senén González es autor, entre otros trabajos, de “Ejército y sindicatos”, obra escrita con Juan Carlos Torre; “El poder sindical”, “La trama gremial”, “El sindicalismo en tiempos de Menem”, libro del cual es coautor con Fabián Bosoer; “El 17 de octubre del 45”, “Historia del Movimiento Obrero Argentino”, elaborado también con Bosoer, con quien además escribió “Saludos a Vandor. Vida, muerte y leyenda de un lobo”)


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