“Reconfortada por creer en las instituciones”
A menos de 24 horas de haber llegado a Las Grutas para pasar el fin de año a mi hija le robaron el celular de su cartera en el boliche de la Cuarta Bajada. En principio pensamos que nada había para hacer; frente a tantas cosas que ocurren a cada instante y en un lugar turístico suponíamos que la policía ni siquiera nos iba a tomar la denuncia, y si la tomaba poco podría hacer. Pero gracias a la tecnología y el aprendizaje constante que uno hace por utilizarla pudimos aportarle a la policía la localización aproximada donde el celular aún se encontraba, porque evidentemente lo había robado alguna persona que aún permanecía en Las Grutas después de un día de producido el hecho. Entonces fuimos con mi hija, pedimos hacer la denuncia del hecho y aportamos los elementos que teníamos. Nos atendieron muy bien y nos dijeron que sí era posible hacer algo e inclusive pedir un allanamiento, aunque llevaría un poco de tiempo. Nos tomaron todos los datos y nos dijeron que nos llamarían. Al poco tiempo de retirarnos de la comisaría recibimos un llamado informándonos que habían podido recuperar el celular y que nos presentáramos para hacer las actuaciones correspondientes para la devolución del mismo. Mi hija no lo podía creer y tenía mucha alegría. Yo, como madre, me sentí reconfortada por haber creído en las instituciones de nuestra sociedad y por haberle podido enseñar y transmitir a mi hija que siempre existe un procedimiento cívico que uno puede y debe realizar frente a un hecho delictivo, de manera que quienes tienen la autoridad y la competencia para actuar lo hagan y se concreten los resultados, como en este caso. Quiero aprovechar para hacer la siguiente reflexión: las normas, las leyes, los códigos, las costumbres y las reglas que regulan las relaciones entre los ciudadanos y entre éstos y el Estado no son otra cosa que los valores que dominan a la mayoría de las personas de una sociedad… al aceptarlas y transmitir los valores que les dan sustento a esas instituciones estamos fortaleciendo nuestro modo cívico de vivir en sociedad. No perdamos de vista los valores que debemos transmitirles a nuestros jóvenes en todo momento, esos valores que luego son el marco y basamento de las leyes que regulan nuestras relaciones. Si en cada elección priorizamos los valores cívicos, estaremos fortaleciendo nuestras instituciones, como en este caso la Policía de Las Grutas, que no sólo nos atendió bien y nos escuchó y entendió sino que actuó en consecuencia y logró el objetivo. Como nos dijo la oficial que actuó en todo este episodio: “es nuestro trabajo y lo hacemos todos los días”. Quiero decirle gracias por hacerlo bien y por hacernos sentir a los ciudadanos que estamos cuidados y que juntos podemos hacer una sociedad mejor. Marcela Uzcudun DNI 18.009.632 Comodoro Rivadavia
Marcela Uzcudun DNI 18.009.632 Comodoro Rivadavia
A menos de 24 horas de haber llegado a Las Grutas para pasar el fin de año a mi hija le robaron el celular de su cartera en el boliche de la Cuarta Bajada. En principio pensamos que nada había para hacer; frente a tantas cosas que ocurren a cada instante y en un lugar turístico suponíamos que la policía ni siquiera nos iba a tomar la denuncia, y si la tomaba poco podría hacer. Pero gracias a la tecnología y el aprendizaje constante que uno hace por utilizarla pudimos aportarle a la policía la localización aproximada donde el celular aún se encontraba, porque evidentemente lo había robado alguna persona que aún permanecía en Las Grutas después de un día de producido el hecho. Entonces fuimos con mi hija, pedimos hacer la denuncia del hecho y aportamos los elementos que teníamos. Nos atendieron muy bien y nos dijeron que sí era posible hacer algo e inclusive pedir un allanamiento, aunque llevaría un poco de tiempo. Nos tomaron todos los datos y nos dijeron que nos llamarían. Al poco tiempo de retirarnos de la comisaría recibimos un llamado informándonos que habían podido recuperar el celular y que nos presentáramos para hacer las actuaciones correspondientes para la devolución del mismo. Mi hija no lo podía creer y tenía mucha alegría. Yo, como madre, me sentí reconfortada por haber creído en las instituciones de nuestra sociedad y por haberle podido enseñar y transmitir a mi hija que siempre existe un procedimiento cívico que uno puede y debe realizar frente a un hecho delictivo, de manera que quienes tienen la autoridad y la competencia para actuar lo hagan y se concreten los resultados, como en este caso. Quiero aprovechar para hacer la siguiente reflexión: las normas, las leyes, los códigos, las costumbres y las reglas que regulan las relaciones entre los ciudadanos y entre éstos y el Estado no son otra cosa que los valores que dominan a la mayoría de las personas de una sociedad... al aceptarlas y transmitir los valores que les dan sustento a esas instituciones estamos fortaleciendo nuestro modo cívico de vivir en sociedad. No perdamos de vista los valores que debemos transmitirles a nuestros jóvenes en todo momento, esos valores que luego son el marco y basamento de las leyes que regulan nuestras relaciones. Si en cada elección priorizamos los valores cívicos, estaremos fortaleciendo nuestras instituciones, como en este caso la Policía de Las Grutas, que no sólo nos atendió bien y nos escuchó y entendió sino que actuó en consecuencia y logró el objetivo. Como nos dijo la oficial que actuó en todo este episodio: “es nuestro trabajo y lo hacemos todos los días”. Quiero decirle gracias por hacerlo bien y por hacernos sentir a los ciudadanos que estamos cuidados y que juntos podemos hacer una sociedad mejor. Marcela Uzcudun DNI 18.009.632 Comodoro Rivadavia
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